miércoles, 2 de mayo de 2012

La fuente de las mujeres.

La source des femmes.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

Radu Mihaileanu vuelve a deslumbrar al público con una nueva producción cinematográfica. “La fuente de las mujeres”, una especie de fábula sobre las relaciones de jerarquía, o de tragicomedia acerca de la guerra de los sexos, o un canto a la fertilidad del corazón, cuenta su historia en un pueblo de Oriente Medio, sobre mujeres que deben subir la montaña para cargar a cuestas baldes con agua, pues el Estado no impulsa la instalación de cañerías. Ellas se organizan en una “huelga de amor”, que consiste en no tener relaciones sexuales hasta que los hombres no decidan ir ellos a buscarla. Pero lo que parece ser frívolo (como el sexo y la correspondencia) acaba convirtiéndose en una guerra por la identidad de la mujer en un mundo machista. Y, como bien lo expone un personaje dedicado al periodismo “científico”, es la lucha de seres muy pequeños por hacerse un lugar en el mundo.

En algo más de dos horas, la historia condensa innumerables conceptos. “Igualdad de género”, “revisión del Corán”, “lucha por el reconocimiento”, “justicia”, “machismo”, “fertilidad”, “amor”. Todos tienen su espacio en este drama coral, con personajes exquisitos en sí solos, pero que son aún más grandes dentro de la historia: y cada uno de los conceptos mencionados, no sólo están planteados desde lo realista (es decir: la triste situación de las mujeres, los abortos y las muertes, el dolor, la violencia), sino también desde lo poético (por ejemplo: corazón fértil = flor) y desde lo político (intelectuales/informados que dan miedo a las principales instituciones dominantes, y se convierten en “enemigos”, en una resistencia poderosa y combativa). Hay una mezcla de ideas, de temáticas, que son indispensables para que una inteligente película como ésta sea efectiva. Y por otro lado, no se centra solamente en “saber”, sino que busca “transmitir”. A veces la inteligencia no es suficiente, y Mihaileanu sabe atravesar la pantalla con un guión muy bueno, con las frases justas, quizá demasiado edulcoradas y por momentos algo fantasiosas, pero que van de la mano con ese tono de fábula que deja entrever un inicio tan mágico como atroz. También ayudan unas intérpretes increíbles, entre las que destacan Hiam Abbass, Hafsia Herzi y Biyouna, dando vida a roles muy distintos entre sí, pero que se lucen: la primera, como una arpía, y cabe destacarlo, se enfrenta a un desafío muy difícil y lo saca a flote. Impecable esta actriz que siempre sorprende en producciones israelíes.

Por otro lado, los tiempos están medianamente bien manejados: durante el primer tercio, hay cosas traídas demasiado de los pelos, cataratas de acciones y reacciones a la velocidad de la luz, y un intento forzoso de impactar a través del poder de las imágenes fuertes. Pero luego encuentra el foco, nosotros encontramos la comodidad en nuestra butaca, y disfrutamos de ver esta “decadencia del imperio africano”, esta divertida pero también reflexiva guerra campal, sumamente emocional y ácida a la vez, con un aura luminosa como la que suele irradiar un gran director en todas sus películas. No pensé que después de una película como “El concierto”, Mihaileanu volviese a sorprenderme de igual modo con una película tan distinta. Entre el musical, el drama y la comedia, “La fuente de las mujeres” es una mirada tan metafórica como concreta sobre el mundo: comprometida y artística.

Puntuación: 7/10 (Notable)

2 comentarios:

Olvin Otero dijo...

Me la pasé tan bien con este filme, que olvidé su metraje. Muy entretenida.

Anónimo dijo...

¿Me parece o es una remake de Absurdistan del 2008?