sábado, 10 de marzo de 2012

Querida voy a comprar cigarrillos y vuelvo.

Querida, voy a comprar cigarrillos y vuelvo.

Trailer en su versión original.

Crítica.

Vagando entre el cine experimental y el absurdo, “Querida voy a comprar cigarrillos y vuelvo” es todo un éxito que resulta de la gran imaginación que demuestra la propuesta, así como de la graciosísima trata que se le da a temas tan extraños como éste. Emilio Disi interpreta a un hombre anciano que se encuentra a un sujeto que le ofrece revivir diez años de su vida (del momento que la misma rata de laboratorio escoja) a cambio de un millón de dólares. Este sujeto ha adquirido poderes sobrenaturales y se ha convertido en inmortal, lo que lo hace vagar por el mundo buscando conejillos de indias, incluso en lugares aburridos como Olavarría donde, según la historia, hasta las moscas se aburren. Y finalmente accede al experimento, para saldar este pacto con diez años de su pasado.

Esta comedia fantástica reencuentra al cuerpo con el espíritu, a la mente con el corazón: con sesenta y tres años encima, el hombre ha experimentado cosas que no le son útiles para nada, o como tan abruptamente queda expuesto en “Entre los muros”, “no ha aprendido nada”. Sin embargo, él cree que sí, y es ahí donde la trama se vuelve interesante. Nos muestra la mentalidad vacía de un hombre vacío que se cree pleno, en un contexto histórico distinto al que se ha amoldado casi mágicamente: sus divertidísimos intentos por hacer de la vida del mundo, y de su propia vida algo mejor, y luego de hacer de la vida del resto algo peor, son parte de las bromas de las que se nutre “Querida voy a comprar cigarrillos y vuelvo” para ser más ácida y mucho mejor. Redondea el humor de “Cruzadas”, la comedia dirigida por Diego Rafecas y protagonizada por Nacha Guevara, Moria Casán y Enrique Pinti, donde lo raro se vuelve tentador para el espectador. Una vez que nos vemos inmersos en la fantástica historia, como tratándose de una adicción, no podemos escapar de la risa, producto de las hilarantes ocurrencias que tanto el testimonio del creador del cuento, como sus propias marionetas, dejan marcadas en la obra.

Quizá esas exageraciones pueden volverse un poco en contra del mensaje, pero no para quien se meta de lleno en el estilo tan radical que ofrece el cine de Mariano Cohn y Gastón Duprat, responsables de “El hombre de al lado” y “Yo, presidente”. Yo creo que más en contra puede volverse la irregularidad con la que está contada: y sin tener la culpa el joven intérprete, desde la aparición de Darío Lopilato en escena (el cuñado de Michael Bublé, para quienes no lo conocen), el ritmo decae. En humor, en inteligencia, en todo sentido. La resolución final es notable, eso sí, pero el camino previo está repleto de piedras que dificultan el paso. Queda en claro que es una burla en su conjunto, políticamente incorrecta, desfachatada e informal, pero aún así uno de los trabajos más divertidos que nos ha dejado como herencia el pasado 2011.

Puntuación: 6/10 (Buena)

3 comentarios:

Dialoguista dijo...

Ahora más ganas tengo de verla!!! dudaba un poco pero estaba en mi lista. Que bueno que te gustó!!!

Olvin Otero dijo...

Esta película me interesa mucho, me la tope hace unos meses por alli. Y creo me gustará. Parece que te gustó Rodrigo.

Saludos.

plared dijo...

Una pelicula de la que ni he oidio hablar, pero que leyendote pinta muy bien. Intentare encontrarla, ya que me da que me va a gustar. Saludos