domingo, 19 de febrero de 2012

Tan fuerte y tan cerca.

Extremely loud and incredibly close.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

“Tan fuerte y tan cerca” ha sido, para muchos, la película que sorprendentemente ha trepado a la máxima categoría en las nominaciones de los premios Oscar. Pero con un profesional de las emociones como Stephen Daldry (y aclaro que las mejores escenas son las más conmovedoras), filmando uno de los momentos claves de la historia de los Estados Unidos, no debe sorprender en absoluto. Dejando de lado lo inverosímil de la historia, necesario para poder juzgar con objetividad películas como “El señor de los anillos” o “La naranja mecánica”, por mencionar algunos trabajos de este estilo que realmente han marcado la historia del cine, este drama lacrimógeno sobre, entre otras cosas (y hago esta aclaración porque puede ser algo bastante banal llamarla “una película sobre el atentado a las Torres Gemelas”), el 11 de Septiembre (2001), trata de abarcar más de lo que puede. Su grandilocuencia le otorga poder y grandeza, autoridad para controlar legalmente las emociones del espectador. Pero no cubre todas las aristas de su vasto discurso social o humano, tampoco la superficie del dolor por la culpa, la pérdida y la falta de libertad, que es lo que mínimamente uno espera de Daldry.

Siendo el debut del director en narrar una historia a partir de un único tiempo (recordemos que cada personaje protagónico en sus otras películas tiene un antes y un después, dibujado con el encanto de nuevos intérpretes que dan vida a la madurez del personaje en cuestión), se centra directamente en un joven muchacho, que representa la esperanza de cerrar las heridas: aunque queden cicatrices, es necesario cubrirlas para poder continuar. Pero Thomas Horn (el niño que encarna al personaje) tiene demasiadas heridas, en su cuerpo y en su alma, que necesita cerrar con una llave, con un mensaje, con una ilusión. Quién sabe. Desconoce qué hay detrás de los misterios inconclusos que ha dejado su padre, y con un carácter implacable, contradictorio, combativo y constantemente curioso, intenta llegar a obtener la mayor cantidad de respuestas que pueda, aún enfrentándose a las posibles decepciones y malas noticias. Horn tiene una gran responsabilidad consigo, que no es otra que convencer, enternecer, enamorar. Y no aprovecha una posibilidad única: ser protagonista y menor de edad a la vez, cosa que sucede de modo poco frecuente. Su tendencia al Asperger, su apatía y la irritante voz en off, además de algunos planteamientos que más que trazar los límites de la figura del niño, trazan (o intentan trazar) los límites de un ícono sin edad (resultante de la idea difusa del autor de la novela), lo hacen poco compatible con la visión del espectador. Digamos que un ojo testigo acaba apegándose a individuos que le son humanos, como el sigiloso Max von Sydow (quien realiza una notable actuación, muy acorde a su extensa trayectoria) o la ganadora del Oscar Sandra Bullock, quien entrega en unos pocos minutos (suficientemente desgarradores) la mejor actuación de su carrera. Y un reparto de lujo que contribuye a darle forma a las complejas y robóticas emociones de Horn, extendiendo su efecto positivo al resto del filme.

“Tan fuerte y tan cerca” (y el título es muy justo: para no perder nuestro valioso tiempo, uno debe buscar partiendo de sí mismo, y mirar alrededor sin irse por las ramas: cerca), con un impecable trabajo de montaje (y una escena final imponente, que roza lo poético), una interesante música que se hace cada minuto mejor (aunque al principio no sea del todo buena), un ritmo que a partir del segundo tercio toma vuelo y no para, representa más de lo que verdaderamente es. Después de todo, es la aventura sencilla de un joven que busca compartir su dolor, que puede tornarse algo tonta, pero representa la paradoja de la falta de comunicación (un individuo al que le cuesta interactuar, similar a Sheldon Cooper en cualquier capítulo de la serie televisiva “The big bang theory”, u otro que se ha quedado sin palabras) y, consiguientemente, quizá de la falta de diplomacia en las políticas internacionales. Tan precisa y punzante como “Babel” en torno a este concepto, o quizá no tan precisa, pero bastante bien orientada. Película que pese a fallar en aspectos fundamentales (insisto: los primeros cuarenta minutos irritan en su totalidad; el protagonista o base de esta gran pirámide de dolor no sabe cargarla consigo), debe verse por la mirada exquisita de la sociedad neoyorquina. Curiosamente, Daldry saca los mejores momentos en los ojos de las personas, devastadas por lo ocurrido, confundidas, adoloridas, decepcionadas o liberadas. Así como un punto a favor de “Billy Elliot” era el cooperativismo de las manifestaciones, la (re)unión de “individuos individualistas”, acá es eso: esta pequeña historia representa otras historias, la historia del mundo entero, interconectadas con pequeños misterios de la mismísima naturaleza. A veces se necesita coraje para llevar adelante una expedición imposible; cuando la causa es noble, los resultados pueden ser extraordinarios. Aunque no sea el caso de esta ambiciosa y a veces decepcionante película.

Puntuación: 5/10 (Floja)

6 comentarios:

daniel dijo...

Buena critica Rodrigo, ceeo que el film como bien citas va más allá de querernos vender un melodrama sobre el 11-S, sino que se vale a través de este hecho en mostrarnos otras cosas importantes del ser humano, entre ellas el de cerrar puertas y sanar heridas. Es verdad que el niño puede no gustar a todos, pero particularmente lo encontré (al final) muy bien en su caracterización, para mí una revelación. Bullock está muy bien además y Von Sidow ni que se diga. Y la musica es una genialidad indiscutible que hace que la pelicula tome un camino tal vez menos lacrimógeno del que podría resultar.
La volví a ver ayer y aunque no me volvió a emocionar como la primera vez (le bajaría un punto dejandola en 7) puedo decir que fue una sorpresa grata cuando todo el mundo la daba como basura.

Un abrazo Rodri.

David C. dijo...

De acuerdo a tu artículo genera mucha intriga por verla. Espero hacerlo antes del domingo próximo. Saludos.

Jorgee dijo...

coincido en tu crítica rodrigo... tienes razón que los primeros 40 o 50 minutos son enfadosos e irritables, pero en cuanto aparece Von Sydow como que levanta la película... en mi blog, la crítica próximamente y halaré mas de esta película... saludos! xD

Mario dijo...

De ésta decían que no debía estar nominada, leí que fue porque el director es de aquellos que la academia suele apreciar y no dejar olvidado (estima merecida), pero creo que puede ser interesante, lo mismo con War horse pero todavía no lo sé, estoy con dudas hacia ellas pero espero que me resulten agradables a contracorriente de lo que creo será. Veo que se queda en la proyección pero falla, suele pasar, hacer algo redondo con mucho material o ideas originales no es nada fácil, creo que por ello merece verse. Un abrazo.

Manderly dijo...

Todavía no la he visto pero ya he leído que busca la lágrima fácil, aunque eso no es de extrañar con ese argumento de fondo.
También coinciden en que von Sydow tiene un gran papel, pero no había leído nada sobre Bullock (que a ti te ha gustado).
espero verla pronto.
Saludos.

Daniela Campos dijo...

Me gusta la historia que maneja la película, especial por la actuación y presencia que tiene el personaje de Oskar, la vi hace poco en en línea y me dejó un buen sabor de boca, es una buena opción para ver en familia y disfrutarla.