miércoles, 26 de septiembre de 2012

Moonrise Kingdom.



Moonrise Kingdom.

Trailer subtitulado al español.


Crítica.

El cine de Wes Anderson es para amarlo u odiarlo. Yo lo odio. Y con excepción de la espectacular “Fantástico Sr. Zorro”, una animación que no parece suya por lo buena que es, el resto de su filmografía (que incluye a “Los excéntricos Tenenbaums”, “Viaje a Darjeeling” y “Vida acuática”) me parece una montaña de estiércol. Incluyendo, en cierto modo, su más reciente trabajo, presentado en el Festival de Cannes con una gran acogida tanto de la crítica como del público en general. Y que quede claro que admiro su estética como director: apunta a los colores vivos como lo hacen los que producen dibujos animados para niños menores de tres años, y se para sobre lo artístico como lo hacen otros cineastas, como Almodóvar o Xavier Dolan, sin recordar que para que un buen trabajo sea más que un puñado de buenas tomas, deben ordenarse otras cosas.
“Moonrise kingdom” es, y discúlpenme si olvido alguna otra obra en el medio que sea digna de mención, la película más estúpida desde la última entrega de la saga Transformers. Es una síntesis de todos sus trabajos previos, sin demasiado que decir, como de costumbre. Pero él, conforme por generar buenos efectos con los desbordantes caudales de agua, no se fija demasiado en todo lo que realmente importa. Y resume sules de agua, re. Pero nimados para niños menores de tres años, discurso en algunas bases del sentido común, como la obvia diferencia entre el mundo de los niños y el mundo de los adultos (trabajada hasta el cansancio por artistas mucho más talentosos), que en el universo cinematográfico siempre tiende a favorecer a los niños y a criticar a los adultos (ésta no es la excepción). Luego está el romance, el motor de los pequeños grandes emprendimientos, la verdadera brújula, la que determina las nobles acciones. Y la parte “social”, que refleja el rápido despertar de la juventud en la década de los 60. Nada demasiado jugoso si nos ponemos a hilar fino, tratándose de una de las películas del año.
Y luego está la cuestión del humor que, como muchos de los seguidores deben saber, supone algo importantísimo para mí. Jamás le he tomado la mano al humor de este tipo, ni en una década entera me ha sacado una sonrisa, y “Moonrise kingdom” no es tampoco el caso. Una comedia sin humor es como un romance sin amor (gracias al cielo que los niños son enormes intérpretes y tienen química), o como un elenco de primera sin personajes que los hagan lucirse: en sí, un desperdicio. La sensación que me deja esta insufrible odisea por bosquecitos adorables, musicalizada por la peor versión de Alexandre Desplat (no sé si la peor, pero la menos memorable en años), es la de pérdida de tiempo. No sé bien qué es lo bueno que debo sacar de ella. Insisto en que técnicamente no puedo reprocharle nada, y seguramente se gane alguna merecida nominación al Oscar. Pero nada más que eso. El resto, se suma a todas las cosas de la película que me hacen desear que se acabe. Menos de hora y media y resulta una eternidad. ¿Falta de conexión desde un principio? ¿No conecto porque todo me resulta artificial y poco realista? ¿Poco realista, cuando le he puesto recientemente un sobresaliente a “Oldboy”? Bueno, en parte puede ser, y culpo al director, el máximo responsable de este extraño mix. ¿O vamos a culpar a semejante par de estrellas en ascenso? El 3, para los niños.
Puntuación: 3/10 (Mala)