domingo, 16 de diciembre de 2012

Las ventajas de ser invisible.




Crítica.

“Las ventajas de ser invisible” [“The perks of being a wallflower”, S. Chbosky – 2012]


A veces alguna joya llega a las pantallas camuflada, pasa desapercibida, carece de atención masiva, la crítica la respeta sin más: se vuelve invisible, simplemente porque arriba con el disfraz de una obra pequeña. Considero que la invisibilidad puede resultar no poco ventajosa, como hasta cierto punto le sucede a nuestro protagonista; sin embargo, cuando se trata de obras que pueden aprovecharse tanto como ésta, simplemente merecen una mejor distribución. A esto contribuye, por supuesto, el rostro de Emma Watson, la niña salida de Harry Potter, quien acá deslumbra no sólo por su belleza y por su cabello corto, sino por su talento en las escenas más dramáticas y su naturalidad. Acompañada por Ezra Miller, el anticristo de “Tenemos que hablar de Kevin”, y Logan Lerman, personaje principal, compone uno de los elencos más atractivos y con más química que puede pedirse en una comedia romántica/dramática, que entendida como una carrera de obstáculos, evita varios lugares comunes y, los que no, con un tono de autoridad, los burla.
Al margen de si el elenco es o no genial, o de si Ezra Miller merece o no las menciones que viene recibiendo, lo que importa generalmente es la historia. “Las ventajas de ser invisible” se centra en un joven problemático, introvertido, conflictivo, que debe enfrentarse al monstruo de la preparatoria con una personalidad que es el arquetipo del burlado, del humillado, del marginado. Un estampado floreado, como parece indicar su título, alguien sin demasiado peso en la vida estudiantil, o en la vida en general. Un ser callado, que tranquilamente puede atravesar los años de vida sin molestar a nadie, sin que nadie se entere de su existencia. También funciona como una esponja, que lidia con problemas del pasado, y además suma experiencias que a la larga desgastan: secretos que debe ocultar, actos de violencia que en un principio no puede controlar, y que lo van llevando en declive. Y también, además de esponja y estampado, es un sujeto leal: escribe, conforme a la promesa realizada en la máquina de escribir, sobre estos dos amigos, dos hermanastros a quienes conoce y de quienes rápidamente se hace amigo. “Las ventajas de ser invisible” es, ni más ni menos, que el testimonio final, es la promesa hecha carne, es la autobiografía de nuestro condenado muchacho, por quien rápidamente sentimos empatía y de quienes podemos sentir compasión, como en toda buena tragedia de tono clasicista.




El guión es una maravilla. No sé si la adaptación lo es (presumo que sí, dado que el autor, guionista y director son la misma persona), pero detecto su calidad al sentir, luego de verla, que quiero leer el material original del que está adaptada. Primero, porque transmite un mensaje alentador, para gozar más del presente mirando el futuro, y no deteniéndonos por errores o dramas del pasado, volviéndonos infinitos desde esta nueva perspectiva, como partículas eternas que viven del progreso constante. Y segundo, porque nos ofrece una interminable montaña de referencias al arte, en general (música, cine, literatura, y cabe destacar que uno de los libros es “En el camino”, con algún que otro punto en común), utilizando como base el estilo de vida de preparatoria en los Estados Unidos, como una versión más dramática pero igual de ácida que “Chicas pesadas”, y desarrollando las identidades de los personajes principales sin rozar lo caricaturesco, siquiera. Genera un vínculo realista entre los protagonistas, aunque alguna situación se vea algo inverosímil (y aclaro: no sé si quiero decir inverosímil, pero algunas descripciones, como la del profesor, parecen ser demasiado románticas); todo se hace ameno, dinámico, magnético, y con semejante musicalización, no puede esperarse menos que un éxito adolescente que, con un poco de suerte, puede volverse algo infinito. Considero que, aún faltándole alguna vuelta de tuerca más desgarradora a la tragedia íntima de Lerman (que la volviese más impactante o conmovedora), todo está bien logrado. La historia me enamora, siento locas ganas de volver a verla, de leer el libro, y de aplaudir lo visto, que es buenísimo. Posiblemente se trate de una de las comedias (o dramas) del año.
Puntuación: 7/10 (Notable)



- Trailer subtitulado al español, para fanáticos, fanáticas y futuros espectadores.