miércoles, 22 de febrero de 2012

My week with Marilyn.

My week with Marilyn.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

“My week with Marilyn” representa una vez más la tendencia de las actrices nominadas al Oscar: son grandes intérpretes en grandes roles, pero en películas que fallan. Marilyn Monroe, como Margaret Thatcher, son mujeres revolucionarias que dejan ver, en sus “homenajes”, sus puntos débiles. Así, nos encontramos con una muchacha insegura, muy frágil, que se vuelve dependiente del hombre que se le cruza. Película dirigida por Simon Curtis que retrata, en parte, la crónica de Colin Clark, cuyas memorias sobre su semana con Marilyn son llevadas a la gran pantalla en esta adaptación, que sin adaptarse al espíritu de este controversial y delicioso personaje, bien parece reflejar la personalidad entre testaruda y torpe del Clark que tan bien interpreta Eddie Redmayne. Por momentos capta el ritmo sensual y juguetón de Monroe, pero no en su totalidad. De no ser porque continuamente están diciendo su nombre, además de por algún rasgo físico explícito, nadie se daría cuenta de que esta comedia dramática biográfica trata sobre la mismísima Marilyn.

Con una puesta en escena elegante sin exageraciones, sobria, modesta, está ambientada en los finales de la década de 1950. Los momentos más interesantes de la película son los que no tienen como protagonista a Michelle Williams: y no porque ella no actúe bien, sino porque hay alguien que actúa mejor. Acá, Monroe no es capaz de devorarse al Príncipe. Sin lugar a dudas, el cineasta Kenneth Branagh es la estrella de este telefilme británico, interpretando nada más y nada menos que a Laurence Olivier. Una figurita que, pese a ser totalmente secundaria, nos da motivos como espectadores para seguir conectados a la historia. Somos testigos de un duelo de talentos como en “Amadeus”, donde la mezcla de enojos y admiración se vuelven una telaraña de egocentrismo y malentendidos, quizá no de forma tan extrema como en la obra maestra de Milos Forman, pero sí de manera estilizada, edulcorada y propia de una comedia.

Con un gran elenco, que incluye a Judi Dench, Dominic Cooper, Emma Watson y Toby Jones –entre otros, es un entretenimiento pasajero y olvidable, con un estilo sereno y poco llamativo. Por momentos frío, poco relajado. Casi una antítesis del ícono al que Curtis parece querer rendirle homenaje. Hay escenas que nos roban una sonrisa, mínima, con las respuestas y gestos provocativos de la protagonista, pero se cuentan con los dedos de una mano. Todo lo que podemos llegar a robar nosotros, como espectadores, se reduce al carisma de sus intérpretes principales. Y quiero aclarar que, aún viéndose eclipsada por un monstruo del cine, Michelle Williams ofrece algo magnífico en su caracterización. Le da, por momentos, el alma que la misma película no sabe hallar. Pero claro, por otros momentos, Williams parece sufrir el mismo problema que su personaje al principio del filme: no conecta del todo con lo que tiene que hacer. Y eso indefectiblemente pesa.

Puntuación: 4/10 (Regular)

3 comentarios:

Manderly dijo...

Me apetece verla tanto por Williams como por Branagh. Quiero ver esas 'imitaciones' que tanto se han alabado, pero no espero más de la película.
Saludos.

Jose Barriga dijo...

Uno sólo puede ver "My week with Marilyn." por Williams, ya que incuestionablemente es la actriz del momento. Luce cómo un telefilm con una fuerte factura técnica (odio la mayoría de los telefilms) y posiblemente lo sea. No creo que la vea, sobre todo porque a diferencia de la mayoría del público, a mí la Marilyn Monroe nunca me sedujo. Buen comentario.

magu dijo...

RODRIGO
Es cierto y tenés razón en todo lo que decís, a mi Branagh me fascina como actua, y me divirtió muchísimo haciendo de LAURENCE OLIVIER, jaja, lo hizo muy bien. Pero más allá de todas las críticas. Tengo sed de continuar viendo películas de época, comedias, costumbristas, bien ambientadas, con sus músicas de época de fondo, aunque el relato o el retrato no sea tan importante. Es una necesidad visual y sonora estética, para contrarrestar tanta violencia quizás. Bueno, muy buena descripción, coincido.
magú