jueves, 16 de febrero de 2012

Jackie Brown

Jackie Brown.

Crítica.

Una de las películas menos conocidas de la breve pero impecable filmografía de Quentin Tarantino, y quizá una de las mejores que este sujeto ha hecho en su vida. “Jackie Brown” es un respiro, una muy agradable comedia de acción con un estilo propio, que no es otro sino la extensión del espíritu del mismísimo director, un controversial cineasta que ha sabido dejar su huella en el cine con su modelo cinematográfico desfachatado, rebelde, con muchos, largos e inteligentísimos diálogos. Con “Jackie Brown” nos acerca una joyita del cine de los 90s, tras la aprobación unánime de su película “Tiempos Violentos”. También conocida como “Triple Traición”, es una carrera por el dinero (al estilo “Trainspotting”) entre personajes conectados. Seis protagonistas que faltan a la verdad para conseguir el ansiado maletín, que son capaces de traicionar pero aprovecharse del otro para salir victoriosos. No es una competencia donde valga la debilidad, el amor, el miedo, sino donde valga el coraje, la osadía y la hipocresía. Con un elenco de lujo, prueba que las ideas nunca acaban de agotarse, en una aventura divertidísima de dos horas y media repleta de vueltas de tuerca y mucha, muchísima traición.

Cuando los caminos de Samuel Jackson y Pam Grier vuelven a cruzarse, ella está detenida por servir como mensajera de él. Con drogas y dinero en su bolsa, acepta un pequeño trato: ayudar a la policía para acceder al hombre, mientras ayuda al hombre a traer de México una suma millonaria, en varias partes y varias pruebas para no generar disturbios. Así, cada uno de los actores que rodean a nuestros dos personajes principales se ve involucrado, de manera directa o no, en el traslado de dinero a través de las fronteras. Pero el plan va más allá, tiene el ingenio de un Tarantino en el mejor de los estados y del autor Elmore Leonard: juntos consiguen un planteo tan minucioso, que los consagra como dos posibles sospechosos de los más grandes robos de la vida real, porque esa fusión logra que esta red de trampas (sumamente compleja) sea limpia, sea perfecta.

Sin un final que haga honores al resto de la película, que es muy buena, “Jackie Brown” quedará en el recuerdo del mundo (o de los que la vean) por ese recorrido a través del mismo lugar (una hora y media mostrándote la misma escena desde diferentes ojos, y con un estilo totalmente distinto), que convierten a la segunda mitad de la película en una sucesión de escenas antológicas, increíblemente montadas, cronométricamente narradas. Un admirable trabajo del gran guionista y director, quizá no el mejor que ha hecho en su trabajo, pero sí uno de los más loables. Con la gran actuación de la bellísima Pam Grier, y de Samuel L. Jackson (actor que sólo me gusta dirigido por QT), este thriller de acción y comedia es recomendadísimo para aquellos que han dejado pasar, quien sabe por qué, esta gran oportunidad de encontrarse con el alma del robo millonario perfecto, de encontrarse con el alma de un gran visionario, cuya cabeza rara vez nos entrega algo que no sea un memorable y exquisito experimento sobre las relaciones sociales en los Estados Unidos.

Puntuación: 8/10 (Muy buena)