lunes, 5 de marzo de 2012

Amateur.

Amateur.

Trailer en su versión original.

Crítica.

Viendo “Amateur”, documental sobre cine dirigido por Néstor Frenkel, comencé a tener visiones. ¿Alguno recuerda ese divertido trabajo llamado “Yo, presidente”? Sin lugar a dudas, la peor película que hayan hecho Mariano Cohn y Gastón Duprat (los mismos que dirigieron “El artista” –no la ganadora del Oscar, sino una que desgraciadamente no ha tenido tantos premios- y “El hombre de al lado”), pero posiblemente la más arriesgada y la más entretenida. Ambos trabajos tienen en común un humor bien ácido, afilado, porque el espectador nunca es capaz de separar qué partes son serias y qué partes no; o, mejor dicho, en qué partes los entrevistados son burlados por los entrevistadores y en cuáles no.

Estamos frente a una revisión del cine amateur a lo largo de los años, cómo las nuevas tecnologías han modificado la concepción de las filmaciones, cómo ha sido el uso que el hombre les ha dado en función del tiempo. Y desde esta universalidad planteada en un prólogo tan interesante como necesario (con una voz en off que hace acotaciones humorísticas cual locutor de programa de chimentos), nos encontramos con un ícono del cine amateur, quien seguramente será un desconocido para todos. Hombre de múltiples profesiones pero, sobre todas las cosas, un fanático. Entre otras cosas, escritor, guionista, cineasta y cinéfilo, hombre casado y dedicado a la odontología que ha sabido verdaderamente aprovechar el tiempo como pocos, llegando a materializar sueños que otros jamás han intentado hacer realidad.

Hay un mensaje positivo detrás de toda la gracia que generan pequeños “bloopers” de filmación, que recuerda un poco a “La vida útil” de Veiroj: la idea del cineasta/cinéfilo que intenta no malgastar su tiempo, sino invertirlo en algo que valga la pena. Y efectivamente, es algo que se deja entrever en la motivación de nuestro héroe, Jorge Mario, para hacer una remake de su propia película en formato Super 8. Es un trabajo decente, argentino, y más o menos bien hecho. Pero da constantemente la sensación de que profesionales se ríen de los amateurs, y las innumerables evidencias que nos llevan a pensar eso llegan a descalificar incluso al entrevistado (vean que todo lo que se muestra parece ser el backstage de un documental serio: cuando el videocassette se traba, cuando el sujeto pregunta si su voz se oye). Extraño que algo así suceda, porque si vamos al caso, “Amateur” no es una película que parezca hecha por profesionales. Pero el muerto se ríe del degollado.

Puntuación: 4/10 (Regular)

1 comentario:

Dialoguista dijo...

Para mi es justamente lo contrario, ese backstage le da protagonismo, más que de reírse de él, lo que hace es mostrar que cuando se hace una película con alguien que también entiende de cine como protagonista, este estará en los detalles, porque lleva el director adentro. ¿me explico? Por momentos parece, justamente por ese juego, que el que hizo el documental es Mario. Para mi ese punto que para vos es lo flojo, es uno de los grandes aciertos!!!