domingo, 26 de agosto de 2012

Tiempos violentos.

Pulp Fiction.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

Me reconozco incapaz de ser absolutamente objetivo cuando hablo de Quentin Tarantino. Seguramente debo haberlo dicho innumerables veces, y más a quienes me conocen. Un sujeto brillante con una visión del mundo muy peculiar, que sabe representar en sus espléndidas labores de dirección, y con una perspectiva siempre imaginativa volcada en el sus guiones, rompiendo un poco con todos los moldes y con todas las reglas; sujeto polémico pero que aporta, en lugar de restar. Cineastas controversiales y odiados hay muchísimos, algunos bastante misántropos, otros bastante provocadores. Particularmente, Tarantino se destaca entre ellos por su característico sentido del humor, por su estética pop, por su amor al cine (sumado a todo lo que sabe) y por tener en la edición a la fallecida Sally Menke, que vale oro. Haciendo malabares con el tiempo en la ficción, con personajes que siempre resultan coloridos a los ojos del espectador, y frases que uno irá apuntando en los escondites más remotos de su memoria, triunfa en el Festival de Cannes (año 1994) con “Tiempos violentos”, un thriller de acción, suspenso, drama y comedia, una oferta totalmente revolucionaria dentro de la cinematografía, y la que marcará esa tendencia del cine a retratar, ya no todo lo que emerge de la tierra, sino todo aquello que sucede debajo de ella, o como se dice, en el “bajo mundo”.

Decir que define una década es quedarse corto, o tal vez inexacto. Algo queda claro: define una manera de entender la vida a lo largo del tiempo, y de comprender el cine como arte. Una radiografía en el inicio, sobre personas y pequeños mundos, sobre banqueros y gasolineras (una conversación durante el desayuno en Hawthorne Grill), va transmitiéndonos la idea de que “Tiempos violentos” intenta hacer un análisis de la sociedad en general. Todas las escenas, que como en su cine son largas, habladas e inteligentes, además de impecables, buscan llegar al lado sociológico. Pero la que define el film y resume todas las frases relacionadas con la violencia es la que muestra a un Bruce Willis eligiendo entre un bate de béisbol y una motosierra. Bueno, y todo lo que sigue después: refleja un poco la ética del bajo mundo, como se arregla un mal trato, y cómo la venganza es ese plato tan delicioso cuando se sirve en frío. Quizá no haya un argumento que sintetice dos horas y media del mejor cine que van a ver en mucho tiempo, pero basta ver cómo funciona el mundo contemporáneo para interpretar a “Tiempos violentos” como una fotocopia futurista y visionaria de nuestra realidad actual.

Ponerse meloso con Tarantino es algo ineludible y bastante previsible, dado que es un fanático quien escribe la crítica. Pero este fanático sabe reconocer los errores, incluyendo los suyos, que dicho sea de paso acá no existen. Además de ser extraordinaria y perfecta, de estar escrita y dirigida con la grandeza de quien sabe, esconde algunas de las más pequeñas sutilezas que a nadie deben escapárseles. Creo que uno tiene que ver esta película hasta que sea capaz de registrar todo el intenso trabajo que hay tanto delante como detrás de cámara. Y rara vez no hago hincapié en el talento de los actores, que acá es inmenso. Los diálogos son para exprimirlos, para estudiar el idioma y sacarle provecho al máximo. Y las ironías, sobre todo, que van más allá de acabar adorando a un asesino a sueldo ultracatólico interpretado por un actor en su mejor momento: son las que dominan el mundo de hoy.

Un cuarto y último párrafo, para no aburrir a nadie, pero para no quedarme debiéndole nada a un film que me ha dado todo: las más grandes satisfacciones que el cine te puede ofrecer. Un rato para disfrutar a pleno de esta galería de extravagantes y entrañables sujetos, que son paradójicamente tan ordinarios y corrientes como los que vemos en una calle. Ingeniosa e hilarante en todo sentido de la palabra. El tiempo, esa variable que tan pocos saben usar, abordado con precisión milimétrica. Una banda sonora que acompaña el sentimiento. Y un director más perfeccionista que nunca. ¿Decir que “Tiempos violentos” es la obra suya que más disfruto? No sé, no soy sujeto de comparaciones y listas, y sus obras me gustan todas, para verlas una, y otra, y otra vez. Quizá, a diferencia de otras más recientes (que traducen ya ese distanciamiento del perfeccionismo, esa rebeldía), es la que fundamenta sus exageraciones con una aclaración inicial. Y al igual que todas las que constituyen su filmografía: son trabajos que seguramente nunca resulten anticuados. Casi dos décadas de un hito cinematográfico, y aún es realismo palpable en nuestros días, intensificado gradualmente; y a futuro, seguramente una copia exacta. Eterna obra maestra del Maestro Quentin Tarantino.

Puntuación: 10/10 (Sobresaliente)

1 comentario:

David C. dijo...

Te fascina realmente. Justo en unos días pienso también publicar un post sobre la peli, sólo que lo va hacer Yurena.
Saludos
David