jueves, 27 de diciembre de 2012

Paranorman.



Crítica.

[“Paranorman”, C. Butler, S. Fell – 2012]


Chris Butler y Sam Fell, traen a la gran pantalla una elogiadísima cinta animada, “Paranorman”, una interesante y crítica película para chicos no tan chicos, que parodia el mundo del terror (como forma de ocio, y no como forma artística, como sí lo hace “Frankenweenie” de Burton), con un estupendo stop motion y un notable trabajo de producción. Todo lo que en general puede llegar a convencer a los críticos más duros, y por qué no, a la audiencia. La historia gira en torno a Norman, un sujeto con el don de interactuar con gente muerta: ese sexto sentido, que utiliza para no sentirse tan solo, es a su vez el que lo excluye de la sociedad. Sin embargo, una maldición obliga a Norman a mediar entre las fuerzas oscuras y la paz del lugar. Pero debe lidiar, ante todo, con el escepticismo del pueblo, que juzga y etiqueta siguiendo los relativos y absurdos criterios de normalidad o anormalidad.
“Paranorman” puede llegar a confundirse con todas las recientes propuestas del cine animado que mezclan comedia y terror. Esta viva tendencia, debe generar a su vez distinciones. No podemos incluir en un mismo conjunto a “Paranorman”, porque parece ser diferente. El elemento clave acá es, como casi siempre, el discurso. Si nos ponemos a analizar la realidad actual, ya sea a escala mundial o solamente en terreno estadounidense, notaremos que el “bullying” se ha vuelto un tema bastante controversial. De hecho, el término se utiliza ahora con más naturalidad que nunca, porque engloba tantos casos recientes hechos públicos como los que todavía se mantienen en el corazón perturbado de las víctimas. El eje es la escuela: el lugar donde confluyen múltiples identidades socioculturales, contrapuestas o yuxtapuestas muchas, dependiendo del caso. Para burlar y condenar las etiquetas, el guionista, Chris Butler, las usa para la construcción de sus personajes. Usa, como se dice normalmente, el atajo más seguro. Sabe que con individuos arquetípicos tiene asegurados buenos chistes (y risas), buenos remates (y más risas) y moralejas (con posible reflexión). Para ello, todos los jóvenes pertenecen a algún grupo: el protagonista claramente es un geek, de las especies más maltratadas en centros educativos americanos; su hermana es la típica porrista, rubia tonta que masca chicle y se devora al mundo; su acosador es un tonto, que hasta posiblemente haga skate, y es bruto; su amigo es gordo, y por lo tanto, tiene la obligación de ser bueno y simpático. Se etiquetan las etiquetas en una secuencia insoportable donde, en lugar de burlar los estereotipos, está cayendo en sus encantos. Y lo peor, es que el largometraje se toma aproximadamente una hora para burlarlos todos.
En la idea principal, en la original, puede percibirse madurez. Alguien que decide realizar un largometraje dirigido hacia los niños, que toca temas como esos, debe tener en cuenta que, aunque la comedia sirva para llamar la atención, la seriedad debe priorizarse ante todo. Sin embargo, hay momentos, donde el humor parece irse de las manos, las escenas se vuelven incontrolables (como si se sucediesen unas a otras sin mediación de los directores o editores), y puedo mencionar alguno: hay dos secuencias puntuales donde se sugiere que el tío abusa de su sobrino, o que tiene extrañas intenciones. Quizá no están hechas con ese fin, pero que el protagonista exclame “mi tío entró a mi baño”, o que el tío le pase la lengua por la boca a su sobrino, se ve extraño. Y no lo digo porque sea una cinta infantil: es nefasto para cualquier persona. Son pequeños detalles donde se evidencia la desatención de los directores. Luego está la comedia, ese magma que tantos guionistas fuerzan. Llega un punto, donde siento que Butler tiene ganas de hablar y criticar cualquier cosa: ve un gato, y ya tiene algo que decir al respecto. Ese humor de sit com bizarro y a veces idiota, como el chiste sobre la policía (“¿Qué hacen disparándoles a los civiles? Eso le corresponde a la policía”), pueden hasta incluso sonar graciosos una vez, o dos veces, pero luego es abuso.
Sin embargo, no todo es un error en “Paranorman”. Como he dicho anteriormente, tiene una animación sobresaliente, que alcanza a lucirse sobre todo en los veinte minutos finales, donde los efectos visuales conquistan la retina de la audiencia. Marcan, en síntesis, la diferencia. Y además, cosa que merece ser aclarada, coincide con el punto en el que la historia comienza a tomar nuevos caminos, más rebuscados, reflexivos, y maduros, que parece ser el objetivo principal: no es la primera película que habla sobre la enorme brecha entre niños y adultos (“El secreto”, “El niño con el pijama de rayas”), pero sí que está bien planteada; es más, hay momentos donde uno siente impotencia. Esa es una buena señal. Porque demuestran que hay coherencia y madurez después de todo, y que hay interés en mejorar las cosas. El final no está a la altura del resto, porque lo supera ampliamente. Nos deja pensando en algo, al menos. No soy de conformarme con poco, es una película floja, pero sé reconocer también lo bueno.
Puntuación: 4/10 (Regular)


Trailer subtitulado al español.
Casey Affleck totalmente reconocible.

3 comentarios:

Dialoguista dijo...

No la analicé tanto como vos, y me gustó un poco más. No sobresale, eso si. Tiene sus cosas acertadas. Adoré por ejemplo, la escena del perro. La de la abuela (todas). Y recordé esas "casas de brujas" que había en algún tiempo (hoy no?) en fin. Me gustó, pero maravillosa no es. Saludos!!!

daniel dijo...

Pues a mi me ha gustado, creo que pese a los tópicos el logro está en saber hacer llevadera la cinta y que esté plagada de buenos momentos (y hubo varios que me hicieron reir). No es una maravilla pero creo que hay que tomarse el film como una parodia más, solo que en version animada, a ese género zombie que tiene millones de adeptos en el mundo.
Pues eso, pero creo que entiendo tu punto de vista, y me parece interesante lo que apuntas (venga, que todas tus criticas son geniales Rodri ;) )

Te envío un abrazo...

P.D: Aun sin ver Frankenweenie espero que sea mucho mejor que Paranorman, porque aunque me gustó no está para premio.

Alexia dijo...

Muy de acuerdo contigo, aunque según yo nada salva a la película. El mayor error fue etiquetar las etiquetas y además hacer de los estereotipos encantadores y hasta perdonar lo estúpidos que pueden llegar a ser. Respecto al humor, no podría estar más de acuerdo: son forzados a más no poder y eso es realmente desastroso.