martes, 8 de enero de 2013

Mentiras mortales.



Crítica.

“Mentiras mortales” [“Arbitrage”, N. Jarecki – 2012]


Las películas sobre crisis económicas se están poniendo de moda. Creo que se debe al impacto del último golpe en 2008, tras el cual aparece la inesperada secuela de “Wall Street”, David Cronenberg adapta la novela de Don DeLillo, “Cosmópolis”, y Kevin Spacey protagoniza una de las más vigorosas representaciones de la crisis en “El precio de la codicia”. Lo bueno, es que a pesar de que “Mentiras mortales”, o “Arbitrage”, trata la cuestión económica, no lo hace específicamente a una escala global (quizá de forma indirecta), sino en una unidad familiar. Estamos frente a la “familia perfecta”, intachable, ideal, y sobre todo, millonaria. Varias veces se subraya que “dos millones de dólares no son nada”, y aunque el subrayado sea un síntoma de inseguridad (por si no se entiende que la familia es rica, cosa que dudo), no cabe duda que Richard Gere es un patriarca especulativo con algo de suerte. Y digo esto, porque es imposible no comprender a la economía como un juego de ruleta, donde todo gira hasta un punto, en el que simplemente todo se detiene, y depende de la posición de cada uno de los jugadores, el que se gane o se pierda. Este hombre ha venido ganando bastante, aunque haya sido por medio de tramposas negociaciones, pero repentinamente, la suerte le juega una mala pasada. El argumento se vuelve interesante: puede ir a la cárcel por fraude, es responsable del homicidio de su amante, y su inteligente y perspicaz hija está cada vez más cerca de descubrir la verdad sobre su padre. Llega un punto, en que el protagonista se ve con la soga hasta el cuello, y trata de usar toda su inteligencia para solucionar sus problemas, siempre usando el famoso criterio de la modernidad, el del “mal menor”.
“Mentiras mortales” aparece como una obra menor, dirigida por Nicholas Jarecki, y protagonizada por Richard Gere, Tim Roth y Susan Sarandon. Y a pesar de ser pequeña y clásica, a veces más parecida a un drama televisivo que otra cosa, engancha al espectador. Las peripecias de este sujeto son interesantes, y uno quiere ver cuáles serán sus siguientes movidas, ya sea para devorar al Rey del contrincante, o para defender al suyo. Considerando que Richard Gere no es de los mejores actores que hay, puede sonar sorpresiva su nominación a los Globos de Oro como mejor intérprete: tal vez encare el personaje desde la normalidad y el costumbrismo, pero es impresionante la transformación que sufre cuando se toca el tema monetario. Basta que alguien hable de dinero o inversiones, que súbitamente se convierte en un monstruo, en un devorador que busca comerse el mundo, sin importarle la moral ni la familia. El individualismo y la alienación encarnados en un actor que generalmente ofrece menos de lo que es capaz, tal vez porque sus personajes no están a la altura de su talento (o viceversa), y que acá sorprende. Él es el corazón de la película, el antihéroe sobre el que recae toda la acción y el drama, el que debe elegir un camino entre todos los que se abren frente suyo. El resto, es demasiado chato, el rol de su esposa estorba totalmente, y apenas su hija parece volverse algo relevante en su mundo impermeable, aunque en jaque. Uno puede especular, siguiendo el rigor economicista, si “Mentiras mortales” pudo ser mejor de lo que fue, o si con un libreto más arriesgado y un elenco con figuras más reconocidas y mejor paradas en el mundo de la actuación, habría recaudado más dólares y reconocimientos. Su perfil bajo y falta de osadía, son un grave problema que debe replantearse Jarecki de manera inmediata. Estamos frente a un director y guionista capaz de introducirse en la cabeza de un depredador de las finanzas, y de hacer que Richard Gere sobresalga. Dos grandes logros.
Puntuación: 5/10 (Floja) 

1 comentario:

Dante Martín (Criticón 5.1) dijo...

Bueno, también cuestión de gustos. A mi personalmente sí me gusta Richard Gere aunque no sea el mas expresivo del mundo. En papeles como éste, Hachiko, El Laberinto Rojo y sobretodo Infiel, me encanta.

Después de todo le ha caído un 5. Me ha sorprendido tu nota. Me esperaba un 3 como mucho. jejeje

Saludos Rodri!!