viernes, 24 de febrero de 2012

Los Muppets.

The Muppets.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

Hay películas y películas. Entre las que van dedicadas a los chicos, hay películas que saben separar lo imaginario, lo imposible y lo poético de lo real, capaces de conmover con metáforas y personajes entrañables. Una de ellas puede ser “Donde viven los monstruos”, una producción hermosa, triste y emotiva. A ese estilo puede llamársele “cine infantil” o, en muchos casos, “cine familiar”. Y después están las que no saben separar estas cosas y, entre otras graves fallas, entregan un mal borrador sin corregir. A ese cine lo podemos catalogar como “cine idiota” o, dependiendo del nivel de credibilidad que nos genere, “cine idiota e hipócrita”. Desgraciadamente “The Muppets” ingresa en la segunda categoría. Desde su inicio es como comer una torta hecha de espuma. Todo es repugnantemente plástico, y no hay que dejarse engañar por su discurso excesivamente optimista, o su despliegue inacabable de colores: es un homenaje falso (e insisto, feliz) como puede serlo un perro con dos colas.

Con un elenco formado por grandes intérpretes y por Jason Segel, que también se acopla a la redacción de un guión bastante tonto (al menos es genuino, no puede esperarse otra cosa), esta película apenas funciona como un musical. Porque hay algunas canciones bien logradas (como la nominada al Oscar “Man or Muppet”) y otras que son bastante flojas, y que encima aparecen más de una vez (como “Life’s a happy song”), pero que en general tratan de animar un argumento cadavérico, rígido, estancado, donde cualquier duración (desde una a dos horas) puede parecer exagerada. Los personajes, que alguna vez han sido carismáticos, acá no tienen una gota de gracia. Es un humor sano, pero malo. Los mejores momentos, están dados por tres intérpretes: Amy Adams, que llena de encanto la pantalla, Chris Cooper (como uno de los villanos más dignos de los últimos dos años) y Jack Black, que realiza algo notable, sorprendente, siempre acorde a su nivel como actor.

Y luego está la media hora final, que bien sabe recrear el caos a través del caos. Entre números torpes, otros un poco más coordinados, nos adentramos a una resolución obvia. Lo que nunca imaginamos como espectadores, es que todo puede acabar tan rápido, y de forma tan poco creíble. Es como si en un segundo, una persona viajara de Estados Unidos a Francia (bueno,…); así de tonto. Y somos testigos de la destrucción del villano, única figura memorable de un trabajo paupérrimo, en un golpe de felicidad insoportable. Todo lo que viene después del final sobra, por supuesto. Pero ¿qué hace uno hablando de sobras, si lo que sobra en realidad es toda la película?

Puntuación: 3/10 (Mala)

3 comentarios:

Mike Lee dijo...

Vaya, siento que no te haya gustado, a mí me pareció muy entretenida como homenaje a The Muppet Show.

¡Saludos!

Mario Salazar dijo...

Los Muppets es una mala película a fin de cuentas, en ningún momento llega a crear empatía, pero me gustó el baile de Amy Adams en el café, me parece una mujer muy guapa, con unos ojos y cabello precioso, sale toda natural con una inocencia que se pega, un estado tan libre que lo ridículo se convierte en admiración, otro momento rescatable es el de Segel cantando man or muppet, entre triste y sano. La rana René me cayó a ratos graciosa con su humildad y tontería, pero cuando querían hacer la ironía de la fama, me pareció insoportable. Creo que es un mal producto porque quiere rescatar la gloria pasada con un truco y debieron enfocarse en crear un nuevo relato independiente, mayormente era solo aire, jugar con el retorno. Un abrazo.

mientrasleo dijo...

Llevo una semana evitando ir a verla, espero aguantar!
Besos