miércoles, 7 de marzo de 2012

El viento que acaricia el prado.

The wind that shakes the barley.

Trailer en su versión original.

Crítica.

“El viento que acaricia el prado” no es un simple drama bélico, pues lleva consigo algo que la hará diferente a prácticamente todas: su triunfo en el Festival de Cannes hace poco más de cinco años. Dirigida por Ken Loach (Tierra y libertad, La canción de Carla), sigue más o menos la línea del resto de sus grandes trabajos: la guerra y la política son un elemento indispensable para comprender el universo de los seres humanos, y no de manera inversa. Se hace más obvio en la producción que me toca criticar hoy, donde la relación de dos hermanos llega a límites insospechados en medio de la lucha por la liberación del pueblo irlandés en la década de 1920, contra el dominio de la monarquía inglesa.

Ken Loach es un cineasta queridísimo por un Festival que ha premiado aún sus obras más flojas [Premio del Jurado Ecuménico para “Buscando a Eric” y “Tierra y libertad”, Mejor Guión para “Sweet Sixteen”, Mejor Actor para “My name is Joe”, Premio especial del jurado para “Raining stones”, Premio de la crítica para “Riff-Raff”, etc], motivo por el cual decir que ésta es una gran película porque tiene el aval de la Palma de Oro, no es ser preciso. Al contrario, es posible que sea la ganadora más floja de los últimos veinte años, aún siendo un interesantísimo debate sobre los códigos de guerra y los códigos humanos. Son dos horas de un conflicto desatado e imparable, que a diferencia de otras triunfadoras, no es más que lo que vemos en pantalla: irlandeses e ingleses aniquilándose, posteriormente irlandeses e irlandeses aniquilándose, y los títulos de crédito. La guerra le saca el jugo a la impecable puesta en escena, donde el gran trabajo de Barry Ackroyd en la fotografía se hace notar sobre el mismo argumento, que flojea en su fábula sobre la hermandad y la pérdida de la inocencia.

Su discurso se hace poderoso cuando se concentra en núcleos de debate: salones, iglesias, donde el mismo pueblo emite su opinión, expresa su postura, es decir, donde comienza a fragmentarse la sociedad. ¿Puede llegarse a algo cuando uno de los sectores de la disputa está dividido en varias partes? Queda claro que es muy difícil, que en una guerra es necesario unir las fuerzas del pueblo para tener mayor alcance y mejores resultados. En ese sentido, en la lucha de los distintos sectores (sacerdotes, intelectuales, trabajadores), “El viento que acaricia el prado” logra resultados satisfactorios. Pero en general, el conjunto se hace demasiado ruidoso para lo que realmente es, que no es mucho. Y el final, al igual que el resto de la obra, puede resultarle al espectador más triste por lo decepcionante que por lo trágico.

Puntuación: 5/10 (Floja)

1 comentario:

angel dijo...

Creo entender que Tierra y libertad te parece floja. A mi entender es una de las mejores películas sobre la guerra civil española. Quizas el problema es que sea demasiado localista y presente poco interés fuera del contexto en el que se desarrolla.
En cuanto al cine de Loach, en general, se limita demasiado al panfleto político. Saludos