lunes, 16 de junio de 2014

Tom à la ferme.



 
Crítica.
Tom à la ferme, X. Dolan - 2013.


El título de la anteúltima obra cinematográfica del joven prodigio canadiense Xavier Dolan, por su apariencia, puede llegar a confundirse con los títulos de los libritos infantiles ilustrados en serie en los que un personaje cualquiera muestra una experiencia particular de la vida del niño (pongamos por caso Pedro en el almacén o Pedro va a la escuela). Tom en la granja, que resulta ser la manera más apropiada y literal de traducir Tom à la ferme sin retorcer demasiado el sentido original, dista bastante de los productos literarios infantiles interactivos o didácticos antes mencionados y, sobre todo, de su ideal aleccionador. Aunque esta última sentencia es absolutamente discutible, si se tiene en cuenta que los trabajos de Dolan, con frecuencia, son instrucciones magistrales de cómo combinar elementos estéticos y ensamblarlos a sólidos argumentos. Su filmografía entera es, asimismo, una serie de pequeñas situaciones que atraviesa un personaje típico, cuyo nombre varía, y que se enfoca en las diversas fases de la vida del joven homosexual que se enfrenta a la sociedad, con todas sus virtudes y sus defectos. Dejando de lado sus disímiles registros, muchos dirán que tampoco difiere en exceso un género del otro.

Eso permite hablar de una serie filmográfica, un sistema integrado de ideas circunscriptas al fenómeno del cine queer, hoy más interesante que nunca. Desde su ópera prima Yo maté a mi madre (J'ai tué ma mère, 2009), el guionista, director y actor resignifica numerosos aspectos sobre la libertad, la identidad sexual y el género. Esto es algo digno de mención, más aun considerando sus aportes a la problemática con Laurence anyways (2012), una magnífica obra que rompe definitivamente el lazo sexualidad-genitalidad; o, dicho de otro modo, la sexualidad como hecho social y como hecho biológico sujeto a lo reproductivo. Su cuarta obra, Tom à la ferme, lleva la discusión a otro nivel. No se dedica de lleno a mostrar las tensiones en el campo de la reivindicación minoritaria, propia de su anterior trabajo, sino a sugerir que estas luchas poco a poco van camino a ser superadas en las grandes ciudades. No obstante, queda ese otro lado (del mundo, de Canadá, o de la sociedad) que todavía no ha asimilado las transformaciones en lo atinente al género. Dolan, heredero del cine kitsch del gran manchego Pedro Almodóvar, y del estilo colorista de François Ozon, gira drásticamente el timón hacia las hondas aguas del cine psicológico, en las que prima cierta oscuridad gobernada por las malas energías que fácilmente pueden percibirse en los maizales, en los charcos de barro y en la atmósfera opresiva, angustiosa y fúnebre de un hogar afectado por la pérdida.

Una carretera estrecha e infinita separa dos estilos de vida totalmente distintos. Uno de ellos está prácticamente ausente, es aludido de forma constante incluso en los créditos finales: la ciudad, con sus vicios, sus individuos desenvueltos, ese aire que a Tom le gusta respirar aunque solo sea por prolongar el hábito. El otro, predominante, es el ámbito rural, regido por leyes distintas y casi incomprensibles para el hombre urbano. Ambos escenarios se complementan y funcionan como los polos opuestos del universo de la obra. La carretera es, entonces, ese instrumento que comunica estas dos formas de entender el mundo: una primitiva-conservadora y una moderna-liberal. Como tal, tiene un rol primordial, que convierte a Tom à la ferme no en un thriller didáctico, sino más bien en una road movie pendular que se inscribe en el género un poco más amplio del thriller psicológico. El errante joven de rizos claros va y viene, se orienta, acelera, se detiene y regresa. El retorno es una reacción orgánica: el dolor lo atrae, naturalmente. Se sumerge voluntariamente en él, en lugar de huir.

Esta última idea hace del filme una reflexión bastante clara sobre el masoquismo; es decir, acerca de la relación entre el sufrimiento y la humillación recibida y el placer que esto parece generar. El panorama no es demasiado complejo: Tom es un cuerpo dócil, emocionalmente devastado, acostumbrado a lo urbano; su novio, muerto recientemente (y puntapié inicial del drama), un hombre que vive en la granja y oculta su orientación sexual; su cuñado, un ser perverso, intimidante, manipulador, que se empeña en perpetuar la mentira acerca de su hermano; su suegra, una mujer triste que ve en el recuerdo de su difunto hijo, hecho y derecho (o así lo cree, al menos), la válvula de escape de un duelo contra-natura. Puede añadirse un quinto personaje: una bella muchacha que se hace pasar por novia del muerto para eternizar la falaz ilusión. Estructura teatral de pocos escenarios y aun menos personajes, cuya principal basa es la relación de dominación directa entre los hombres. Como espectadores y voyeurs, esta relación es la principal atracción turística que la granja tiene para ofrecernos. El vigoroso y sanguíneo cuñado de Tom, estremecedor en sus primeras apariciones, es quien lo subyuga desde su llegada. Y este, rápidamente se siente atraído por ese poder ejercido a la fuerza. La escena mejor lograda de la película es una coreografía de tango que interpretan ambos, aislados de todo. Ahí se hace explícita la dominación, en clave de danza: quién conduce a quién en los movimientos, quién es el experimentado y quién responde con obediencia. Pero no es la única escena magnífica, por supuesto. Como gran obra que es, Tom à la ferme está plagada de estupendos momentos que se sirven de la perfecta construcción de personajes, y sobre todo, de la osadía del argumento de llegar hasta las últimas consecuencias. Como todo lo que filma Dolan, es de visionado obligatorio. 

Puntuación: 8/10 (Muy buena)



Overall rating


sábado, 7 de junio de 2014

Reconocimiento a lo mejor del año 2013.

Anualmente, este blog reconoce los desempeños sobresalientes del año anterior en los distintos aspectos técnicos y artísticos que, ensamblados, estructuran la obra cinematográfica en su totalidad. Sin ser esta la excepción, se presenta a continuación el listado de lo mejor del año por categoría. Por supuesto, es una lista totalmente subjetiva.

Nominados.

Mejor edición.

Blue Jasmine.
Capitán Phillips (Captain Phillips)
Escándalo americano (American hustle)
La sospecha (Prisoners)
Oldboy
Sólo Dios perdona (Only God forgives)
Stoker.

Mejor dirección de fotografía.

Balada de un hombre común (Inside Llewyn Davis)
Ella (Her)
Gravedad (Gravity)
Rush.
Sólo Dios perdona (Only God forgives)
Stoker.
Tom à la ferme.

Mejor escenografía.

El gran Gatsby (The great Gatsby)
El Hobbit: la desolación de Smaug (The Hobbit: the desolation of Smaug)
El mayordomo (Lee Daniels' The butler)
Ella (Her)
Escándalo americano (American hustle)
Iron man 3.
Star trek: en la oscuridad (Star trek: into darkness)

Mejor diseño de vestuario.

Doce años de esclavitud (Twelve years a slave)
El gran Gatsby (The great Gatsby)
El Hobbit: la desolación de Smaug (The Hobbit: the desolation of Smaug)
El mayordomo (Lee Daniels' The butler)
El sueño de Walt Disney (Saving Mr. Banks)
Escándalo americano (American hustle)
La ladrona de libros (The book thief)

Mejor maquillaje y peluquería.

Doce años de esclavitud (Twelve years a slave)
El abuelo sinvergüenza (Jackass: bad grandpa)
El mayordomo (Lee Daniels' The butler)
La sospecha (Prisoners)
Mandela: long walk to freedom.
Rush.
Star trek: en la oscuridad (Star trek: into darkness)

Mejores efectos visuales.

El Hobbit: la desolación de Smaug (The Hobbit: the desolation of Smaug)
El llanero solitario (The lone ranger)
El último sobreviviente (Lone survivor)
Gravedad (Gravity)
Iron man 3.
Star trek: en la oscuridad (Star trek: into darkness)
The grandmaster.

Mejor sonido.

Capitán Phillips (Captain Phillips)
El Hobbit: la desolación de Smaug (The Hobbit: the desolation of Smaug)
El llanero solitario (The lone ranger)
El último sobreviviente (Lone survivor)
Gravedad (Gravity)
Iron man 3.
The broken circle breakdown.

Mejor musicalización.

El Hobbit: la desolación de Smaug (The Hobbit: the desolation of Smaug)
El llanero solitario (The lone ranger)
Ella (Her)
Gravedad (Gravity)
La ladrona de libros (The book thief)
Mandela: long walk to freedom.
Philomena.

Mejor intérprete joven.

Florencia Bado - Wakolda.
Adèle Exarchopoulos - La vida de Adèle (La vie d'Adèle)
Lasse Fogelström - La cacería (Jagten)
Sophie Nélisse - La ladrona de libros (The book thief)
Fantin Ravat - Joven y bonita (Jeune et jolie)
Thomas Schubert - Atmen.
Annika Wedderkopp - La cacería (Jagten)

Mejor interpretación secundaria femenina.

Lola Dueñas - Los amantes pasajeros.
Vanessa Hudgens - Spring breakers.
Jennifer Lawrence - Escándalo americano (American hustle)
Lise Roy - Tom à la ferme.
Kristin Scott Thomas - Sólo Dios perdona (Only God forgives)
Lea Seydoux - La vida de Adèle (La vie d'Adèle)
Emily Watson - La ladrona de libros (The book thief)

Mejor interpretación secundaria masculina.

Michel Blanc - L'exercice de l'État.
Pierre-Yves Cardinal - Tom à la ferme.
Bradley Cooper - Escándalo americano (American hustle)
James Franco - Spring breakers.
Jonah Hill - El lobo de Wall Street (The wolf of Wall Street)
Jared Leto - El club de los desahuciados (Dallas buyers club)
Vithaya Pansringarm - Sólo Dios perdona (Only God forgives)

Mejor interpretación protagónica femenina.

Cate Blanchett - Blue Jasmine.
Judi Dench - Philomena.
Adèle Exarchopoulos - La vida de Adèle (La vie d'Adèle)
Charlotte Gainsbourg - Nymphomaniac.
Maria Hofstatter - Paradies: Glaube.
Emmanuelle Seigner - La Venus à la fourrure.
Marine Vacth - Joven y bonita (Jeune et jolie)

Mejor interpretación protagónica masculina.

Tony Leung Chiu Wai - The grandmaster.
Leonardo Di Caprio - El lobo de Wall Street (The wolf of Wall Street)
Olivier Gourmet - L'exercice de l'État.
Tom Hanks - Capitán Phillips (Captain Phillips)
Joaquin Phoenix - Ella (Her)
Thomas Schubert - Atmen.
Toni Servillo - La gran belleza (La grande bellezza)

Mejor guión (original/adaptado)

Ella (Her)
Escándalo americano (American hustle)
Krugovi.
L'exercice de l'État
La gran belleza (La grande bellezza)
La Venus à la fourrure
Nymphomaniac.

Mejor dirección del año.

J. J. Abrams - Star trek: into darkness (Star trek: en la oscuridad)
Xavier Dolan - Tom à la ferme.
Paul Greengrass - Captain Phillips (Capitán Phillips)
Spike Jonze - Her (Ella)
Abdellatif Kechiche - La vie d'Adèle (La vida de Adèle)
Chan-wook Park - Stoker.
Paolo Sorrentino - La grande bellezza (La gran belleza)
Lars von Trier - Nymphomaniac.
Nicolas Winding Refn - Only god forgives (Sólo dios perdona)
Kar-wai Wong - The grandmaster.



Ganadores.


Mejor edición.
Captain Phillips.

Ganadores anteriores.
2011 - La guerre est déclarée (Declaración de guerra)
2012 - Argo.



Mejor dirección de fotografía.

Empate:
Only god forgives (Sólo dios perdona).
Tom à la ferme.

Ganadores anteriores.
2011 - Schlafkrankheit (La enfermedad del sueño)
2012 - Lincoln.



Mejor escenografía.
Star trek: into darkness (Star trek: en la oscuridad)

Ganadores anteriores.
2011 - Hugo (La invención de Hugo Cabret) y Faust (Fausto)
2012 - Les misérables (Los miserables)



Mejor diseño de vestuario.
American hustle (Escándalo americano)

Ganadores anteriores.
2011 - L'apollonide: souvenirs de la maison close.
2012 - The hunger games (Los juegos del hambre)



Mejor maquillaje y peluquería.
Lee Daniels' The butler (El mayordomo)

Ganadores anteriores.
2011 - The iron lady (La dama de hierro)
2012 - Cloud Atlas (Cloud Atlas: la red invisible)



Mejores efectos visuales.
Gravity (Gravedad)

Ganadores anteriores.
2011 - Rise of the planet of the apes (El planeta de los simios: revolución)
2012 - Lo imposible.



Mejor sonido.
Gravity (Gravedad)

Ganadores anteriores.
2011 - War horse (Caballo de guerra)
2012 - Lo imposible.



Mejor musicalización.
The lone ranger (El llanero solitario)


Ganadores anteriores.
2011 - La piel que habito.
2012 - Le tableau.



Mejor intérprete joven.
Adèle Exarchopoulos - La vie d'Adèle (La vida de Adèle)

Ganadores anteriores.
2011 - Shailene Woodley - The descendants (Los descendientes)
2012 - Rachel Mwanza - Rebelle.



Mejor interpretación secundaria femenina.
Vanessa Hudgens - Spring breakers.

Ganadores anteriores.
2011 - Kati Outinen - Le havre (El puerto)
2012 - Nicole Kidman - The paperboy.



Mejor interpretación secundaria masculina.
Jared Leto - Dallas buyers club (El club de los desahuciados)

Ganadores anteriores.
2011 - Philip Seymour Hoffman - The ides of march (Secretos de estado)
2012 - Christoph Waltz - Django unchained (Django sin cadenas)



Mejor interpretación protagónica femenina.
Charlotte Gainsbourg - Nymphomaniac.

Ganadores anteriores.
2011 - Charlotte Gainsbourg - Melancholia.
2012 - Emmanuelle Riva - Amour (Amor)



Mejor interpretación protagónica masculina.
Tony Leung Chiu Wai - The grandmaster.

Ganadores anteriores.
2011 - Brad Pitt - The tree of life (El árbol de la vida)
2012 - Joaquín Phoenix - The master (El maestro)



Mejor guión (original/adaptado).
Spike Jonze - Her (Ella)

Ganadores anteriores.
2011 - Footnote (Pie de página) y Le gamin au vélo (El niño de la bicicleta)
2012 - Dans la maison (En la casa)



Mejor dirección del año.
Paolo Sorrentino - La grande bellezza (La gran belleza).

Ganadores anteriores.
2011 - Nicolas Winding Refn - Drive.
2012 - Xavier Dolan - Laurence Anyways.

martes, 3 de junio de 2014

Las alas del deseo.


Crítica.

Las alas del deseo (Der Himmel über Berlin, W. Wenders - 1987)
 

El artesano y laureado director de la RFA Wim Wenders, ganador de la Palma de Oro en el año 1984 por su París, Texas, centra la acción de Las alas del deseo en una ciudad desencantada como la Berlín de posguerra, acción que gira en torno a dos ángeles que custodian la urbe e intentan, desde su modesto lugar de guardianes y con todas las limitaciones que esto implica, consolar a los seres sufrientes que habitan en ella. Se trata de uno de los más reconocidos artistas europeos dada su extensa trayectoria cinematográfica en ficción y en el terreno documental, al que más de uno recordará sin dificultades por su adaptación de La letra escarlata, por su experimento metacinematográfico Un efecto de luz, o incluso por su alabado documental Buena vista social club. Consciente del poder de las imágenes, juega con ellas como un niño astuto. No ignora en un solo momento la sensibilidad de la audiencia, todavía víctima de los ecos del Holocausto nazi, a la que se dirige con sus películas (particularmente con Las alas del deseo, producción del año 1987, solo unos años antes de la caída del muro).

Al margen de la discusión acerca del carácter naïve con el que se retrata la sociedad en el filme, enfatizada por la fantasía que se gesta conjuntamente con cualquier trabajo que incluya ángeles (es decir, prácticamente todo lo que haya existido entre Qué bello es vivir y Angel-A), difícil resulta aseverar que se trate de una obra totalmente inocente, o al menos, no atenta siempre a sus verdaderas intenciones. ¿Acaso no basta detenerse unos minutos en la dedicatoria que cierra el filme, acentuando los efectos sanadores de la magia del cine sobre los horrores de un conflicto absurdo? Hay ángeles porque el pueblo los necesita, porque atraviesa una severa enfermedad que lo ha deprimido, que lo ha arrastrado a la deriva. No hay auténtica felicidad sino apenas en algunos pocos momentos, acompañados, en algunos casos, con una fotografía a color que irrumpe en ese dolor al que la misma cámara de Wenders ya nos acostumbra desde las primeras secuencias. Color que, por otra parte, tiene otro fundamento mucho más hondo centrado en el protagonista, un ángel que anhela mezclarse con los mortales, tal como lo exterioriza al principio en un hermoso diálogo que entabla con su compañero, guardián de las almas en pena como él. 

Muy acertado, además, el empleo del fluir de conciencia de los personajes terrenales como recurso discursivo. Si fijamos el oído (o la vista, quienes no entienden una sola palabra de alemán), nos daremos cuenta que no es una película con demasiado diálogo. Estas instancias de intercambio se reducen casi exclusivamente a las conversaciones entre los dos ángeles que protagonizan esta película, al menos durante su primera mitad. El resto es una exposición de los pesares y deseos que arrinconan al alma humana, a la que escuchan muy atentamente estos peculiares seres superiores (¡tan discutible este calificativo!). El método es ese: un fluir de conciencia, en off, interrumpido solo cuando estos seres se alejan (como si la conciencia se expresara mediante ondas sonoras imperceptibles para el oído humano, pero perceptibles para estos guardianes). Es un uso bastante radical, ya que puede volverse insoportable en los inicios y generar un rechazo del espectador medio (ante la ininteligibilidad del argumento, el murmullo de varias conciencias entremezclándose en la antena mental de la impaciente audiencia, y ese tono blanco y negro, medio que siempre constituye un motivo en sí mismo para alejar a las masas). Pero sin lugar a dudas funciona, y cuando ya ha envuelto enteramente al espectador, termina por hipnotizarlo.

El tono romántico, muy aproximado al registro cinematográfico de París, Texas (inolvidable resolución en la cabina), se expresa a través de la consonancia de voces y poderosas imágenes. Marion, la trapecista, es un personaje exquisito. Añade Wenders el número en el trapecio, que es sencillamente maravilloso. Y desde ese punto, en adelante, un encadenamiento de episodios dotados de incontrolable belleza acaba por acorralar al espectador. Es entendible que el protagonista, magnífico Bruno Ganz (sí, el Führer en La caída de Hirschbiegel), se haya enamorado de una fémina como Marion, con todos los atributos estéticos que Wenders le ofrece a su personaje. Funciona como último recurso, desde luego, y como una desviación del cine de autor hacia otro campo indudablemente más accesible en cuanto a público. Pero el conjunto no se desgaja por el peso de tantas estrategias juntas; por el contrario, acaba por resultar más que positivo. Las escenas finales son el testimonio más fiel de una emoción que arrasa. Una película imperdible.

Puntuación: 8/10 (Muy buena)


Overall rating