sábado, 14 de enero de 2012

Secretos del Estado.

The ides of March.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

Si existe este año una película capaz de crecer sin cesar, lleva de nombre “Secretos del Estado”. Lo nuevo de un sujeto “desconocido” que se ha consagrado, con el tiempo, como uno de los grandes cineastas: George Clooney. Tras haber tenido alguna baja con “Leatherheads”, nos acerca al universo de la política, en una trama de enredos, malentendidos, experiencias, traiciones y mentiras, condensadas en un trabajo magnífico que estudia los verdaderos motores que impulsan el funcionamiento de la política de hoy. No es descabellado hacer un paralelismo con ella y “El Estudiante”, de Santiago Mitre, pues ambas reflejan el alma de la política y sus fenómenos internos, ocultos, secretos. Aunque a diferencia de la película argentina, “Secretos del Estado” puede pecar al ser demasiado localista, quizá impidiendo que la obra en su totalidad no pueda ser trasladada a la realidad de otros países.

Con un manejo impecable de personajes y situaciones, un ritmo que oscila entre el humor y la tragedia (aunque todo demasiado liviano: no es ni excesivamente graciosa ni trágica, todo en un término medio, poco sentimental), este trabajo no deja escapar al espectador atento. Los diálogos son disparados como dardos a ciegas, pero curiosamente dan en el blanco. Encaminados por un George Clooney cada vez mejor tanto frente como detrás de las cámaras, convierten a esta gran obra en una oferta imposible de rechazar. Un drama sugerente, atractivo, donde todo lo que no muestra traza diversas lecturas que, en algunas ocasiones, pueden sonar mucho más terribles que lo que puede verse en la película. Un caso es el final, donde una simple frase (la última que pronuncia Clooney), nos recrea todo un mundo donde, por lo visto, dependemos de ciertas cosas… Y eso, en sí, no es algo que nos tranquilice demasiado. Por el contrario, nos afecta.

Y el resto, todo lo que no es ni sugerido, ni perfecto, es una notable y realista interpretación de lo que vemos a través de los medios de comunicación. Frivolidad en las relaciones de poder, “panqueques” y escándalos, medido con dos interpretaciones estupendas. Por un lado, y sin contar las dos mejores de la película: los papeles que interpretan Paul Giamatti y Philip Seymour Hoffman, la de George Clooney, que se pone en la piel de un sujeto que representa todo lo contrario a sus ideas como autor; por el otro, el actor del momento Ryan Gosling, como el héroe (el Esteban Lamothe: inexperto, que se “inicia” en el verdadero universo, que madura, que aprende y que, casi en un plano final idéntico y frío, rinde lección) que extiende la ideología del autor. Gosling es Clooney, de alguna forma. Un ser que lee libros, que aprende, y que demuestra lo aprendido. Sin decaer en ningún momento, y con un manejo bastante bueno de la cámara, esta obra clásica será recordada por lo que no muestra, y será (presumo) premiada por lo que muestra, que es extremadamente bueno.

Puntuación: 7/10 (Notable)

3 comentarios:

Manderly dijo...

Aunque me pierdo un poco en los temas políticos, cosa que recientemente me ha pasado con 'El estudiante', y quizás porque no es un tema que me guste especialmente, lo cierto es que tengo intención de verla.
Lo qu emás me atrae es su reparto de grandes actores.
Saludos.

Carlos Andrés dijo...

Muy de acuerdo, tiene una gran variedad de temas importantes tratados, cada uno ligado al otro. La humanidad y la política, más que todo, y de ahí todas sus vertientes.
La película está muy bien hecha, pero sin embargo le faltó impacto en mí.

Saludos.

mientrasleo dijo...

La he visto un poco de casualidad, iba con intención de ver una Dama de Hierro, y me he llevado una grata sorpresa con una película muy bien construída. Si hago repaso... de las mejores que he visto en los dos últimos meses.
Un abrazo