lunes, 2 de abril de 2012

Detachment.

Detachment.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

“Detachment” vuelve a tomar como eje el sistema educativo americano, aunque va un poco más allá: estudia el modo en que una situación puede marcar la vida del que la atraviesa. Así, casi de inmediato, nos apegamos al discurso de Adrien Brody (el ganador del Oscar por “El pianista”) sobre las instituciones, la conducta adolescente (individual, colectiva) y el vínculo entre profesionales y estudiantes. En la forma, es lo más parecido a “Beginners”: con pequeñas animaciones representativas, aunque en general no logran otra cosa que entorpecer un ritmo de por sí bastante irregular (cosa que no sucede en la mencionada cinta de Mike Mills, donde estas animaciones sirven para complementar la historia). El uso es el mismo, pero no corren la misma suerte. En el texto, juega con la gravedad (porque todo es grave, muy grave…) de “Entre los muros”, el discursito de “Escritores de la libertad” y más o menos la historia de “Waiting for Superman”. El problema es que se parece demasiado a la segunda.

¿Por qué se parecen? Si vamos al caso, no es la misma historia. Pero las dos tienen una frialdad que hace de la película algo difícil de creer, todos los recursos se ven demasiado forzados, el cliché es protagonista absoluto de la obra, y demás. Por otro lado, se utiliza demasiado el que los alumnos provengan de barrios pobres, y sean, por lo general, bastante maleducados. Aunque nunca falta la luz, o el que no pertenece a ese lugar. Tópicos sacados de depósito, que no aportan absolutamente nada más que tedio. Pero “Detachment” tiene cosas buenas, que deben destacarse. Además de algún planteo interesante entre los muros del colegio, hay un plantel de estrellas que merecen ser destacados. De cabeza: James Caan y Lucy Liu, que con interpretaciones secundarias ganan mucho terreno a través de sus peculiares reacciones. Como personajes son bastante malos, pero están muy bien remados por dos grandes. Después, Bryan Cranston y Marcia Gay Harden, que se lucen cada vez que aparecen. Y finalmente, el dúo protagonista, conformado por Adrien Brody y Sami Gayle. Ambos explotan en sus tantas escenas, y logran asociar todas las virtudes, o la mayoría de ellas, a un género inesperado: el romance. Pocos imaginan, con semejante premisa, que “Detachment” pueda ser una gran cinta romántica. Y sin embargo, lo es. Ellos tienen química, buenos diálogos: el subgénero de la pareja explosiva esquiva caer en lugares comunes, y lo hace con gran profesionalismo. Tony Kaye encuentra el refugio para no convertir su historia en un fracaso. Y esperemos que deje la grandilocuencia de lado, que para eso están los grandes.

Puntuación: 5/10 (Floja)