viernes, 2 de marzo de 2012

Le Havre.

Le Havre.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

Aki Kaurismäki regresa tras su gran película “El hombre sin pasado” (de hace casi una década) y entrega una apasionante fábula social basada en la situación de los inmigrantes que arriban a Francia y son arrastrados por el propio Estado. André Wilms interpreta a un hombre dedicado a limpiar botas en la estación de Le Havre, casado con una mujer que ama y con la que viven el día a día en momentos económicamente difíciles. Un hombre noble y de gran corazón, pero muy consciente de su situación. Hasta que un día se cruza en su camino, y en el camino de la comunidad que también vive el día a día junto a él, un niño proveniente del norte de África que busca llegar a Londres. Así, para sustituir ese vacío que le genera la ausencia de su mujer (quien está internada realizándose estudios), intentará todo para ayudarlo a cumplir su objetivo, aún debiéndose enfrentar a las mismísimas fuerzas de policía.

El director es consciente de que su creación en esta fabulosa película es una utopía, una ligera ilusión del mundo ideal, pero aún así va adelante e intenta adornarla de un realismo complaciente. Este cruce de roles y responsabilidades es explosivo, reforzado por unos diálogos que saben captar un humor medido e inteligente (hay dos escenas: una sobre las mujeres delgadas y otra protagonizada por una plancha que son divertidísimas) que aísla dos sectores antagónicos: de una esquina del ring, la sociedad comprometida con la causa de los inmigrantes (la clase trabajadora, los que saben lo que es pasar hambre), y en la otra esquina, el Estado (que es representante de las clases con más posibilidades, desde luego, y representado por un inspector de policía), que son quienes ven a extranjeros como parásitos que buscan aprovecharse de los recursos del lugar. Esta pugna queda abierta a juicio de cada uno, aunque claramente el director toma una postura de manera firme: muchas escenas (como la del principio: un grupo de inmigrantes viviendo sin molestar a nadie y un policía apuntándole con un arma a un niño) pueden dar prueba de ello.

“Le Havre” homenajea a ese mundo que no es, a ese cooperativismo que conecta a una clase en una misma sensación de injusticia, intentando reparar los errores que ellos no han cometido. Es una película repleta de ternura y muy agradable para ver, mordaz por momentos, conmovedora por otros. De alguna forma puede irritar ese enfoque ilusorio, y el espectador tiene razón. Pero debe comprenderse que es un cine que se alimenta de optimismo, como el cine de Mike Leigh en Gran Bretaña o el de Kusturica en Serbia: tiene sus altibajos, se reconoce, y tampoco es lo mejor del director. Aún así, llegado el final, uno ve la escena final y no quiere que se acabe. Su mayor miedo es ver los créditos, no quiere despegarse de esa hermosa construcción ficticia que bien, con un poco de esfuerzo, puede volverse una realidad de cara al futuro.

Puntuación: 7/10 (Notable)

1 comentario:

Jose Barriga dijo...

La veré hoy. Justo estas "pequeñas historias" siempre me convencen, y si el tema es la inmigración, creo que me encantara, además que bueno que es el cine de Kaurismäki. Muy buena critica, aunque espero que el titulo me conquiste un poco más que a ti. Saludos.