sábado, 9 de marzo de 2013

Le tableau.



Crítica 
[“Le tableau”, J. F. Laguionie – 2011]


El gran Jean-François Laguionie nos trae “Le tableau”, una novedosa historia llena de vida en un contexto inesperado, artístico y sensible como es el arte de la pintura. Las animaciones dirigidas para niños, suelen por lo general retratar la vida en universos a los que el ser humano común no tiene acceso. Así, se han hecho obras sobre hormigas que interactúan por medio de la palabra, de juguetes que se escapan de los baúles, para dar algunos ejemplos. Uno no interviene cotidianamente en la relación que posiblemente exista entre las cosas, pues da por sentado que los muñecos no hablan. Eso no quita que en el arte, algo tan inmenso y creativo, pueda darse este tipo de historias. La obra de Laguionie, por ejemplo, usa la frase tan empleada por los críticos (“hay vida más allá de los cuadros”) para volverla una realidad. Pocos podrán imaginarse una película donde las figuras humanas de una pintura luchen por el poder (aunque la lucha por la supremacía sea algo predecible en cualquier tipo de comunidad, humana, pintada o extraterrestre), y les costará imaginarse que sean capaces de fugarse de un cuadro olvidado para buscar respuestas y, sobre todo, para localizar al Dios Creador.
La vida de los cuadros es un punto de partida tan interesante como difícil de sostener, un desafío muy grande para el cineasta, quien firma el guión junto a Anik Leray. Tal vez la manera de encarar toda la obra en su totalidad sea mucho más respetada que las pequeñas decisiones tomadas para escribir el destino de los personajes, pero en el universo del creador, todo es posible. Incluso comprender al mundo como un cuadro dentro de otro cuadro, donde todo ha sido creado por alguien, por una fuerza superior capaz de dar vida. La trama juega un poco con eso. El cuadro principal, es el de un castillo rodeado por un misterioso bosque, y aguas que reflejan el cielo del atardecer. La sociedad que convive dentro de la pintura está dividida en estratos sociales a partir del nivel de acabado que tienen: algunos están acabados, otros están casi terminados, y otros son bocetos. Tres clases sociales que reflejan una realidad que cualquier espectador afuera del cuadro puede distinguir día a día. ¿Cuál es el motivo que hace que algunos estén terminados y otros no? Esa es la pregunta del millón, el interrogante que persigue a los oprimidos. Un grupo pequeño de individuos, pertenecientes a las tres clases, se embarca en una odisea a través del bosque misterioso. Cuando tocan el límite, simplemente caen. Tocan la madera que alguna vez ha pisado el creador. “Le tableau” juega con las distintas realidades y propone una aventura inimaginable, llena de color, música, emoción, nunca exenta de reflexiones filosóficas sobre la propia existencia, y nunca exenta de amor y peligro. ¿Serán capaces de unir voluntades y lograr darle fin a la opresión?
De más está decir que la premisa es exquisita, logra que toda la fantasía que vemos nunca sea excesivamente ajena a nosotros, para no dejar de familiarizarnos con estos personajes. Algunos están más elaborados que otros, y la acción está más presente que la descripción de personajes (pues cada uno es representante de una clase social, y no un simple individuo), pero es esta acción la que nos envuelve en la embriagadora magia de los colores, en el arte europeo de los siglos pasados, en la sensación de que todo es posible. Con el aporte de Pascal Le Pennec, responsable de la banda sonora, logra llevarnos de viaje al reino de lo inesperado. Es mucho más profunda de lo que a priori parece, y el final nos deja pensando en nuestra propia vida, en que somos creados y creadores, y que nuestra vida es un cuadro enorme, dentro de otro, dentro de otro. Laguionie hace de “Le tableau” algo encantador, más allá de que sus giros argumentales tengan sentido o sean contradictorios. El resultado no sólo es satisfactorio. También es esperanzador.
Puntuación: 7/10 (Notable)

2 comentarios:

Dante Martín -Cinebsonet- dijo...

Pues, totalmente de acuerdo en todo. Una de las mejores cintas de animación del año y en tu crítica la has retratado a la perfección.

Ah, por cierto, en breve veré "La Casa" que he visto que la tienes mas abajo y le has dado muy buena nota. ya te contaré.

Un saludo!!

plared dijo...

Una pelicula sorprendente, sumamente atractiva y que produce una extraña calma. Ne gusto realmente y la critica realmente buena. Cuidate