martes, 7 de febrero de 2012

Une vie de chat

Une vie de chat.

Trailer subtitulado al inglés.

Crítica.

“Une vie de chat” es de esas maravillas chiquitas que encantan no por todo lo que se ve, sino por todo lo que sugiere. La animación no requiere de enormes tecnologías para ir más allá de la pantalla, porque aunque parezca que caigo en un lugar común (cosa que probable e inconscientemente esté haciendo), estoy seguro que es más tridimensional que muchas que requieren gafas. Esta joyita francesa eleva a un simple gato, que no tiene nada que lo haga un animal especial (no habla, no baila en el polo, no practica kung fu), a la categoría de humano. Lo presenta como una criatura contradictoria, por momentos inteligente, por momentos perezosa; muy perceptiva, sentimental y hábil cuando la situación lo requiere. Este gato parisino se ve envuelto en una lucha que quizá no comprenda, pero aún así no deja de estar entre la espada y la pared. Una mujer que quiere vengarse tomando con fuerza la empuñadura, un hombre malvado que se ha quedado sin recursos y está acorralado.

Más allá de que tenga una extensión deseable (pues dura menos de una hora), de que siempre de lugar a una situación divertida o interesante, de que recree muy bien a los personajes, no termina de convencer en algunos pocos aspectos. En primer lugar, porque toda la acción se concentra, con exceso de casualidad, en unos pocos personajes, en poco tiempo, en un espacio compacto. En segundo lugar, porque parte de este exceso de casualidad acaba tironeando de los pelos varios momentos de la obra, donde sustituye lo veraz por algo un poco fantasioso. En tercer y último lugar, porque toda la emoción y el vértigo de una película en las alturas, se corta de forma demasiado abrupta. No digo que deba durar más (o quizá sí), simplemente que pueden equilibrarse mejor los contenidos para darle más lugar a las cosas necesarias. Eso sí, creo que nadie pondrá en dudas lo bien que están logrados los diez minutos finales. Parecen extraídos de una obra maestra.

La noche en París irradia una magia particular, que puede identificarse con las visiones y las experiencias de Valèrie Tasso: oscura pero atractiva. Por supuesto, además de que la estética sea brillante, se sostiene con una gran historia. A veces los seres humanos nos vemos situados, involuntariamente, en medio de disyuntivas que no podemos clarificar. A veces nos quedamos sin habla, y necesitamos algo de tiempo para entender qué es lo mejor. El final de “Une vie de chat” sorprenderá, y muy probablemente sea condenado. Desde lo personal, me dejó sin palabras, y en el mejor de los sentidos. Me dejó sediento de una segunda parte, de las secuencias de acción, de la estupidez imperdonable de cuatro inútiles secuaces del crimen, que se convirtieron en lo mejor de la película. Los músculos de mi cara sintieron un cosquilleo raro, como de alguien casi quedándose embobado. También dibujaron una sonrisa que no se borró hasta un buen rato después de terminar de verla.

Puntuación: 7/10 (Notable)

2 comentarios:

daniel dijo...

Os habéis fijado que este año hemos tenido unas cuantas peliculas hechas en Paris :D
A mi este tipo de animación es el que me gusta, recuerdo cuanto me gustó el año anterior El Ilusionista, cine animado tradicional pero profundo y emotivo. Espero que me guste tanto como a ti cuando la vea.

Un abrazo!

Olvin Otero dijo...

Esta peli me ha llamado la atención(antes del Oscar)desde el año pasado. Espero tener tiempo este mes para verla.

Saludos!