lunes, 30 de enero de 2012

Impresiones de los premios del sindicato de actores.

La película "Historias Cruzadas", que narra la historia de la lucha de las mujeres negras por la igualdad social en la década del 60, ha triunfado en la entrega del gremio de actores con tres premios sobre cinco que han sido dados en las cinco categorías cinematográficas. Un triunfo notable y justo pues, aunque uno pueda o no estar de acuerdo con que son el mejor elenco (de hecho: yo no lo estoy), desde hace meses que viene destacándosele a esta pequeña gran película su gran elenco, además de las muy buenas interpretaciones de Viola Davis y Octavia Spencer.

Por otro lado, Christopher Plummer, junto a la mencionada Spencer, se afianzan al Oscar. Sin Brooks en la categoría de mejor actor secundario, podemos decir que el veterano tiene el premio mayor en sus manos. Octavia Spencer está a un paso, aunque las posibilidades de que "The Artist" arrase con todo son muchas, incluyendo el triunfo poco probable en la categoría de mejor actriz secundaria para la argentina Bérénice Bejo.

Pero no quedan dudas de que los rubros más peleados son los dos protagónicos: el triunfo de Jean Dujardin sobre los favoritos George Clooney y Brad Pitt, demuestra un poco que "The Artist" puede realmente arrasar; aún así, el no haber ganado (creo que ninguno, o muy pocos) premios en los Estados Unidos, frente a todos los que ha llevado Clooney a su casa, ubican al francés en la segunda posición (aún habiendo ganado ese premio que se dice "que coincide con el Oscar"). Aunque puede ser para cualquiera, George Clooney cuenta con muchas posibilidades de triunfar por su estupenda interpretación en "Los descendientes", donde personifica a un hombre que debe hacerse cargo de sus dos hijas, de su esposa al borde de la muerte tras un accidente, de una vasta porción de tierra orientada a la venta, en el contexto paradisíaco-infernal de Hawai.

Éso sí, si de "rubros reñidos" hablamos, no podemos dejar de lado el peor de todos. La Mejor Actriz, por primera vez en mucho tiempo, no está definido a estas alturas. De hecho, creo que todos sabíamos que Bullock, Portman y Winslet ganarían en sus respectivos años. Sin embargo, este año puede ser para cualquiera: ya sea para las ganadoras del Globo de Oro Meryl Streep, encarnando a Margaret Thatcher, o para Michelle Williams como Marilyn Monroe, o para la ganadora del SAG Award Viola Davis, encarnando a una empleada doméstica. En genenral, la Academia prefiere premiar a los actores que se transforman, de una manera u otra; y, ante la destrucción de la carrera de Williams por el Oscar el día de ayer, bien podemos decir que la favorita sigue siendo Meryl Streep. Aún así, pueden considerar el premio no otorgado a Davis por "La duda" una de esas deudas que acaban (mal) saldadas años más tarde.

Quién sabe.

La chica que soñaba con un fósforo y un bidón de gasolina.

Flickan som lekte med elden.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

Daniel Alfredson es el encargado de extender la historia de Mikael Blomkvist y Lisbeth Salander, pero independizándola de su predecesora. Sí, es necesario tener una mínima idea de la historia, pero es totalmente diferente. Podemos llegar a decir que, dentro de la trilogía cinematográfica sueca, “La chica que soñaba con un fósforo y un bidón de gasolina” supone una ruptura, poniendo punto de partida a una nueva trama, con un nuevo estilo, que acabará por cerrarse con la tercera entrega (también dirigida por Alfredson). Pero aún tratándose de una mirada distinta, la película cuenta con algunas de las fallas de la primera. Principalmente, la dificultad para arrancar. Son dos horas para llegar a un destino al que, por culpa de un final abierto, no se llega; y encima, se invierte media hora para iniciar la odisea. Ahora bien, cuando arranca, acelera con todo y nos entrega otra apasionante red de traición y misterio en el contexto de una Suecia cuyos hombres siguen odiando a las mujeres.

Los dos protagonistas no tienen que demostrar su calidad, se han consagrado con “Los hombres que no amaban a las mujeres” y ahora, simplemente, son dos fichas en un peligroso tablero intentando demostrar, como personajes, que aún pueden resolver crímenes. La complementariedad de ambos los ha ayudado a encontrar las respuestas un año antes, pero ahora, a distancia, ignoran si serán capaces de sacar a la luz los secretos bajo el tráfico de personas. No estamos frente a una película que siga tan minuciosamente los pasos de la investigación, todo comienza a hacerlos partícipes de la misma, involucrándolos desde lo personal. Por lo tanto, se toma su tiempo para captar emociones más profundas, además de adentrarnos en el pasado de los investigadores con mayor ímpetu. Esa visión más personal, convierte a nuestra heroína Salander en una mujer mucho más humana, siempre tan bien retratada por la impecable Noomi Rapace. Y a Blomkvist, en un buen secundario.

La nueva entrega de “Millennium” deja de lado algo fundamental: el clima. Todo se hace menos absorbente, más light, y aunque mantiene alerta al espectador con mucho suspenso, el riesgo indefectiblemente se hace menor. Aunque la sangre, la fuerza sustituyendo en parte a la inteligencia y los intensísimos encuentros sirven para que la película siga latiendo. Después de todo, pese a su inclinación comercial, no deja de ser una gran historia. Una interminable red de personajes, un pasado que se acopla al presente, dos personajes observando la estela de un crimen, un fósforo cuya llama se agranda, gasolina que está a punto de hacer explotar todo.

Puntuación: 6/10 (Buena)