lunes, 31 de diciembre de 2012

Resumen: año 2012.


Un año más se nos va, Una Locura de Película celebró en silencio (porque a su administrador se le pasó de largo la fecha) sus cuatro años de vida, y ahora celebra el final de este gran año, dando paso a uno seguramente mucho mejor. Al menos, eso esperamos. 
Pero el 2012, que bien pudo haber sido bueno en muchas cosas, no fue lo particularmente bueno que esperábamos en materia de cine, algo que se notará en el ranking que ofrezco a continuación, junto al top 5 de los mejores productos de la televisión argentina. 
Muchas felicidades para todos los lectores.


TELEVISIÓN.

Un top 5 de los mejores productos televisivos vistos en el año (TV aire).

5. Graduados. Telefé.

Volvió la comedia costumbrista a la televisión argentina, en forma de fenómeno que ata generaciones y crea personajes entrañables. Uno puede cuestionar su calidad como ficción, pero se ha convertido en uno de los programas televisivos más influyentes, populares e importantes del año, contando con grandes actuaciones (Isabel Macedo, Luciano Cáceres y Mex Urtizberea, para mencionar tres destacados) y unos secundarios de lujo (Roberto Carnaghi, Mirta Busnelli y Juan Leyrado).



4. A todo o nada. Canal 13.
 
Transformando el formato de un programa para la juventud y su viaje de egresados a un sencillo programa para todos los que deseen ir al piso a participar de pequeños y divertidos juegos, “A todo o nada” tiene la suerte de contar con uno de los mejores conductores de la televisión, Guido Kaczka, quien dinamiza su simpleza gracias a sus acotaciones constantes y su punzante humor. 



3. Los unos y los otros. América.

Un producto, si se quiere, destinado al fracaso. Andrea Politti es una de las mejores conductoras, pero a pesar de esto, un horario y temática poco favorables le jugaban en contra. Sin embargo, su simpatía y seriedad mezcladas sacaron el programa a flote, permitiendo que muchas historias y destinos vuelvan a cruzarse: hijos que buscan a madres, que intentan curar las heridas del abandono, u otros que todavía creen en el amor y pretenden confesarlo al mundo entero. Más que notable.



2. Condicionados. Canal 13.

Un unitario cuestionadísimo sobre la industria de la pornografía, que luego fue oyendo las críticas y solucionando algunos de sus principales defectos, para convertirse en un producto casi impecable, con la milagrosa actuación de la mejor versión que puede tener Soledad Silveyra, Leticia Brédice de primera, y un Oscar Martínez en plena forma. Este trío nos mantuvo atentos durante su duración, que aun siendo corta, solucionó bastante bien los conflictos. Uno de los trabajos más infravalorados del año.



1. Tiempos compulsivos. Canal 13.

Si algo le faltaba a la televisión argentina, era esto. Ahondando en la psicología de una serie de brillantes personajes en un consultorio, “Tiempos compulsivos” mezcla el drama diario y la comedia en partes iguales, creando una sustancia tóxica pero adictiva. Contar con Rodrigo de la Serna, Gloria Carrá, Paola Krum y Fernán Mirás en un mismo unitario, es todo un lujo. Más todavía es verlos actuar. Impresionantes todos. Vale mirarlo por ellos, y por todo el genial trabajo que hay en el libreto, más que notorio, un trabajo para nada fácil y que alcanza un nivel altísimo.



CINE.

A continuación, un repaso por todo lo mejor que el cine del 2012 nos dejó. Están incluidas solamente las películas vistas en 2012 con fecha del mismo año.


Extra: Lincoln. Dir.: Steven Spielberg.

Con una minuciosa puesta en escena, Spielberg nos ofrece su visión particular sobre el enigmático presidente de los EUA, Abraham Lincoln, y el detrás de escena de su controversial decimotercera enmienda, que buscaba acabar con la esclavitud en un país golpeado por la guerra. Un biográfico más que correcto, con actuaciones memorables.



Extra: Cesare deve morire. Dir.: Paolo y Vittorio Taviani.


Un docudrama sobre una representación de “Julio César” de William Shakespeare protagonizada por presos. La película, sigue paso a paso los debates internos que surgen en torno a la obra y a la actualidad, confundiendo realidad y ficción, y entregando una de las obras más interesantes del cine social en el año. Ganadora del Oso de Oro en el Festival de Berlín de este año, y dirigida por los veteranos hermanos Taviani. 






Extra: De rouille et d’os. Dir.: Jacques Audiard.

Drama romántico sobre un hombre duro que intenta humanizarse gracias a la aparición de una mujer en su vida, y de ella, domadora de orcas que pierde sus piernas en un accidente. Cine intenso, trágico, pero estilizado y azucarado, no del todo fácil de digerir, pero muy interesante. La película más popular del director, con Marion Cotillard en uno de los mejores papeles de su carrera.




10. A Roma con amor [To Rome with love]. Dir.: Woody Allen.

El turista viaja a Roma y, con un elenco que reúne a Alec Baldwin, Ellen Page, Penélope Cruz y Robert Benigni, entre otros e incluyéndose él mismo, escribe una carta a esta hermosa ciudad, en forma de cuatro episodios distintos, hilarantes y con el sello del emblemático director y guionista, portador de un humor único.






9. Los juegos del hambre [The hunger games]. Dir.: Gary Ross.

El director de “Seabiscuit: alma de héroes” regresa a la gran pantalla con la adaptación del best seller “Los juegos del hambre”, una deliciosa construcción futurista sobre unos sádicos entretenimientos en los que compiten dos integrantes de cada uno de los doce distritos de la región hasta la muerte. Literalmente.




8. Beasts of the southern wild. Dir.: Benh Zeitlin.

Una pequeña región, con el avance del derretimiento de los glaciares, está cerca de sumergirse en el agua. En ella, viven sólo quienes todavía creen en el poder de la naturaleza, y que permanecen en reclamo por su lugar en el mundo. Entre ellos, un padre con un secreto y su hija, a quién él alienta a ser independiente. Magnético drama con imágenes poderosísimas y un muy fuerte discurso.





7. Las ventajas de ser invisible [The perks of being a wallflower]. Dir.: Stephen Chbosky.
 
Gran tragicomedia juvenil, sobre un joven introvertido que debe enfrentarse al monstruo de la preparatoria, con una personalidad que no le favorece en nada. O al menos eso piensa él, antes de conocer a un grupo de amigos que cambiarán su vida. Con un elenco que integran Logan Lerman y Emma Watson, es una oferta simpática, muy bien hecha, capaz de transmitir lo que quiere, entretener, cautivar y emocionar.



6. Holy motors. Dir.: Leos Carax.

La película “wtf” del año. Una puesta en escena alucinante, momentos para guardar en los baúles de la historia del cine, una impresionante actuación de Denis Lavant, y un mensaje extraño pero inteligente. Con muchas lecturas disponibles, está destinada a convertirse en un clásico de culto, por muchos bastardeada y por otros adorada, difícilmente deje indiferente a quien la vea.






5. Cloud Atlas: la red invisible [Cloud Atlas]. Dir.: Andy Wachowski, Larry Wachowski, Tom Tywker.

Una producción monumental que ata una serie de historias en diversos tiempos y lugares, con puntos en común. Pocas veces una película nos convence de estar tan bien hecha. Todo es tan perfecto, que es difícil pensar en que tiene cosas malas. Reconozco que casi tres horas de duración pueden resultar extenuantes, pero son tres horas cargadas de cine puro y arrollador, del que no deja indiferente.


4. El caballero de la noche asciende [The dark knight rises]. Dir.: Christopher Nolan.


El final de la trilogía sobre el caballero oscuro llega finalmente a las salas. Con masacre de por medio, esta adaptación no es sólo puro bochinche, sino un cierre increíble para los fanáticos, y también para los más escépticos. Con un villano de lujo, es una película con mucha y muy buena acción que se pasa volando. Muchas virtudes tapan algunos defectos, como su obsesión con la espectacularidad, pero sencillamente es imperdible.



3. Rebelle. Dir.: Kim Nguyen.

El crudo relato de una niña embarazada de 14 años en el que cuenta, entre otras cosas, cuando fue secuestrada por el ejército rebelde y obligada a servirle. Entiendo que para muchos puede ser demasiado golpe bajo, estamos ante una de las obras más terribles del año, que revuelve algún que otro estómago sensible y espíritu frágil, pero el talento de Rachel Mwanza nos hace experimentar su angustia en carne propia.



2. Argo. Dir.: Ben Affleck.

Interesante mezcla de aventuras, thriller político, comedia, acción y drama. La cuestión, es que pocas películas te absorben tanto como ésta: son dos horas de cine intenso, duro, donde es tal la conexión que generamos con los personajes, que sentimos más o menos lo que sienten ellos. Es historia real, por lo que me ahorro de criticarla en sí: aunque no esquivo criticar el modo nacionalista de plasmarla. Que es cosa menor.



1.  Amour. Dir.: Michael Haneke.

Si hay una película capaz de dejarte mudo, destrozado y adolorido, es ésta. Una tierna y conmovedora historia sobre dos músicos retirados, octogenarios, que se deben enfrentar a una parálisis que sufre ella, y cuidarse y acompañarse mutuamente. Con la delicadeza y brutalidad narrativa de un Haneke en su mejor momento, ganador de la Palma de Oro. Uno no puede decir demasiadas palabras cuando acaba de verla, lo único que le salen son lágrimas de la emoción. Obra maestra. 

Lincoln.



Crítica.

[“Lincoln”, S. Spielberg – 2012]


Steven Spielberg es uno de esos directores que no necesitan presentación. Ha logrado combinar varios géneros en su extensa filmografía, con algunas producciones volviéndose más que populares, y otras no tanto, pero usualmente satisfactorias. A mi juicio, sus mejores obras son aquellas que relatan algún dilema sociopolítico o algún acontecimiento histórico de gran relevancia. De ahí, que tras dirigir “Munich”, no haya vuelto a entregar otra obra maestra. Su visión sobre el conflicto palestino israelí tras lo sucedido en los Juegos Olímpicos de 1972, alcanzando un nivel de excelencia, tal vez jamás será igualada. Y así, su “Lista de Schindler”, que es sencillamente una de las obras más significativas de la década de 1990, sino una de las más importantes de la historia del cine. Es decir, que uno no puede evitar tener expectativas por “Lincoln”, su nuevo trabajo, protagonizado por los ganadores del Oscar Daniel Day-Lewis y Tommy Lee Jones, sobre el Presidente de los Estados Unidos durante los últimos años de mandato y describiendo el backstage de la aprobación de la polémica decimotercera enmienda. Más, cuando suena fuerte para todas las entregas de premios.
Al comenzar esta extensa biografía sobre Abraham Lincoln, confieso haber tenido miedo de que el retrato del presidente acabe siendo menos interesante que el de “cazador de vampiros”, pero por fortuna, el talento innegable de uno de los mejores intérpretes vivos para darle compostura y un tono suave pero a la vez poderoso al personaje, hacen que junto al guión de Kushner, el protagónico se vuelva psicológica y emocionalmente más espeso y complejo. Algo que debe agradecerse, pues es nuestro nexo con un drama político que corre los riesgos, por la temática y la duración, de perder a muchos espectadores no tan interesados. Si hay algo en lo que se destaca esta producción, es en la labor de su elenco: todo el reparto está más que correcto, y quizá quien más desentona es Sally Field, quien tras una entrada poderosa, parece estar recitando, como esas excéntricas actrices de teatro, al mismísimo Shakespeare. O tal vez los que desentonen sean los demás: después de todo, “Lincoln” es tan clásica, que podría haber sido rodada en blanco y negro, y bien parece estar siguiendo, si nos centramos en las entregas de premios, la línea de películas más conservadora, como “El discurso del Rey” o “El artista”. Porque aunque se trate de un director al que muchos llaman visionario (yo me abstengo de dar juicios positivos de un director tan influenciable por las masas, que hace cine pensando en el público y no en él, cosa que muchos le estarán agradeciendo), no muestra una osadía en lo cinematográfico, no arriesga nada, pudiendo convertirse en un biográfico más, tal vez excelente, pero sin el brillo que la destaque por sobre las otras. Elegante puesta en escena, impecable dirección artística, gran trabajo de vestuario. ¿Y qué más? Casi todas las grandes, y hasta las no tan grandes películas biográficas ambientadas en tiempos pasados, tienen estas cosas. Algunas, como “El discurso del Rey”, también tienen la suerte (o no) de ser más hilarantes y de tener a Hooper detrás de las cámaras, con unos planos para chuparse los dedos, mientras que Spielberg filma desde la chatura de la vieja escuela, sin arriesgar los ases.
Muchos han criticado la falta de veracidad de ciertos aspectos de la historia, aunque no me siento calificado para cuestionar esto, por dos motivos fundamentales: primero, que ignoro los detalles históricos; segundo, que supongo que debe tener que ver con la obra en que se basa, y de la que se adapta el guión. Por lo tanto, no creo que sea necesario juzgar este tipo de cosas, más cuando el cine muchas veces acaba volviéndose manipulador y fantasioso. Prefiero apuntar todos los aciertos del film: tiene algunas escenas que son excepcionales, y no son pocas, como el momento donde se plasma el ejemplo de la igualdad como principio autoevidente, la (primera) justificación de la decimotercera enmienda, o alguna que otra graciosísima anécdota contada por el gran storyteller Abraham Lincoln. Pequeños detalles hacen que esta gran radiografía circense de la política americana, sea mucho más accesible para el público, inesperadamente divertida, algo más que ágil y muy bien actuada. El guión ayuda, aunque se tome bastante trabajo en recalcar a Lincoln como un héroe nacional. Cosa que no me parece mal, a fin de cuentas, aunque los medios para llegar al fin (la aprobación) hayan sido bastante turbios. Son dos horas y media de cine trepidante y astuto, con escenas que en particular son demasiado buenas. Quizá el conjunto me deje algo frío, pero es innegable cómo todo lo que tiene a favor nos acaba convenciendo de que “Lincoln” es, con todo, un drama biográfico histórico-político imperdible.
Puntuación: 6/10 (Buena)


Trailer subtitulado al español.