sábado, 21 de julio de 2012

A Roma con amor.

To Rome with love.

Trailer subtitulado al español.

Crítica.

Woody Allen vuelve a la gran pantalla, aunque es muy raro usar el verbo “volver” para este gran artista que, durante estos últimos treinta años, nos ha ofrecido al menos una película anual. Algo envidiable, considerando su edad, aunque normal considerando su capacidad para entender el mundo y para hacer cine. Artista indiscutido, que sabe de altibajos como sabe de nosotros, de nuestras reacciones y de nuestras identificaciones con otras reacciones, gran director, guionista y un muy interesante actor. Con Roma como telón de fondo, italiano como idioma principal (junto al inglés) y el amor como motor de cambio, esta nueva película sabe destacar lo mejor de este cine abocado al humor ácido e inteligente, sobreponiendo la comedia a la tragedia de personajes atormentados por la insatisfacción y la insuficiencia (como en “Medianoche en París”, para mencionar su más reciente labor), aunque sin escaparse demasiado del estilo. No se me ocurre obra suya más similar a esta última que “Medianoche..”, y quizá sólo por eso ya podemos contar con que “A Roma con amor” es una buena comedia. Principalmente porque se sostiene sobre las proyecciones a futuro (cuando en la anterior lo hacía mirando hacia el pasado), algo que se nota puntualmente en una de las cuatro historias que dan forma a la estructura narrativa, y sobre todas las cosas sobre el tiempo: hay un deseo de aprovechar las oportunidades y los personajes se enfrentan a decisiones que pueden marcar su destino, desde un sujeto que debe acostumbrarse a la vida de celebridad o enfrentarse a ella, pasando por un artista que no cree en sí mismo, por un hombre que debe elegir entre dos mujeres, hasta una mujer que se encierra en un baño a pensar si realmente quiere hacer a su esposo infiel acostándose con un famoso. Y esa idea de que, cuando el tiempo vuela y se ubica atrás nuestro, acaba siendo testigo de nuestro arrepentimiento.

Nuevamente Allen nos acerca una comedia más que interesante, totalmente light. Yo entiendo que no tenga esa magia tan característica de sus primeras películas, pero estamos en otra época, y los personajes también han cambiado: ahora miran hacia delante, son progresistas y creen en un mañana. Hay un enfoque más optimista, más abierto, en cada una de estas historias: no tanta presión moral, sino la flecha del corazón guiándolos a nuevos lugares. Y paradójicamente en Roma, mala elección creo yo, un lugar que hace turismo sobre ruinas. De todas formas, es un lindo medio para conocer Europa (a través de un director que construye historias en países que muchos de los espectadores mueren por conocer) y para aprovechar el tour. Sus personajes son interesantes, aunque es inevitable que en una trama desdoblada en cuatro algunos acaben resultándolo más que otros. Luego están sus actores, detrás de las caretas, ofreciéndonos en su mayoría un trabajo decente (desde un gran actor como Scamarcio, desaprovechadísimo, pasando por un Woody Allen siempre genial, y llegando a ese trío conformado por Baldwin/Page/Eisenberg, que parece anticipar una nueva generación en este cine brillante, ingenioso, que explota cada una de las líneas de un guión vivaz, sencillo, que difícilmente te haga atravesar un rato desagradable. Para escaparse un poco del mundo y presenciar un espectáculo, en mi opinión, muy sorprendente.

Puntuación: 7/10 (Notable)