sábado, 18 de febrero de 2012

La decadencia del imperio americano

Le déclin de l’empire amèricain.

Crítica.

“La decadencia del imperio americano”, alguna vez tenida en cuenta por el blog para alguna publicación especial de fin de año, no ha necesitado los beneficios de la modernización para poder ser una gran película. Con unas cuantas décadas de antigüedad, esta gran película de Denys Arcand sobresale por su guión, básicamente, por su capacidad de retratar desde una cámara casi filtrada en la cotidianeidad de los personajes una historia sostenida por diálogos exquisitos, entre los que hallamos memorias, anécdotas, deseos, problemáticas y frustraciones, en el marco de una guerra de los sexos totalmente hilarante. Cuando el espectador quiere nutrirse de un producto, busca en ellos consistencia, y en este caso es el realismo lo que la fortifica, acá expuesto en la interacción natural entre hombres y mujeres, y más ampliamente entre personas. Realismo social, grupal, con un desplazamiento colectivo, uniforme, muy correcto y muy concreto.

El argumento, en principio, es sencillísimo. Claro que unas dos décadas más tarde, tendrá una profundidad mayor cuando deben reencontrarse en un punto crítico de sus vidas. Pero momentáneamente son personajes simples, amigos, que se preparan para encontrarse. Cuatro hombres que se dedican a preparar la comida (con los comentarios machistas que pueden esperarse en este tipo de reuniones), cuatro mujeres que se ponen coquetas para ir a la cena. Cada uno de ellos tiene un perfil particular, desde un “homosexual asexuado”, pasando por el “heterosexual fiel/dominado”, el “heterosexual mujeriego” hasta el “joven inexperto” entre los hombres, y desde la “chica inocente”, pasando por la “muchacha bella y exuberante” hasta la “lengua filosa y sin filtro”. Acá es donde las situaciones ganan puntos, aprovechándose de que los personajes representen, en cierto modo, un polo opuesto de una cuestión particular. Ahí reside el misterio de la comedia, y ésta es puntualmente una de las buenas.

Parece contradictorio que en el título encontremos la palabra decadencia, cuando es el inicio de una trilogía fabulosa. En este primer caso, la sexualidad, las mentiras, los celos, las reacciones, los engaños, los maltratos y los llantos son protagonistas de una noche dispuesta a destapar varios secretos, que la cámara muy casualmente registra. Una película más que agradable, con grandes interpretaciones capaces de gesticular, dándoles así forma a sus personajes y hacer reír a través de una sencilla reflexión de la vida. Una comedia conflictiva que se aleja de cualquier giro dramático, sobre cómo el espectador puede observar de cerca problemas personales, íntimos ya internalizados por los hombres. Una interesante película.

Puntuación: 9/10 (Excelente)