martes, 10 de enero de 2012

Las canciones de amor.

Les chansons d’amour.

Trailer subtitulado al inglés.

Crítica.

Si alguno de ustedes quiere enamorarse, deje de perder el tiempo en su oficina, en internet, y vaya al cine. ¿Qué mejor para enamorarse que esta película? Christophe Honoré, de quien confieso abiertamente no haber visto nunca nada antes, trae (ha traído, es del 2007, pero recién se ha estrenado en nuestros cines platenses hace diez días) sus canciones de amor, en un musical distinto a cualquier otro. Porque muchas veces uno se queja de que las canciones no hablan de la película, están decorándola un poco, y nada tienen que ver. Acá, las letras son un componente imprescindible para comprender la historia, para sentirla en el corazón, para no olvidarla nunca. La historia de tres amantes, con el espíritu (sí, también el actor) de la extraordinaria obra maestra de Bernardo Bertolucci: “Los Soñadores”.

Tres jóvenes (dos muchachas, un muchacho, interpretados por Clotilde Hesme, Ludivine Sagnier y Louis Garrel) y tres historias (la partida, la ausencia y el regreso) dan volumen a esta melancólica “Vicky Cristina Barcelona”, con sus psicosis, sus tragedias y sus deseos. Comienza a transitar los luminosos senderos de la comedia, aunque rápidamente toma un atajo (quizá innecesario: pero así es la historia) al oscuro caminito del drama, de la desolación, de la tristeza. Como en “Los soñadores”, uno les toma cariño rápidamente. Quizá, porque trabajan naturalmente, son divertidos y simpáticos. Entonces uno goza más de algunos números musicales, y sufre otros. Ludivine Sagnier, el alma de la película, la belleza ambulante, la perfecta voz (ya ha experimentado la belleza en “La piscina” y la voz en “8 mujeres”), es la que nos trae todas las emociones en mano, la que mejor confecciona el ambiente, la que más sobresale. El carismático Garrel y la bellísima Hesme acompañan tremendamente bien. Y aparece Chiara Mastroianni, en un rol justo para ella.

Durante la segunda mitad de la película, “Las canciones de amor” toman un rumbo casi desesperado, por momentos agridulce, por momentos apabullante. Entre lo cómico insólito y lo trágico realista, podemos ubicar esta pequeña joyita musical, que se adora y sufre en partes idénticas. Honoré se encarga de ubicarnos dentro de su obra, de enamorarnos con todos los recursos a su alcance, de enloquecernos con sus jueguitos de palabras, y de hacernos sentir escalofríos con ese final, que acaba bien en lo alto. Una frase que resume el porvenir de los personajes, que resume la vida misma. Hay algo en ella, misterioso, probablemente, que nos hipnotiza con la magia angelada del amor. Mágico, sí, de verdad.

Puntuación: 9/10 (Excelente)

3 comentarios:

Manderly dijo...

Está claro que te ha gustado mucho! Los musicales me gustan así que será una buena opción.
Saludos.

Olvin Otero dijo...

Vaya, la tratas bien. Habrá que verla.

Saludos.

deWitt dijo...

Fíjate que he estado tentado varias veces pero nunca me he animado por miedo a que fuera una estupidez y a pesar de que Garrel es un actor que me gusta bastante. Después de tu entrada y de tu buena valoración, la veré sin duda alguna.