domingo, 13 de enero de 2013

Predicciones - Globos de Oro 2012.


Hoy es noche de Globos de Oro, una de las premiaciones más importantes del cine, como todos sabrán. Una Locura de Película comparte, a minutos de iniciarse, las predicciones.
Algunos datos para tener en cuenta:
-         Todos los títulos en NEGRO, no han sido vistos: sólo son “The master”, “Quartet” y “Stand up guys”. El resto de los títulos, vistos (en ROJO), están ordenados según preferencia.
-         Las predicciones están puestas en MAYÚSCULA.
-         Clickeando algunos de los títulos, al pie de la publicación, serán dirigidos automáticamente a las críticas del blog.



GOLDEN GLOBES.
Lista completa de nominados.


Mejor película (Drama)

Django sin cadenas [Django unchained]
Argo.
LA NOCHE MÁS OSCURA [ZERO DARK THIRTY]
Lincoln.
Una avetura extraordinaria [Life of Pi]

Mejor película (Comedia o musical)

EL LADO LUMINOSO DE LAS COSAS [SILVER LININGS PLAYBOOK]
El exótico Hotel Marigold [The best exotic Marigold Hotel]
Los miserables [Les misérables]
Un reino bajo la luna [Moonrise kingdom]
Un amor imposible [Salmon fishing in the Yemen]

Mejor película extranjera.

AMOUR.
De rouille et d’os.
Kon-tiki.
A royal affair.
Amigos intocables [Intouchable]

Mejor película animada.

Ralph, el demoledor [Wreck-it Ralph]
Valiente [Brave]
El origen de los guardians [Rise of the guardians]
FRANKENWEENIE.
Hotel Transilvania [Hotel Transylvania]

Mejor actor (Drama)

DANIEL DAY LEWIS – LINCOLN.
John Hawkes – Seis sesiones de sexo [The sessions]
Richard Gere – Mentiras mortales [Arbitrage]
Denzel Washington – El vuelo [Flight]
Joaquin Phoenix – The master.

Mejor actriz (Drama)

Naomi Watts – Lo imposible.
JESSICA CHASTAIN – LA NOCHE MÁS OSCURA [ZERO DARK THIRTY]
Marion Cotillard – De rouille et d’os.
Rachel Weisz – The deep blue sea.
Helen Mirren – Hitchcock.

Mejor actor (Comedia o musical)

BRADLEY COOPER – EL LADO LUMINOSO DE LAS COSAS [SILVER LININGS PLAYBOOK]
Jack Black – Bernie.
Hugh Jackman – Los miserables [Les misérables]
Bill Murray – Hyde park on Hudson.
Ewan McGregor – Un amor imposible [Salmon fishing in the Yemen]

Mejor actriz (Comedia o musical)

Judi Dench – El exótico Hotel Marigold [The best exotic Marigold Hotel]
JENNIFER LAWRENCE – EL LADO LUMINOSO DE LAS COSAS [SILVER LININGS PLAYBOOK]
Emily Blunt – Un amor imposible [Salmon fishing in the Yemen]
Meryl Streep – ¿Qué voy a hacer con mi marido? [Hope springs]
Maggie Smith – Rigoletto en apuros [Quartet]

Mejor actor secundario.

Christoph Waltz – Django sin cadenas [Django unchained]
Leonardo DiCaprio – Django sin cadenas [Django unchained]
TOMMY LEE JONES – LINCOLN.
Alan Arkin – Argo.
Philip Seymour Hoffman – The master.

Mejor actriz secundaria.

Nicole Kidman – The paperboy.
ANNE HATHAWAY – LOS MISERABLES [LES MISÉRABLES]
Helen Hunt – Seis sesiones de sexo [The sessions]
Sally Field – Lincoln.
Amy Adams – The master.

Mejor dirección.

Ben Affleck – Argo.
Quentin Tarantino – Django sin cadenas [Django unchained]
KATHRYN BIGELOW – LA NOCHE MÁS OSCURA [ZERO DARK THIRTY]
Steven Spielberg – Lincoln.
Ang Lee – Una aventura extraordinaria [Life of Pi]

Mejor guión.

El lado luminoso de las cosas [Silver linings playbook]
LINCOLN.
Django sin cadenas [Django unchained]
La noche más oscura [Zero dark thirty]
Argo.

Mejor música.

Cloud Atlas: la red invisible [Cloud Atlas]
Anna Karenina.
LINCOLN.
Argo.
Una aventura extraordinaria [Life of Pi]

Mejor canción.

SKYFALL – OPERACIÓN SKYFALL [SKYFALL]
For you – Act of valor.
Suddenly – Los miserables [Les miserables]
Safe and sound – Los juegos del hambre [The hunger games]
Not running anymore – Stand up guys.


Lista de críticas del blog.

Los miserables.



Crítica.

“Los miserables” [“Les misérables”, T. Hooper – 2012]

Como siempre digo, la cámara en las películas de Tom Hooper, galardonado director de cine británico por su excelente drama histórico “El discurso del rey”, es una protagonista más. Tal es así, que conserva un enfoque clásico pero a través de nuevas formas. Si Hooper y Steven Spielberg se baten a duelo con sus obras, “Lincoln” y “Les misérables”, queda claro que ambos tienen una idea similar de las representaciones históricas y el tono de las mismas, pero ojo, que en la forma de rodar, existe una riqueza en “Les misérables” que pocas producciones lo tienen. Y sí, es que la cámara da para todo: primeros planos, o planos contrapicados, cámara con una inclinación de cuarenta y cinco grados, que se vuelven alternativas inmediatas y muy efectivas, recursos que particularmente en este caso sirven para potenciar, si es que se puede todavía, la emoción que transmiten los personajes en sus “números musicales”.
Esta adaptación del clásico de Víctor Hugo, cuenta con el rol protagónico de Hugh Jackman, quien se mete de lleno en el personaje de Jean Valjean. Ayudado por un buen maquillaje y un buen registro vocal, logra ofrecer una interpretación limpia y ocasionalmente emotiva, potenciado, insisto, por algunos primeros planos, donde las canciones se vuelven rápidamente confesiones del mismo Valjean hacia el espectador, al que mira a los ojos, y con quien comparte su dolor. Alrededor suyo, orbitan otros secundarios, como Anne Hathaway en una personificación tragiquísima, aunque breve, que se lleva todos los aplausos, Sacha Baron Cohen y Helena Bonham Carter, quienes añaden el tono cómico y cortan un poco la explosión dramática (que se hace sofocante), el gladiador Russell Crowe, con un personaje al que no termina de sacarle todo el jugo, y la joven Amanda Seyfried, con experiencias en musicales cinematográficos tras “Mamma mia!”. En general todos cumplen, aunque ninguno se destaca particularmente. La calidad vocal supera a la calidad interpretativa, aunque muchas de los números, son en realidad frases cantadas, por lo que tampoco se hace estrictamente necesario que el actor sea bueno cantando. Esto, es lo que aumenta el valor de “Les misérables” como musical, y lo que disminuye su valor como drama.
Pese a contar con una primera mitad considerablemente superior a la segunda, todo el conjunto lucha por llegar al corazón del espectador, y en mi caso, lo ha conseguido. Ya sea por la música, que siempre es un elemento que, a veces inconscientemente, hace más fuertes las emociones, o por cualquier otro motivo. Cuando esta ambiciosa producción acaba, uno siente algo de satisfacción. No tanto con la historia, pues lo que cuenta no es nada agradable, sino con el tratamiento que se le ha dado. El resultado es bueno, porque la obra es eficaz, y está basado en un musical exitoso. Tal vez algo irregular, pues en dos horas y media, seguramente habrá momentos mejores que otros, como cuando la emoción colma la pantalla al son de “I dreamed a dream”, pero todo está tan bien ejecutado, todo tan bien organizado, que es difícil dejarse llevar por las cosas negativas. Hay un gran trabajo detrás de la escenografía para montar una Francia socialmente convulsionada, intentando controlar y equilibrar la miseria con el tono de los musicales, de espíritu más lúdico, por lo general. Eso se agradece. Tom Hooper lo hace nuevamente, cambiando de género, aunque volviendo a trabajar, y a veces logrando mejorar, ese estilo tan particular de hacer cine. Renovado y fresco, o mejor dicho, todo lo renovado y fresco que puede pensarse en una clásica adaptación de Victor Hugo.
Puntuación: 6/10 (Buena)

Seis sesiones de sexo.



Crítica.

“Seis sesiones de sexo” [“The sessions”, B. Lewin – 2012]

Y llegó el día en que John Hawkes decidió sacarse la ropa de actor secundario, y tomó las riendas de un muy difícil protagónico. Al parecer, existió un excéntrico poeta, Mark O’Brien, cuyo cuerpo estaba prácticamente paralizado, y tenía serios problemas pulmonares. Y el intérprete, finalmente, se calzó la cama, el tubo, y asumió la dura tarea de encarnar a un sujeto con intenciones de darse a sí mismo una segunda oportunidad. “Seis sesiones de sexo” no pudo haber tenido una mejor traducción, a pesar de que el número, luego, sea discutible: después de todo, esta comedia sexual no gira alrededor de otra cosa que no sea su iniciativa de tomar seis sesiones con una terapeuta del sexo, para poder controlarse y perder su virginidad. Ella, Helen Hunt, es una mujer casada, que tiene bien en claro cómo es su trabajo, aunque no cuenta con que la vida, como siempre, puede ser bastante impredecible. Así, el camino de ellos se cruzan, así como pasan por la vida de él otras dos mujeres dispuestas a cambiarle la vida para siempre.
A pesar de tratar un tema tan delicado como la enfermedad, y más puntualmente la parálisis (tan bien retratado por Schnabel en “La escafandra y la mariposa”, por ejemplo), Ben Lewis, director y guionista, decide nunca caer en los lugares comunes, ni en el drama lacrimógeno, y en cambio prefiere escoger la vía humorística, la vital energía del personaje principal, un sujeto genial. Es una buena táctica, considerando que historias como estas, pertenecientes al género dramático, llueven a montones. “Seis sesiones de sexo”, en ese sentido, es un soplo de aire fresco, una trama chiquita, a veces exageradamente explícita, sobre cómo nunca es tarde para volver a amar, y a su vez, sobre la importancia del sexo en la vida del ser humano, incluso más allá de la reproducción de la especie.
Con unos secundarios de lujo, que incluyen al sinvergüenza William H. Macy interpretando a un sacerdote, este largometraje tiene momentos de lujo, algunas escenas entre los actores principales que no tienen desperdicio, y otras de inesperada emoción. Tanto John Hawkes como Helen Hunt han sido nominados a los premios Globo de Oro por sus actuaciones, que, permítanme, son espectaculares. Como he dicho, no es nada fácil actuar boca arriba durante todo el film, hablando con escaso aire en los pulmones. Lo que hace este hombre es brillante, sin lugar a dudas, y se adueña de la pantalla. Helen Hunt, por su parte, hace una labor más física, más corporal, pero no le faltan a ella tampoco secuencias para lucirse. Merecido lo tiene, sabiendo que es una actriz con larga trayectoria, pero sin grandes producciones que la hagan explotar todo su talento.
En síntesis, pese a tocar un tema tan superfluo para muchos como el sexo (para otros es mucho más trascendente, pero no para todos), logra darle toda la profundidad que puede. Quizá no sea demasiada, y “Seis sesiones de sexo” sea recordada tan sólo por los senos de una de las actrices más populares del siglo pasado. Lo cierto, es que en su simplicidad, en las miradas, está la clave para hurgar en las emociones más genuinas, y comprender la insólita traslación del mundo alrededor de un personaje como O’Brien, no sé hasta qué punto un ejemplo de superación y perseverancia (eso lo juzgarán ustedes), pero sí un hombre que sabe más que nadie lo que quiere, y está dispuesto a pelear por ello con todos los medios que tiene a su alcance, por pocos que sean. Buen trabajo.
Puntuación: 6/10 (Buena)