sábado, 5 de enero de 2013

Operación Skyfall.



Crítica.

[“Skyfall”, S. Mendes – 2012]


Las películas sobre James Bond son, ante todo, espectáculos de buena calidad. No es de esas producciones que prenden los fuegos artificiales antes de que la emoción realmente llegue, sino que lo hacen en el momento justo. Son historias que uno contextualiza, y que se mueven en el espacio y en el tiempo como un caballo que galopa por instinto, con directores que van rotándose y ofreciendo su particular perspectiva sobre este héroe del espionaje, un Agente 007 en el mejor momento. Daniel Craig es, en mi opinión, lo mejor que pudo haberle pasado al personaje. Un intérprete íntegro, capaz de transmitir altas dosis de emoción, de darle la oscuridad que le corresponde dada su historia de vida, y además un hombre joven que se desenvuelve con destreza en las numerosas escenas de acción que hay. Si vamos al caso, Craig ha logrado ofrecer notables actuaciones, y con “Skyfall” corona una buena racha, que más se debe a su propio talento. Junto a Judi Dench, Ralph Fiennes y Javier Bardem, completa un elenco que sólo se queda en lo correcto: Dench, considerando el protagonismo que gana M en esta entrega, nunca llega a opacar a Bond, lo que parece más un gesto de humildad o un gran error de fábrica. Y Bardem, el supremo, quien acá se mete en la piel de un villano poco complejo, desdibujado, inteligente pero impermeable. El español es, en “Skyfall”, la principal víctima de un guión que expone sus fallas, que a priori pueden parecer pequeñas, pero que luego acaban costándole caro hasta al mismísimo e inquebrantable James Bond.
Dirigida por Sam Mendes, el aclamado director de “Belleza americana”, “Skyfall” narra el enfrentamiento entre Bond y Silva, un hombre que amenaza a M desde sus sombras y la acecha a través de los pecados cometidos por ella en el pasado. Sin rastros de su filmografía, con trabajos que habitualmente buscan distinguir el impacto de las acciones de lo colectivo en lo individual (y viceversa), acá busca introducirse en la psiquis de los personajes como nunca antes, volviéndose en cierto modo más profunda. Aunque no sé bien hasta qué punto eso se consigue. Después de todo, no creo que se diferencie demasiado de “Casino Royale”, este nuevo modelo a seguir, y lo peor es que me resulta una versión desmejorada de la infravalorada “Quantum of solace”, que al menos tiene un mejor villano (implacable Mathieu Amalric) y una mujer de lujo como Olga Kurylenko. Sin entrar en comparaciones, y enfocándome únicamente en la experiencia dentro de la sala, debo admitir que el impresionante trabajo de Roger Deakins en la fotografía y la correcta labor de Mendes para captar el espíritu de la acción en sus mejores ángulos, hacen que el conjunto gane en calidad, y supere aquellos peligrosos pozos del guión, o el hecho de que el inicio y el final, que están bien logrados, dejen atrás otros momentos importantes de la historia, perjudicados por el contraste. No puedo dejar de pensar, desde el numerito de Adele y su canción, en dos cosas: primero, en la falta de nerviosismo que me producen las escenas de suspenso, que son muchas y a montones; y segundo, que una obra tan prolija con un libreto superior podría haber llegado a subir el nivel de las películas de espionaje en general, y fundamentalmente de esta saga, a una altura inimaginable. Porque soñar no cuesta nada, es cierto, pero la verdad es otra. E insisto, no es que “Skyfall” me parezca un fiasco, pero tiene esa inclinación a ladrar pero nunca morder, algo que cineastas consagrados como Mendes no pueden permitirse. Más, cuando tienen en sus manos la posibilidad de triunfar con los vientos a su favor. Finalmente, los que quieran verla para ver si Javier Bardem merece la nominación al Oscar, cosa que probablemente suceda, tal vez salgan satisfechos. Porque el hombre es de hierro, es demasiado genial para fallar en un rol tan fácil. Ahora, que el disfraz de Silva sea de mala calidad, no es problema suyo.
Puntuación: 5/10 (Floja)

2 comentarios:

Roy Bean dijo...

Curioso. No he leido tu reseña, porque aun no he visto la peli, pero me llama la atención la poca nota que le has puesto, sólo he leído cosas buenas sobre ella, incluso que es el mejor trabajo de Mendes. Tengo un montón de ganas de verla.

Saludos
Roy

Em Jich dijo...

Completamente de acuerdo con los fallos de guión y con eso de que quiso ser tan profunda que se salió de las manos a Mendes. Aparte, considero que también se quiso hacer metáfora con eso de "volver a lo tradicional", para todos aquellos que dicen que los antiguos filmes de Bond son los mejores... Pero tampoco resultó, pareció más bien una versión de James Bond: Home Alone.