lunes, 30 de enero de 2012

La chica que soñaba con un fósforo y un bidón de gasolina.

Flickan som lekte med elden.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

Daniel Alfredson es el encargado de extender la historia de Mikael Blomkvist y Lisbeth Salander, pero independizándola de su predecesora. Sí, es necesario tener una mínima idea de la historia, pero es totalmente diferente. Podemos llegar a decir que, dentro de la trilogía cinematográfica sueca, “La chica que soñaba con un fósforo y un bidón de gasolina” supone una ruptura, poniendo punto de partida a una nueva trama, con un nuevo estilo, que acabará por cerrarse con la tercera entrega (también dirigida por Alfredson). Pero aún tratándose de una mirada distinta, la película cuenta con algunas de las fallas de la primera. Principalmente, la dificultad para arrancar. Son dos horas para llegar a un destino al que, por culpa de un final abierto, no se llega; y encima, se invierte media hora para iniciar la odisea. Ahora bien, cuando arranca, acelera con todo y nos entrega otra apasionante red de traición y misterio en el contexto de una Suecia cuyos hombres siguen odiando a las mujeres.

Los dos protagonistas no tienen que demostrar su calidad, se han consagrado con “Los hombres que no amaban a las mujeres” y ahora, simplemente, son dos fichas en un peligroso tablero intentando demostrar, como personajes, que aún pueden resolver crímenes. La complementariedad de ambos los ha ayudado a encontrar las respuestas un año antes, pero ahora, a distancia, ignoran si serán capaces de sacar a la luz los secretos bajo el tráfico de personas. No estamos frente a una película que siga tan minuciosamente los pasos de la investigación, todo comienza a hacerlos partícipes de la misma, involucrándolos desde lo personal. Por lo tanto, se toma su tiempo para captar emociones más profundas, además de adentrarnos en el pasado de los investigadores con mayor ímpetu. Esa visión más personal, convierte a nuestra heroína Salander en una mujer mucho más humana, siempre tan bien retratada por la impecable Noomi Rapace. Y a Blomkvist, en un buen secundario.

La nueva entrega de “Millennium” deja de lado algo fundamental: el clima. Todo se hace menos absorbente, más light, y aunque mantiene alerta al espectador con mucho suspenso, el riesgo indefectiblemente se hace menor. Aunque la sangre, la fuerza sustituyendo en parte a la inteligencia y los intensísimos encuentros sirven para que la película siga latiendo. Después de todo, pese a su inclinación comercial, no deja de ser una gran historia. Una interminable red de personajes, un pasado que se acopla al presente, dos personajes observando la estela de un crimen, un fósforo cuya llama se agranda, gasolina que está a punto de hacer explotar todo.

Puntuación: 6/10 (Buena)

1 comentario:

Alexandra dijo...

Pues lo primero que te digo es que tengo que volver a ver la película, no la recuerdo muy bien (creo que eso es malo).

Si recuerdo la impresión que me dejo: buena pero no tan buena como la primera. Estoy enamorada de Noomi Rapace, como ya te había comentado.

Un saludo!