lunes, 22 de octubre de 2012

Argo


Crítica.

“Argo” [B. Affleck – 2012]

Hablar de la madurez de Ben Affleck está de moda. Y lo digo, porque muchos de los que coinciden con el término “madurez” parecen haber olvidado el amor profesado por dos grandes películas de suspenso suyas, como “Desapareció una noche” y “Atracción peligrosa”. En la primera, dirige a su hermano, acompañado por un elenco de lujo, en una trama policial casi impecable; en la segunda, para mí algo menos lograda, se dirige a sí mismo en una historia de amor y acción demasiado rebuscada y sin grandes alcances. De todas formas, hay que saber reconocer lo bueno de la evolución. Aquello que en “Atracción peligrosa” es insoportable (el héroe plástico y poco talentoso al que da vida el propio Affleck), acá se vuelve uno de los pilares fundamentales para que “Argo” funcione. Repetidas veces he dicho que este artista es mucho mejor detrás de cámaras y escribiendo libretos. Y no me sorprenderá que su trabajo de dirección en “Argo” acabe siendo el mejor del año, porque nunca me he puesto a cuestionar sus habilidades como director. Pero su madurez, ahora sí, delante de ellas, es merecedora de varios aplausos. Difícil sobresalir en un elenco conformado por Alan Arkin, John Goodman, Tate Donovan y Bryan Cranston, muy difícil, pero sale a flote con una personificación medida, seria y ajustada para el tipo de papel que le corresponde encarnar. La necesidad de un héroe acá se ve satisfecha, y para todos los espectadores y amantes del buen cine, es una gran alegría que Affleck se traiga entre manos una obra poderosísima, inteligente, vertiginosa, apabullante y, sobre todas las cosas, creíble, a pesar de todo. Hoy en día, es el héroe de las salas, quien ojalá sea bien recompensado con las recaudaciones.
Enfocándonos en el argumento, “Argo” cuenta una historia real basada en una autodenominada “misión suicida” de un miembro de la CIA para sacar del país a seis americanos de Irán tras la toma del pueblo (agitado mientras demanda a los EEUU la cabeza del Sha Reza Pahlevi, a quien ha dado asilo político mientras intenta sobrellevar una enfermedad tras ser depuesto por el Ayatola Khomeini) de la Embajada americana en Teherán. La misión consiste básicamente en fingir que filmarán una obra de ciencia ficción, mediante la que harán pasar a estos seis americanos por parte del equipo de producción, para poder finalmente regresar al país de origen. “Argo” se vuelca de lleno en narrar minuto a minuto la aventura, en detallar los riesgos y en hacer sentir la adrenalina. Así, el espectador se ata a una historia que va desde lo absurdo hasta lo real/realista (siempre revisando la frase, “basada en una historia real”), con unas escenas excelentes (cuando leen públicamente el guión de la obra, terrible, o la del mercado, para mencionar dos de tantas) y la sigue de lleno con un nerviosismo indescriptible, base del suspenso en su concepción clásica, para no decir “en su concepción adecuada, verdadera, original”, muy bien logrado.
Pocas veces una obra con tanto contenido político ha sido tan liviana (en un sentido rítmico, porque de “soft” no tiene nada), también pocas veces trasciende y emociona tanto. Llega un punto en el tramo final donde no podemos más. La sensación es desesperante, estamos inmersos en esta aventura del absurdo, en los posibles malentendidos, en las pequeñas miradas. Y ojo, que Affleck no es ningún estúpido, y sabe que para ganar terreno en su país debe añadir, además de una cuota de patriotismo y pacifismo (que la tiene, y sumada a varios aspectos quizá discutibles de la historia – de la real, la que ha acontecido hace más de treinta años), una alta dosis de espectáculo. Y sí, por momentos sentimos que las claves que se manejan son las del cine americano (humor, que acá es muy bueno – sino vean las frases que tira Goodman sobre el cine de Hollywood; música para acompañar los momentos claves), y que el espectáculo devora el cine político serio, casi de culto (cuando llegan los créditos, caemos en la cuenta de que no es tan así). Pero por otro lado, no podemos ignorar todo lo conseguido: nos atrapa desde el primer minuto, con una durísima y brillantemente filmada revolución (que no es la “Revolución Iraní de 1979”, aunque sea una revolución, esté impulsada por el pueblo enérgico de Irán y ocurra en 1979, pero tiene una intensidad que nos puede hacer confundir con la manifestación que sustituye a un gobernante por otro), nos impacta con la imagen de unos niños armando los rompecabezas con los expedientes triturados, y nos lleva durante dos horas a recorrer Oriente Medio con una calidad cinematográfica muy difícil de alcanzar. Dureza y efecto, sin tanto embadurnamiento sensiblero, al que esquiva constantemente, y sí mucho humor del bueno. “No debe perder el objetivo”, y no lo pierde. Argo fuck yourself! Y al pueblo lector, quizá indeciso, déjese llevar por una experiencia inolvidable, de primerísimo nivel, con un actor que ha madurado, con un director igual de grandioso y con una historia creíble e increíble, en todos los sentidos, pero principalmente en los mejores. Una de las películas del año, para volver a verla...
Puntuación: 8/10 (Muy buena)

Trailer subtitulado al español.

5 comentarios:

Ismael Cruceta dijo...

dios!! qué ganas tengo de verla!!!!

Popcorn Today dijo...

La verdad es que Argo tiene una pinta excelente, y está empezando a sonar como una de las apuestas más firmes de cara a la temporada de premios. Este fin de semana es la película obligatoria!

Saludos!

Alan Smithee dijo...

Buenas!

Muy de acuerdo con todo. Hacia el final en el Festival de San Sebastián, la gente aplaudió varias veces antes del clímax final para liberar tensión en ese final tan adrenalítico

Un abrazo!

Laura dijo...

"Argo" es un Oscar Buzz total.
Debo confesar que los 1eros 45 min me pregunté qué se suponía que hacía ahí, sentada en esa sala de cine.
No es un tipo de película que me agrade realmente, pero tenía que verla ya que tanto se hablaba y habla de ella. Dentro de lo objetivo de mi ser, puedo destacar arte, más na.

sofia martínez dijo...

Sin duda creo que es la película que consolidó a Ben Affleck y está claro que para muchos es una obra magistral, para otros tantos sólo fue entretenida pero en lo personal es un film narrado con inteligencia. La verdad es que este tipo de cintas no son de mis favoritas, decidí ver Argo por el hecho de que el tráiler me pareció atractivo, en cuanto al desarrollo creo que es una película muy amena y con un buen equilibrio en la exposición de sus emociones pero definitivamente me parece una propuesta sobrevalorada pues le falta épica, suspenso y personajes de mayor interés para ampliar su empatía. En cuanto a la banda sonora esa sí me gustó pues nos podemos deleitar con canciones de los Rolling Stones, Van Halen y Led Zeppelin.