lunes, 7 de mayo de 2012

Caracortada.

Scarface.

Trailer en su versión original.

Crítica.

“Caracortada” es uno de esos clásicos ultraviolentos de los 70/80s que te enseñan a “necesitar ver” cuando crecés. Llegada una determinada edad, aunque no seas cinéfilo, te ves obligado a mirarlos. Y como ellos, miles de otros clásicos a lo largo del siglo XX. El problema, al menos en mi caso, con esta película, es que no me parece necesaria o imprescindible. Y lo que es peor: cada día me gusta menos. Tony Montana se ha vuelto un personaje revolucionario en la historia del cine de acción, y todavía no entiendo muy bien el motivo. Dice buenas frases, poderosas, juega con su spanglish, pero nada más. Para ser un antihéroe, es bastante torpe; para ser un asesino, es bastante imperfecto; para ser un protagonista, es bastante pobre. Y está rodeado de otros personajes muy bien escritos en general, pero que no pueden expresarse desde lo emocional o, si lo hacen, lo hacen de una forma poco creíble. Por ello, acaba convirtiéndose en un festival de sangre que depende de la acción y la violencia gratuita, intensificada hacia el final, pero que no se mantiene (obviamente) durante las casi tres horas de duración. Y ahí viene el problema…

Sí, tres horas (o dos horas con cuarenta y cinco minutos) pueden parecer demasiado. Y si uno arranca a verla, rápidamente pensará lo mismo. Al margen de que se cuenten cosas fundamentales para el desarrollo del film, siento que la primera hora sobra casi en su totalidad. Después de todo, el “mensaje principal” es: el ascenso del hombre que se perfecciona y crece en el mundo de las drogas y el crimen. Y si vamos al caso, un vertiginoso montaje se encarga de enfocar esto en la segunda mitad. La finalidad del principio, con contados momentos de interés, es la de agotar. Uno llega al clímax final con ganas de apoyar la cabeza en una almohada, algo que puede deberse a: a) que Oliver Stone nunca ha elaborado algo más interesante que seguir el recorrido de una hormiga a través de un bosque; b) que Tony Montana se vuelve inaguantable, reiterativo, aunque mantiene su apatía; c) que no hay un lazo que una al espectador con lo que ve, a excepción de (insisto) las escenas más sangrientas (posiblemente la reina de las escenas sea una con motosierra incluida, en la que no se muestra absolutamente nada). Por lo tanto, el resultado es negativo. Al menos lo ha sido en mi caso. Pero no niego que es un trabajo estéticamente bien hecho, bastante prolijo, técnicamente satisfactoria. ¿Alcanza?

Puntuación: 5/10 (Floja)

2 comentarios:

Roy Bean dijo...

Yo la puntuaría un poco más alta, tampoco mucho más no te creas, además sería por motivos extracinéfilos. A partir de la primera hora va desinflándose poco a poco, sin embargo es un título de culto de los 80.


Saludos
Roy

plared dijo...

Pues y tambien pienso que es una obra notable, plena de violencia y que se ha convertido en simbolo.

Aunque sinceramente. Muy inferior a esa obra de arte que fue su segunda parte encubierta. Carlitos Way´que para mi es la obra cumbre de su director y si me apuras del genero. Cuidate