miércoles, 18 de enero de 2012

¿Qué pasó ayer? - Parte 2

The Hangover – Part 2.

Crítica.

La manada está de regreso, luego de que en 2009 nos deslumbrara con su hilarante comedia “¿Qué pasó ayer?”, que supuso un fenómeno de la comedia en el mundo, convirtiéndose en una de las películas más aclamadas de su año (ganadora de un Globo de Oro como mejor comedia o musical). La fórmula era muy buena, y parte de su gracia provenía de lo inédito, lo original, lo audaz. Inevitable no reírse en cada una de sus partes, quedó en el pasado como una gran película. 2011 nos trajo la secuela, “¿Qué pasó ayer? – Parte 2”, que en lugar de situarse en Las Vegas, se situaba en Tailandia. Los mismos cuatro sujetos, o mejor dicho tres (un cuarto siempre queda afuera de la fiesta, por motivos que desconozco), se embarcan en una aventura desconocida en tierras exóticas

Para celebrar la despedida de soltero de uno de ellos, se reúnen en las orillas del mar, alrededor de un fuego. Pero el alcohol los conduce a lugares que ellos mismos ignoran. Al despertar, viendo el caos que han originado y ante la ausencia del cuñado del novio, deciden no volver hasta que encuentren al hermano de la novia. Para hacerlo, deberán recordar poco a poco, deberán investigar en los lugares a los que creen haber ido, pero se verán envueltos en una telaraña de misterios que, como una trama policial, la misma va resolviendo con destreza. Pero esta secuela es un calco de la primera, el orden de las escenas es el mismo, el argumento es idéntico, los chistes son muy similares y la resolución es bastante parecida. Entonces, ¿cuál es el motivo por el que existe esta película? Ningún otro, además del afán de ganar mucho dinero con una apuesta conocida que, dos años atrás, ha sido exitosa. Sin otros motivos para mencionar, nos vemos atados a una comedia antes vista, con guiños que no nos resultan demasiado graciosos por no ser, como he mencionado antes, inéditos, originales, audaces. O bueno, quizá sí audaces (todo se multiplica hasta llegar a algo grotesco, exagerado, desesperado).

Aún así, como la historia es buena, es difícil aburrirse cuando constantemente está sucediendo algo. Los personajes son buenísimos, algunas situaciones también (tenemos la aparición de Paul Giamatti, que es muy buena), y el ritmo que lleva “¿Qué pasó ayer? – Parte 2” es super dinámico. Pero la película, que promete una nueva película, no parece explotar todo lo bueno, sino insistir con lo flojo. Así, modifica lo mejor de su predecesora: la conclusión. Acá, las piezas se reordenan en un rompecabezas mental de su nuevo protagonista a través de una maquinita de juegos electrónica, y ponen “play” a una conclusión típica de las peores películas del año. Los últimos 15 minutos dan asco, todo parece demasiado acelerado, inverosímil, estúpido. Como quien no sabe cómo domar la yegua y la tira de donde llega. Algo así sucede con esta idea potencialmente buena, que sin un buen jockey, pierde la carrera. Olvidable e innecesaria, aunque entretenida y delirante; no debe criticársela por estar orgullosa de su tendencia más transgresora, con más desnudos, más improperios, más chocante. Sí por mostrar debilidad en esa tendencia, por no poder estar a la altura de su premisa, o de su antecesora.

Puntuación: 4/10 (Regular)

2 comentarios:

Paola Monter Uribe dijo...

Me encanta esta película, ¿Qué pasó ayer? Parte dos, es estupenda, está muy bien desarrollada, yo la vi en HBO, y este mes la estarán transmitiendo nuevamente, véanla, pasaran un momento agradable y divertido.

Anónimo dijo...

Es una comedia fascinante, es de esas típicas historias Hollywoodeses que nos hacen pasar un buen rato. Qué pasó ayer parte II es mi favorita de las 3.