lunes, 12 de marzo de 2012

Hierro 3

Bin-jip.

Trailer en su versión original.

Crítica.

Kim ki-duk tiene algunas particulares de las que es necesario estar enterado antes de ver una película como “Hierro 3”, a la que muchos consideran su obra maestra. Por un lado, es cine poético, y probablemente el director sea uno de los mejores poetas del cine contemporáneo. Plagado de metáforas que hablan y gritan por sí solas, es un estilo que se toma su tiempo para contar situaciones utilizando no demasiadas palabras. Por otro lado, el objetivo del director es acercarnos historias insólitas y convertirlas en algo creíble a los ojos del espectador universal promedio. Por lo tanto, es muy posible que no podamos creer nada de lo que vemos en la introducción, que nos parezca absurdo, pero en la resolución acabamos justificando algunas reacciones extrañas. Este gran drama romántico no se escapa de estas dos cláusulas que escoltan el siempre interesante cine del director coreano, responsable de otras grandes obras como “Primavera, verano, otoño, invierno y otra vez primavera”, “Aliento” y “El tiempo”.

Narra la historia de un joven muchacho del que nada sabemos, ni sabremos, cuyo hobby es usurpar casas mientras sus propietarios se hallan de vacaciones, vivir cómodamente en ellas y huir de ellas sin robar nada cuando sus dueños regresen. De esta forma, somos testigos de las diversas historias que esconden estos muros, que son simplemente paredes montadas sobre el suelo, y no necesariamente hogares. Él es un hombre silencioso, pero cuando su destino conecta con otra mujer silenciosa que vive, invisible, en su propio y tormentoso “hogar”, nace algo especial. Ambos se unen en la clandestinidad de su labor diaria, conociéndose a sí mismos y, como siempre, poniendo en peligro sus propias (y pobres) existencias. Ésta es una encrucijada moral importante, difícil de entender en su totalidad. Pero lo más importante de todo es ver cómo evoluciona una relación que, en otro contexto, estaría destinada al fraude. Ambos son sujetos “sin hogar”, aunque una casa pueda decir lo contrario: son personas sin amor que buscan su lugar en el mundo y no lo encuentran, personas que cargan amargura, angustia, dolor, y que se buscan constantemente en el universo de las sombras, de las personas que ningún otro ve. La historia de amor entre dos fantasmas que intentan palparse, uno al otro. Se hace carne la absurda imagen de “capturar una sombra”.

De ahí viene la idea del “peso”, porque entre la gravedad y las sombras tenemos un poema bastante complejo, al que se suma la confrontación entre la realidad y la fantasía para tapar (y creo que sí, de manera forzada) cualquier delirio en el argumento. Una frase intenta tapar los pozos que la desgarradora historia ha podido dejar abiertos en la tierra de nadie. “Hierro 3” juega con estas cosas, con el humor negro y con la violencia explícita (doméstica o no) para construir algo magnífico, y sobre todas las cosas, necesario. Una fábula sobre la felicidad, sobre la violencia de género (que enmudece a tantas mujeres libres de hablar, si así lo quieren), que nos hace olvidar de su costado fantasioso y nos envuelve en el erotismo de su propuesta, en el dolor de sus ojos desbordantes de culpa, en sonrisas que nos liberan.

Puntuación: 8/10 (Muy buena)

2 comentarios:

Gine dijo...

Ahí si que vamos a estar de acuerdo. Kim Ki Duk me parece un narrador único en el panorama actual. Es simplemente impresionante como consigue explicarte una historia sin usar prácticamente palabras. A mí me fascina y de las que he visto suyas (que no son todas) Hierro 3 me parece la más redonda. De alguna manera, siempre que la veo, me imagino una película de superheroes con una sensibilidad fuera de lo común. Donde el protagonista tiene que salvar a la chica de los peligros.

Saludos ;)

Dialoguista dijo...

Que gran gran reseña!!! Disfrute leyendo :D
La verdad es que el primer párrafo define muy bien a Kim Ki Duk, yo adoro su cine (el que vi hasta ahora). Y este es una poesía al amor, a la comunicación, y a tantas cosas!!! Saludos :D