viernes, 14 de marzo de 2014

Ella.

Advertencia: la siguiente crítica contiene spoilers. 

 


Crítica y análisis de Ella (Her, S. Jonze - 2013)


Ella. El amor en los tiempos de la tecnología.

Algunos piensan que la tecnología morirá junto con la civilización. Esto podría deberse a la renovación constante de la primera, generada por la segunda, mediante la aplicación del conocimiento y la creatividad en la producción. Es precisamente la creatividad aquello que mantiene vivo el espíritu de la tecnología en las sociedades actuales, lo que refuerza una relación necesaria. Creatividad que convoca al consumidor al gran mercado de las ideas y de las innovaciones. La clave radica en el juego inversamente proporcional que existe entre la eficacia y el espacio físico (tamaño). Cuanto menos espacioso y más eficaz sea un dispositivo, resultará más accesible. Por ello, las mentes creadoras persiguen el sueño de la omnipotencia, pero reducido a un aparato de dimensiones discretas.
Para muchos, el cielo no es el límite. Sí lo es el autómata. Se trata del hombre metálico que alguna vez han presentado las películas interactuando con su amo o programador, desplazándose por los pasillos internos de una casa, realizando los quehaceres domésticos. Es la imagen al frente de la cultura futurista, la máxima aspiración del hombre que pretende ceder sus aburridas responsabilidades a una máquina. Resucita una esclavitud disimulada por el metal. Pero carece de una conciencia que lo acerque al organismo vivo y humano que lo configura. De algún modo, la falta de conciencia verticaliza el vínculo, y propicia el sometimiento. Por supuesto, este sometimiento unidireccional es una fantasía que la humanidad prefiere conservar para no admitir que, en realidad, el autómata somete a su amo al crear en él la necesidad de no realizar esas tareas domésticas. ¿Qué ocurre cuando el dispositivo falla? Es el hombre quien debe encargarse de todo, pero ha perdido la costumbre: es menos útil.

En este momento de la historia, una fase dominada por los nuevos descubrimientos, aparece una película muy oportuna. Se trata de Ella, el más reciente trabajo de uno de los mejores directores vivos, Spike Jonze. Este joven cineasta ha incursionado en el mundo del videoclip con resultados muy satisfactorios, y ha dirigido en el ocaso del pasado milenio una de sus obras magnas, ¿Quieres ser John Malkovich? (Being John Malkovich, 1999), haciendo que más de un espectador anhelara hallar una planta media en un edificio cualquiera. Luego prosiguió trabajando con su guionista habitual, Charlie Kaufman, en Ladrón de orquídeas (Adaptation, 2002), una reflexión profunda sobre el bloqueo creativo protagonizada por Nicolas Cage, Meryl Streep y Chris Cooper. Sin embargo, luego de que Kaufman ganara el Oscar por su brillante trabajo en el libreto de Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (Eternal sunshine of the spotless mind, 2004), y de dirigir una de las mejores óperas primas de la historia del cine, Todas las vidas, mi vida (Synecdoche New York, 2008), cesaron las colaboraciones entre ambos. Y el retorno a la gran pantalla de Jonze estuvo marcado por Donde viven los monstruos (Where the wild things are, 2009), una producción infantil con profundas reflexiones sobre la mecánica del poder, que dividió las aguas como nunca en su filmografía, y que no obtuvo un gran reconocimiento pese a ser, posiblemente, su mejor película hasta esa fecha. Así, Ella, su cuarto largometraje, parece haberle dado a Jonze, encargado también del guión y de la producción, algo de satisfacción tras tantos años de inmensas producciones que indudablemente cambiaron el cine. 





La comedia romántica es uno de los géneros más defenestrados (con justicia) por la audiencia, uno de los géneros que más prestigio ha perdido a lo largo de la historia del cine. Tal vez sean pocos los títulos de esta última década que merezcan ser destacados. El primero en el que puedo pensar es La joven vida de Juno (Juno, 2007), sobre una adolescente que queda embarazada de un compañero de curso y debe tomar la decisión de dar a su bebé en adopción. Otro es Amor sin escalas (Up in the air, 2009), curiosamente también del director Jason Reitman. Y seguramente haya ejemplares en el cine europeo, como Sobreviviendo al amor (Zweiohrküken, 2009), pero son incluso más difíciles de recordar. La mayoría está por debajo de la bastante generosa línea de la mediocridad. Y ese es un problema grave que ni siquiera el aporte de Ella soluciona, pero que sí intenta revertir antes que sea demasiado tarde. Se trata de una relación amorosa que establece un escritor bastante introvertido, recién separado y sin ánimos de conocer a nadie, con un sistema operativo con inteligencia artificial que acaba de salir a la venta. Es una premisa que, si se lee sin detenimiento ni atención, puede sonar descabellada, propia de la ciencia ficción. Pero desde una perspectiva alegórica parece reflejar el estado de conexión emocional que establece el individuo con estos artefactos. Y esa situación no podría ser más actual. Hablar de ciencia ficción no es un exceso, pero tampoco define una obra como esta.

Es un romance que Theodore, interpretado magistralmente por Joaquín Phoenix, carga sobre sus espaldas. Todo comienza con una primera fase en que ambos se conocen y visualizan las capacidades del otro. Él es, paradójicamente, un hombre bastante robótico y poco expresivo; ella, contrariamente, aspira a absorber los rasgos de humanidad de los usuarios, principalmente de él. Son dos entidades que continuamente se acomodan a las expectativas del otro, y durante una primera mitad del filme, sintetizan el enamoramiento de cualquier pareja en la vida real. Este proceso también incluye los pequeños conflictos, roces y malentendidos que puedan surgir en el trayecto. Provienen de dos mundos distintos, con un lenguaje simbólico diferente, y los problemas de comunicación trascienden los alcances de la tecnología. Dichas conflictividades, inherentes al mundo físico en que vivimos, son uno de los puntos fuertes de la obra. Uno no puede dejar de tener en cuenta que el protagonista es Theodore, aunque el título pueda darnos a entender lo contrario. Es aquel sujeto en el que muchos podríamos convertirnos, porque reacciona naturalmente como cualquier mortal, ensimismado en sus videojuegos, en su particular trabajo (es contratado para escribir cartas con palabras tiernas, pero que firma con el nombre de quien le paga por hacerlo), en su elegante departamento de vista excepcional. Y además, está rodeado de cuatro mujeres; o sea, cuatro relaciones sentimentales. La ex-novia, Rooney Mara; quien asiste a una cita organizada por terceros, Olivia Wilde; ella, el sistema operativo, al que pone voz Scarlett Johansson; y finalmente su amiga y vecina, Amy Adams. Cuatro vínculos que ponen a prueba a Theodore, atascado en el duelo por el divorcio, algo que le impide avanzar.





El mundo virtual sirve, entonces, como válvula de escape. Pero en el mercado tecnológico, cualquier novedad es efímera. En algún momento, un personaje habla de verse inmerso en el espacio en blanco que existe entre dos palabras de un libro cualquiera. Es decir, es simplemente una transición de una cosa a otra. Un puente que une lo viejo y lo nuevo, que es totalmente minúsculo en el espacio y en el tiempo. Aquí aparece el concepto del amanecer, o más precisamente de todo un campo semántico relativo al mencionado sustantivo. La palabra wake se usa numerosas veces y en contextos diversos. Luego de ver la imagen final, uno puede pensar que el uso de esa palabra no es casualidad. Es que, después de la novedad, amanece otra. Y el hombre aguarda que salga el sol, que asome su luz por el horizonte e ilumine a una ansiosa (o viciosa) humanidad. Los sistemas operativos con inteligencia artificial pueden ser mejorados, porque en algún momento no satisfarán las necesidades de sus usuarios, o porque se va generando una demanda de algo mejor, que fuerza a las grandes empresas a mejorar la oferta y proveer al mundo de una versión deluxe. Un dispositivo dos punto cero con mayor capacidad y/o menor tamaño.


Él. El drama melancólico narcisista.


La película es muy clara en sus objetivos. Mostrar desde una distancia espaciotemporal considerable, aunque tampoco demasiado grande, cómo lo espiritual continúa siendo exactamente igual, mientras lo material va reemplazándose constantemente. Lo que hace Spike Jonze en su estupendo libreto es una proyección de nuestra sociedad, adivinando, o deduciendo, en qué posición nos encontraremos dentro de unos cuantos años. Debatiéndose entre lo contemporáneo y lo futurista (y para esto, no debemos olvidarnos que Ella ha sido rodada en Los Ángeles y Shanghai, dos ciudades luminosas que dan un aspecto lujoso, de avances arquitectónicos y tecnológicos), no dedica sus energías enteramente a lo estético, sino al contenido. Y cada frase, cada pequeña escena, parece alertarnos de algo. ¿Hacia dónde vamos? Es una pregunta que textualmente aparece en los comienzos del filme. Y Jonze se contesta a sí mismo con esta tierna fábula sobre la comunicación, más cercana a Perdidos en Tokio (Lost in translation, 2003) o Babel (2006) que a sus anteriores producciones. 





En primer lugar, parece útil detallar los usos corrientes que se le da a la tecnología. Reproducción de música, búsqueda de información, lectura de correos electrónicos y sexo virtual. A muy pocos les resultará extraño esto, y a los pocos, seguramente no hayan navegado aguas adentro en sitios de videoconferencia aptos para mayores de dieciocho años. Ella tiene una gran escena que incluye a un gato muerto (simbólicamente), y que se corona como una de las más divertidas del año, en la que vemos a Theodore comunicándose con una muchacha con fines sexuales: del mismo modo que el sexo telefónico, pero con auriculares. Sin embargo, todo el placer que experimenta él, es en gran parte producto de su imaginación. De hecho, da la impresión de que no existe una verdadera conexión entre ellos. La mujer parece estar gozando con ella misma y, a juzgar por sus gritos, no necesita la ayuda de un hombre que le ate algo al cuello o que la despierte. En segundo lugar, está la tonta pero significativa escena del personaje del videojuego que interactúa con Theodore, que sólo es capaz de hablar usando malas palabras. Exactamente como la sociedad en nuestros días, que usa vocativos que en otras circunstancias podrían resultar ofensivos, pero que en la práctica cotidiana son simplemente una estrategia comunicativa, una marca de la lengua. En tercer lugar, está la idea de la tecnología como compañía del consumidor durante las veinticuatro horas del día. Samantha (es decir, ella), es la primera voz que Theodore escucha cuando amanece, y también la última voz que escucha al acostarse a dormir. Y es, por cierto, la que lo acompaña durante sus jornadas laborales o sus caminatas por la ciudad. Es más que un simple vínculo amoroso, es una identificación. Como cuarta y última mención, aunque haya más, cabe destacar que prácticamente todos los personajes que aparecen en el filme son separados o divorciados, una tendencia cada vez más fuerte desde mediados del siglo XX. 

Detrás de los tonos cerúleos típicos de las películas melancólicas (si mal no recuerdo, no hay escenas de lluvia durante el filme, cosa que sorprende), se esconde algo más. Porque la película siempre es más compleja de lo que parece a simple vista. Ya hemos visto que no es simplemente una comedia romántica, ni una propuesta de ciencia ficción, ni una (inteligente) reflexión sobre la muy evidente e intensa relación con las redes sociales. Y una de las hipótesis más fuertes tras el visionado, aunque seguro no sea la única ni la definitiva, es la de entender Ella como una metáfora sobre un hombre narcisista. Es una postura bastante arriesgada porque no se hace explícita en ningún momento, pero el curso de los diálogos ofrece en numerosas oportunidades algunos comentarios que podrían permitirle a uno pensar en que, después de todo, Theodore sólo era capaz de amarse a sí mismo. 





La primera prueba está en la presentación del sistema operativo: es una conciencia, dice la publicidad. Es decir, es parte de uno. ¿El alma, quizá? Está diseñado para algo más que entender a quien lo programa. Porque si es una conciencia, entonces forma parte de quien lo programa. Samantha es una versión femenina de la conciencia de Theodore, que se anima a enviar las cartas a un editor cuando su versión masculina, más introvertida e insegura, se habría negado. Un compañero de trabajo lo elogia por la sensibilidad que desprenden esas cartas y alude a que Theodore tiene una parte masculina y una parte femenina. Está escindido internamente, y esa inteligencia artificial parece ser un reflejo de la personalidad que oculta. La segunda prueba está en las escenas de sexo con Samantha. Podría decirse que hay dos durante el filme, una consumada y otra interrumpida. La primera, es puramente virtual, similar a la masturbación. Theodore goza consigo mismo del mismo modo que la anterior compañera de la sala de chat lo hacía. La segunda, recurre (en la escena más original de la obra) a la materialización de un cuerpo femenino que supone una extensión del personaje de Samantha. Pero él no lo soporta, se siente incómodo. Porque, como todo narcisista, se niega al contacto con el otro. También rechaza llevar más allá el romance del tigre y el dragón, es decir, el suyo con la muchacha que asiste a la cita. La tercera prueba está en el fracaso del matrimonio. Ella resume los años de casados recordando que él se chocaba contra su espejo, que la dejaba sola en la relación. Claramente, un rasgo narcisista. Sólo que no se ahoga, pues se trata de un reflejo no tan peligroso, pero sí le basta para quedarse profundamente solo.

De ahí que sea solitario, prefiera las canciones melancólicas, guste de pasar tiempo en su departamento, haga de la pornografía y del videojuego sus hobbies más frecuentes, y demás. Puede decirse que Ella y más puntualmente la relación entre Theodore y Samantha son una alegoría del duelo que hace él mediante una introspección. Es un viaje al interior de su conciencia, para entender qué es lo que ha hecho mal, para hallar respuestas y una fórmula que le permita salir adelante, engañarse a sí mismo con otra mujer. El aprendizaje parece hacerse definitivo cuando, a la manera de la Nanny McPhee (que se irá cuando ya no la necesiten), su versión femenina se marcha para siempre de su vida. En la última conversación que mantienen juntos, Samantha le dice que ahora sí saben cómo amar. O mejor dicho, que Theodore ha aprendido a mirar más allá de su nariz. Y que, en aquella vecina desolada por la inminente separación, a quien ha amado en el pasado (pero con quien no ha funcionado la relación), puede encontrar alguien a quier querer. No necesariamente a la mujer de su vida, pero sí a alguien de quien enamorarse y que le permita abandonar el solipsismo de una buena vez por todas. Alguien que ponga punto final a las penas de un divorcio difícil, y que, paralelamente a este nuevo renacer emocional, concluye en la última carta (que él escribe no para otros, sino para su ex-esposa). 





Entenderla desde este lugar no significa dejar de interpretarla desde otros. La originalidad de este guión de Spike Jonze excede cualquier tipo de demanda por plagio. Su obra es prácticamente definitiva dentro del empobrecido género romántico. Es complejísima, ambiciosa y produce una entera satisfacción al espectador. Cada escena es mejor que la anterior, están plagadas de una belleza impresionante. Y lo mejor de todo, es que el equilibrio entre forma y contenido se produce en lo alto, donde el cine alcanza niveles óptimos y se convierte en experiencia inolvidable. Mención especial para la galería de intérpretes, principalmente para los protagonistas de esta hermosa historia de amor: Joaquín Phoenix, que abandona sus personajes duros y se mete de lleno en el simpático Theodore; y Scarlett Johansson, cuya voz consigue registros de altísima intensidad. También para la musicalización de Arcade Fire, y la canción de Karen O, The moon song, que no podría ser más encantadora. Es, en síntesis, un triunfo del cine contemporáneo, un triunfo del amor, una embriagadora fábula sobre la vida misma, donde la ficción futurista y la realidad de los neuróticos cibernautas de hoy están separada apenas por unos pocos pasos.

Puntuación: 10/10 (Sobresaliente)

Overall rating
 

domingo, 2 de marzo de 2014

86ª entrega de los Oscar.

Falta muy poco tiempo para la celebración de la octogésima sexta entrega de los Premios Oscar, estatuillas que buscan reconocer lo mejor de la industria cinematográfica a partir del juicio de más de seis mil votantes sobre las películas estrenadas durante el año pasado. Este año, y por tercer año consecutivo, las nominadas en la categoría reina son nueve. Con un nivel promedio considerablemente más bajo que en otras ediciones, no deja de haber, por supuesto, algún título significativo.
Las dos producciones que parten como favoritas son Gravedad, del mexicano Alfonso Cuarón, y Doce años de esclavitud, del británico Steve McQueen. Ambas son inspiradoras historias de superación personal, pero de un estilo totalmente distinto. La primera se sitúa en el espacio, a varios cientos de kilómetros sobre la superficie del planeta Tierra; la segunda, durante la década de 1850, tiempos duros para hombres de raza negra que, o bien eran esclavos, o bien eran secuestrados y forzados a serlo. Con diez nominaciones la primera y nueve nominaciones la segunda, son obras que han dominado la temporada de premios, ya sea en rubros técnicos como en los de mayor peso. Como tercera opción está Escándalo americano, la estupenda comedia de David O. Russell que ha conquistado al Sindicato de Actores, la rama de votantes más numerosa de los Oscar. Con diez nominaciones, y habiendo hecho pleno en las cuatro categorías de interpretación, es sin lugar a dudas una posible sorpresa. Tiene el aval de la Asociación de Prensa Extranjera, que la reconoció ni más ni menos que con tres Globos de Oro, correspondientes a la mejor película (comedia), mejor actriz protagónica (comedia) y mejor actriz secundaria.
Un cuarto título, que posiblemente se convierta en uno de los grandes premiados de la noche, es El club de los desahuciados (del canadiense Jean-Marc Vallée). Se trata del biográfico independiente sobre Ron Woodroof, un cowbow homofóbico que tiene SIDA y busca una recuperación mediante el consumo de medicamentos no aprobados en el país. Protagonizada por Matthew McConaughey y el líder de 30 seconds to Mars, Jared Leto, tiene seis nominaciones y la posibilidad de materializar tres de ellas en estatuilla. Al menos las de sus dos intérpretes principales en una labor maravillosa.
Otros dos trabajos cinematográficos ostentan seis nominaciones al Oscar. Por un lado Capitán Phillips, del británico Paul Greengrass, sobre el secuestro del Maersk Alabama en 2009 por piratas somalíes. A causa del olvido de su director y su actor principal, Tom Hanks, en las categorías de dirección e intérprete masculino protagónico respectivamente, puede decirse que la Academia ha mostrado muy poca consideración hacia uno de los grandes thrillers del año. Eso no quita que tenga chances de triunfar en algunos rubros, como el de guión adaptado, una categoría muy abierta todavía, el de montaje o los apartados sonoros. 

 Por el otro lado Nebraska, del estupendo Alexander Payne, una sobrevalorada comedia en blanco y negro hecha road movie sobre el viaje de un padre y su hijo hacia el absurdo. Con las candidaturas principales (mejor película, dirección, guión, actor) y una extraordinaria muestra de talento del eterno Bruce Dern, es, no obstante, una de las potenciales perdedoras.
Con cinco nominaciones, dos asombrosos trabajos. El primero está dirigido por Martin Scorsese: es la biografía de Jordan Belfort, un corredor de bolsa adicto a las drogas, al sexo, al dólar y a la diversión. El lobo de Wall Street tiene como protagonista a Leonardo DiCaprio en una de sus más grandes personificaciones de la última década. También nominada a las principales categorías, su exceso puede jugarle en contra, siendo, junto a la cinta de Payne, otra de las posibles perdedoras de la noche. 

El segundo es la comedia romántica en tiempos tecnológicos (o drama narcicista, como sea) escrita y dirigida por el joven maestro Spike Jonze. El hombre solitario que se enamora de un sistema operativo, reflejo de una sociedad que camina velozmente hacia un futuro tal como lo plasma este sujeto. Hablo de Ella, la única que no ha llegado a estrenarse en cines argentinos antes de la entrega de premios. Al margen de ser la mejor película vista en lo que va del año, parece no haber sido tan reconocida por los académicos. Es la única de las nueve candidatas cuyos actores no han sido nominados, y su director tampoco lo ha sido. Sus opciones de premio son pocas, pero es favorita en el rubro de mejor guión original, tras haber ganado el Globo de Oro, el WGA y el Critics' choice award. Gran sucesor de Woody Allen y Quentin Tarantino, algunos de los mejores guionistas vivos.
La última es Philomena, la melodramática búsqueda que una anciana emprende para localizar a su hijo, quien ha sido separado de ella durante su primera infancia. Encarnada por Judi Dench, es el drama chiquito del año, con acento británico y sabor a poco. Candidata a los premios de mejor película, mejor actriz, mejor guión, y mejor música, parece, con todo, tener algunas chances en estos últimos dos rubros. El guión adaptado ha sido premiado en el Festival de Venecia y se ha llevado un significativo premio en los BAFTA, la Academia de cine inglés, derrotando al favorito John Ridley por la adaptación del visceral drama sobre la esclavitud. 



También cabe tener en cuenta un grupo selecto de películas no presentes en la categoría reina, pero que seguramente alcancen uno o más triunfos. Una de ellas es Blue Jasmine, del genial Woody Allen, una obra de total madurez protagonizada por Cate Blanchett, una de las seguras triunfadoras esta noche. También nominada a mejor guión original y mejor actriz secundaria (Sally Hawkins), es para muchos la "décima nominada", la que más cerca podría haber quedado de la candidatura a la mejor película. Otra de ellas es El gran Gatsby de Baz Luhrmann, el director de Australia y Moulin Rouge, dueño de un estilo único que adapta la novela homónima de Fitzgerald y le da a su esposa, Catherine Martin, la posibilidad de competir esta noche en dos rubros: por el diseño de producción y el diseño de vestuario del filme. Para muchos es favorita en ambos rubros, y merecidos tendría los premios, a pesar de haber sido una de las más decepcionantes cintas de este año. Pero que una película tan odiada por tantos haga pleno llevándose ambos premios, y después de la derrota en el gremio de diseñadores de vestuario, parece que sólo materializará uno. Finalmente, el musical de Disney Frozen, un regreso al buen cine de los viejos tiempos, está nominada a mejor película animada y mejor canción. Esta aventura congelada tiene una maravillosa historia, además de ser visualmente imponente, y su musicalización es un punto a su favor. La canción "Let it go", una de las cuatro que serán interpretadas durante la gala, tiene serias chances de triunfo.

A continuación, un listado completo de las nominadas en los veinte rubros de largometrajes de ficción.

[ACLARACIONES:
- El orden responde a las preferencias de quien escribe, siendo favorita la primera y menos favorita la última.
- Para establecer las preferencias no se han tenido en cuenta las siguientes películas, por no haber sido estrenadas ni vistas: The wind rises, Omar, The missing picture y The invisible woman]


Mejor película.

Ella / Her.
Escándalo americano / American hustle.
El lobo de Wall Street / The wolf of Wall Street.
El club de los desahuciados / Dallas buyers club.
Capitán Phillips / Captain Phillips.
Gravedad / Gravity.
Nebraska.
Doce años de esclavitud / Twelve years a slave.
Philomena.

Predicción: Doce años de esclavitud / Twelve years a slave.







Mejor película de habla no inglesa.

La gran belleza / La grande bellezza (Italia)
La cacería / Jagten (Dinamarca)
The broken circle breakdown (Bélgica)
Omar (Palestina)
The missing picture / L'image manquante (Camboya)

Predicción: La cacería / Jagten (Dinamarca)

Mejor largometraje animado.

Frozen, una aventura congelada / Frozen.
Ernest et Célestine.
Los Croods, una aventura prehistórica / The Croods.
Mi villano favorito 2 / Despicable me 2.
The wind rises / Kaze tachinu

Predicción: Frozen, una aventura congelada / Frozen.

Mejor dirección.

Escándalo americano / American hustle (David O. Russell)
Gravedad / Gravity (Alfonso Cuarón)
Doce años de esclavitud / Twelve years a slave (Steve McQueen)
El lobo de Wall Street / The wolf of Wall Street (Martin Scorsese)
Nebraska (Alexander Payne)

Predicción: Gravedad / Gravity (Alfonso Cuarón)

Mejor guión original.

Ella / Her (Spike Jonze)
Escándalo americano / American hustle (David O. Russell, Eric Warren Singer)
Blue Jasmine (Woody Allen)
El club de los desahuciados / Dallas buyers club (Craig Borten, Melisa Wallack)
Nebraska (Bob Nelson)

Predicción: Ella / Her (Spike Jonze)


 

 














Mejor guión adaptado.

Antes de medianoche / Before midnight (Richard Linklater, Julie Delpy, Ethan Hawke)
El lobo de Wall Street / The wolf of Wall Street (Terence Winter)
Philomena (Jeff Pope, Steve Coogan)
Doce años de esclavitud / Twelve years a slave (John Ridley)
Capitán Phillips / Captain Phillips (Billy Ray)

Predicción: Philomena (Jeff Pope, Steve Coogan)

Mejor interpretación protagónica masculina.

El lobo de Wall Street / The wolf of Wall Street (Leonardo DiCaprio)
El club de los desahuciados / Dallas buyers club (Matthew McConaughey)
Nebraska (Bruce Dern)
Doce años de esclavitud / Twelve years a slave (Chiwetel Ejiofor)
Escándalo americano / American hustle (Christian Bale)

Predicción: El club de los desahuciados / Dallas buyers club (Matthew McConaughey)

Mejor interpretación protagónica femenina.
Blue Jasmine (Cate Blanchett)
Philomena (Judi Dench)
Agosto / August: Osage county (Meryl Streep)
Escándalo americano / American hustle (Amy Adams)
Gravedad / Gravity (Sandra Bullock)

Predicción: Blue Jasmine (Cate Blanchett)

Mejor interpretación masculina de reparto.

El club de los desahuciados / Dallas buyers club (Jared Leto)
El lobo de Wall Street / The wolf of Wall Street (Jonah Hill)
Doce años de esclavitud / Twelve years a slave (Michael Fassbender)
Escándalo americano / American hustle (Bradley Cooper)
Capitán Phillips / Captain Phillips (Barkhad Abdi)

Predicción: El club de los desahuciados / Dallas buyers club (Jared Leto) 


Mejor interpretación femenina de reparto.



Escándalo americano / American hustle (Jennifer Lawrence)
Doce años de esclavitud / Twelve years a slave (Lupita Nyong'o)
Agosto / August: Osage county (Julia Roberts)
Blue Jasmine (Sally Hawkins)
Nebraska (June Squibb)

Predicción: Escándalo americano / American hustle (Jennifer Lawrence)


 

Mejor banda sonora original.

Ella / Her (Owen Pallett, William Butler)
Philomena (Alexandre Desplat)
Gravedad / Gravity (Steven Price)
La ladrona de libros / The book thief (John Williams)
El sueño de Walt Disney / Saving Mr. Banks (Thomas Newman)

Predicción: Gravedad / Gravity (Steven Price)

Mejor canción original.

Mandela: long walk to freedom ("Ordinary love", U2)
Ella / Her ("The moon song", de Karen O., Spike Jonze)
Frozen: una aventura congelada / Frozen ("Let it go", Kristen Anderson-Lopez, Robert Lopez)
Mi villano favorito 2 / Despicable me 2 ("Happy", Pharrell Williams)

Predicción: Frozen: una aventura congelada / Frozen ("Let it go", Kristen Anderson-López, Robert López)

Mejor sonido.

Gravedad / Gravity (Chris Munro, Christopher Benstead, Niv Adiri, Skip Lievsay)
El Hobbit: la desolación de Smaug / The Hobbit: the desolation of Smaug (Christopher Boyes, Michael Hedges, Michael Semanick, Tony Johnson)
Balada de un hombre común / Inside Llewyn Davis (Skip Lievsay, Greg Orloff, Peter F. Kurland)
Capitán Phillips / Captain Phillips (Chris Munro, Chris Burdon, Mark Taylor, Prestwood Smith)
Lone survivor (Andy Koyama, Beau Borders, David Brownlow)

Predicción: Gravedad / Gravity (Chris Munro, Christopher Benstead, Niv Adiri, Skip Lievsay)


 

Mejor edición de sonido.

Gravedad / Gravity (Glenn Freemantle)
El Hobbit: la desolación de Smaug / The Hobbit: the desolation of Smaug (Brent Burge, Chris Ward)
Lone survivor (Wylie Stateman)
Capitán Phillips / Captain Phillips (Oliver Tarney)
Cuando todo está perdido / All is lost (Steve Boeddeker, Richard Hymms)

Predicción: Gravedad / Gravity (Glenn Freemantle)

Mejores efectos visuales.

Gravedad / Gravity (Tim Webber, Chris Lawrence, David Shirk, Neil Corbould)
El Hobbit: la desolación de Smaug / The Hobbit: the desolation of Smaug (Joe Letteri, Eric Saindon, David Clayton, Eric Reynolds)
Star trek: en la oscuridad / Star trek: into darkness (Roger Guyett, Patrick Tubach, Ben Grossmann, Burt Dalton)
El llanero solitario / The lone ranger (Tim Alexander, Gary Brozenich, Edson Williams, John Frazier)
Iron man 3 (Christopher Townsend, Guy Williams, Erik Nash, Dan Sudick)

Predicción: Gravedad / Gravity (Tim Webber, Chris Lawrence, David Shirk, Neil Corbould)

Mejor maquillaje y peluquería.

Jackass: el abuelo sinvergüenza / Bad grandpa (Stephen Prouty)
El llanero solitario / The lone ranger (Gloria Pasqua-Casny, Joel Harlow)
El club de los desahuciados / Dallas buyers club (Adruitha Lee, Robin Mathews)

Predicción: El club de los desahuciados / Dallas buyers club (Adruitha Lee, Robin Mathews)


 

 












Mejor diseño de producción.

El gran Gatsby / The great Gatsby (Beverley Dunn, Catherine Martin)
Escándalo americano / American hustle (Judy Becker, Heather Loeffler)
Ella / Her (Gene Serdena, K.K. Barrett)
Doce años de esclavitud / Twelve years a slave (Adam Stockhausen, Alice Baker)
Gravedad / Gravity (Andy Nicholson, Rosie Goodwin, Joanne Woollard)

Predicción: El gran Gatsby / The great Gatsby (Beverley Dunn, Catherine Martin)

Mejor dirección de fotografía.

Balada de un hombre común / Inside Llewyn Davis (Bruno Delbonnel)
Gravedad / Gravity (Emmanuel Lubezki)
The grandmaster (Philippe Le Sourd)
La sospecha / Prisoners (Roger Deakins)
Nebraska (Phedon Papamichael)

Predicción: Gravedad / Gravity (Emmanuel Lubezki)

 Mejor diseño de vestuario.Escándalo americano / American hustle (Michael Wilkinson)
El gran Gatsby / The great Gatsby (Catherine Martin)
Doce años de esclavitud / Twelve years a slave (Patricia Norris)
The grandmaster (William Chang Suk Ping)
The invisible woman (Michael O'Connor)

Predicción: Escándalo americano / American hustle (Michael Wilkinson)


Mejor edición.

Capitán Phillips / Captain Phillips (Christopher Rouse)
Escándalo americano / American hustle (Jay Cassidy, Crispin Struthers, Adam Baumgarten)
El club de los desahuciados / Dallas buyers club (Martin Pensa, Jean-Marc Vallée)
Gravedad / Gravity (Mark Sanger, Alfonso Cuarón)
Doce años de esclavitud / Twelve years a slave (Joe Walker)

Predicción: Capitán Phillips / Captain Phillips (Christopher Rouse)


 

 














 
Las cosas así darían como ganadora a Doce años de esclavitud, quien triunfaría solamente en la categoría reina, dando la sorpresa de la noche. Por otro lado, Gravedad, estaría arrasando con seis estatuillas, y El club de los desahuciados se llevaría tres. Por supuesto, cualquier cosa puede pasar. Después de todo, son los Oscar, esos premios que los cinéfilos aman y odian en partes iguales, pero para los que resultan inevitables.