martes, 3 de julio de 2012

Puedes contar conmigo.

You can count on me.

Trailer en su versión original.

Crítica.

“Puedes contar conmigo” es una de esas películas de las que difícilmente puedas esperar algo grande, y finalmente te sorprende. Increíble que, dentro de los parámetros de un argumento chiquito, pueda llegar a ser tan grande. Y lo es. La cámara se infiltra en los espacios y da testimonio de lo que pasa: escucha y ve los conflictos internos de un hogar reconstruido de un día para el otro, con la llegada de un hermano, pero en crisis. Por momentos, tiene la conducta de un docudrama, pero nunca la forma: es ficción y de la buena, que uno reconoce como película independiente a cientos de kilómetros de distancia. La trama se enfoca en el regreso de Mark Ruffalo a su pueblo natal, donde ha crecido junto a su hermana, donde ha jugado a ser adolescente y donde le han contado sobre la muerte de sus padres en un accidente automovilístico. De un día para el otro, debe familiarizarse con su hermana, a quien da vida la estrella en ascenso Laura Linney (lo dice alguien que admira su crecimiento en la década posterior), y con su sobrino (un Rory Culkin medido, como no suelen serlo los intérpretes menores de edad).

Pueden destacarse muchísimas cosas buenas en este drama. Que es una gran película sobre el reencuentro y la reconciliación, que los dos actores tienen una química increíble y que juntos hacen que la pantalla estalle, que hablan con honestidad y no memorizando un libreto, que mantiene siempre una coherencia de principio a fin, que tiene un muy buen final, etc. Pero yo destaco, por encima de todas estas, algo más: el manejo del humor. Todavía me parece insólita la primera reflexión de la película, respecto de los adolescentes, pero que automáticamente hace más liviana la tragedia que le sigue. Y ese tipo de cosas, están –en mayor o menor medida- bien logradas, dependiendo del caso. Hay un humor más extraño y simpático, como ése, u otro más tonto (como ver a Linney sembrando cuernos), pero que hacen más amena la experiencia. El resto, va de la comedia al drama, y del drama a la comedia. El elenco cumple, y el guión hace lo suyo. No sé si tiene lo suficiente para ser una película inolvidable, lo dudo mucho: quizá queda debiendo un final que cierre mejor ese prólogo, tan bien hecho, que me parece una estrategia maliciosa e innecesaria (porque es una anécdota, es puro ornamento –del bueno). Pero en sí sola, me parece un drama que nutre con buenas energías al espectador, lo sorprende, y en algún caso lo conmueve.

Puntuación: 6/10 (Buena)

1 comentario:

Álter alma dijo...

Drama, tragedia, aunque con toques de humor.. paso. Quizás en otro momento :)
Gracias por la recomendación.