jueves, 31 de diciembre de 2015

Resumen cinematográfico (2015)

Otro año que se acaba, otro listado de sus mejores películas... 

Como es habitual para estas fechas, Una Locura de Película celebra el ocaso del año cinematográfico proponiendo un listado totalmente subjetivo con algunas de las producciones más significativas vistas a lo largo de los últimos doce meses. 
Se trata mayormente de películas con fecha de estreno 2014/2015. No obstante, han sido tenidas en cuenta algunas películas que llegaron con un poco de demora, como la israelí Big bad wolves (Aharon Keshales & Navot Papushado, 2013), que estuvo muy cerca de entrar en el ranking.

Hay que hablar con honestidad: el 2015 no fue un año muy interesante. Hubo propuestas muy poco originales, demasiado convencionales, sin osadía ni estilo propio. Por fortuna, hay excepciones notables, y son precisamente estas excepciones las que este listado busca resaltar. En el camino se han quedado trabajos muy llamativos, como la comedia queer Tangerine (Sean Baker, 2015), la adaptación shakespeareana (porque hay buenas adaptaciones de Shakespeare más allá de Kenneth Branagh) de Macbeth (Justin Kurzel, 2015), y la nueva joya del gran maestro italiano contemporáneo, La giovinezza (Paolo Sorrentino, 2015), que alguna vez fue #1 con La grande bellezza (2013).

Como siempre, el listado se divide en dos partes. La primera de ellas reúne las "menciones especiales", esos títulos que no llegaron a quedar entre los diez principales, pero que no pueden faltar de ningún modo en un conteo de lo mejor del año. La segunda es el "top 10" en orden preferencial. 


Menciones especiales.


Mad Max: furia en el camino (Mad Max: fury road). Dir.: George Miller [AUSTRALIA, 2015]
Una película de esas que tenían absolutamente todo para perder y que salió victoriosa. La reivindicación de la mujer, de la mano de Imperator Furiosa, actualizó un clásico de la década del 70. Es una simpática y a ratos profunda reflexión sobre la administración de los recursos públicos, pero también una trepidante película de acción que no da respiro. 

Truman. Dir.: Cesc Gay [ESPAÑA, 2015]
No es la primera vez que alguien intenta tomar el drama de un hombre que sufre una enfermedad terminal y condimentarlo con humor. Pero es la primera vez que alguien lo hace tan bien. Cesc Gay prueba una vez más ser un as con los diálogos, porque conoce a los seres humanos y entiende su lenguaje íntimo, costumbrista, banal. 

The assassin (刺客聶隱娘). Dir.: Hou Hsiao-Hsien [TAIWÁN, 2015]
Galardonada con el Prix de la mise en scène (para su director) en el pasado Festival de Cannes, se trata de un festín visual que toma el wuxia moderno (que tan bien domina Zhang Yimou) y lo lleva al extremo de la simpleza: es una historia sobre el amor, el deber y la piedad. Pero en esa simpleza está su magia. Es una película preciosa. 

El renacido (The revenant). Dir.: Alejandro G. Iñárritu [ESTADOS UNIDOS, 2015]
El realizador mexicano demuestra estar en el Olimpo de los cineastas actuales con su más reciente trabajo, una magistral puesta en escena de la lucha del hombre contra la naturaleza salvaje. Es cruda, explícita, de a ratos apática, pero siempre apabullante. Leonardo DiCaprio se deshace ante la cámara. Sólo por eso vale la pena verla. 

Stratos (Το Μικρό Ψάρι). Dir.: Yannis Economides [GRECIA, 2014]
Una de las mejores producciones griegas post-crisis económica de los últimos tiempos. Se centra en un hombre gris que tiene una deuda que pagar y dos trabajos (uno de ellos como asesino a sueldo). Es un títere de un sistema decadente que oprime y degrada. Película visceral que insiste en la cuestión de la ética (como Mundo injusto), pero más pesimista.

Saint Laurent. Dir.: Bertrand Bonello [FRANCIA, 2014]
Bonello confecciona una guía de dos horas y media que enseña a los cineastas a hacer una película biográfica sin que resulte aburrida, chata y/o desprovista de vida. Está bien: Yves Saint Laurent era un personaje luminoso, pero Bonello, y el actor (un milagroso Gaspard Ulliel) llevan esa luminosidad al extremo y crean algo brillante, extravagante, divertido y fresco.

Sicario. Dir.: Denis Villeneuve [ESTADOS UNIDOS, 2015]
Una película que regresa a Traffic y al muy golpeado cine de narcos. En términos de libreto no hay mucha diferencia. Son héroes americanos metiéndose en el agujero negro que es "el resto de América". Dos cosas hacen de Sicario algo destacable: la seguridad de Villeneuve como director y la construcción del personaje de Benicio del Toro (bueno, también su excelente actuación). 

Mommy. Dir.: Xavier Dolan [CANADÁ, 2014]
El joven prodigio canadiense vuelve a formar parte del listado anual (esta vez no en el top 10) con una de sus películas más maduras, más conmovedoras, y en la que nuevamente despliega todo su talento como artista. Muchos colores, trucos de cámara, estética de videoclip, música pop y mucho sentimiento. Eso y más es Mommy, su más reciente obra.

A hard day (끝까지 간다). Dir.: Kim Seong-hun [COREA DEL SUR, 2014]
Comedia negra presentada en Sitges 2014, con la violencia característica del mejor cine surcoreano, y con el humor ácido de los grandes maestros del género. Si la escena del ataúd de Muerte en el funeral (Frank Oz, 2007) era desopilante, la escena del velatorio le da mil vueltas. Con la mencionada Big bad wolves componen un díptico más que hilarante.

La patota (Paulina). Dir.: Santiago Mitre [ARGENTINA, 2015]
El cine nacional puede enorgullecerse de tener a un profesional como Santiago Mitre, quien desde El estudiante (2010) no para de sorprender. La patota es una remake de la película homónima dirigida por Daniel Tinayre en 1960, pero esta versión tiene un trabajo de fotografía impecable y tiene a Dolores Fonzi, que es dinamita pura. Y sí, es superior. 




Top 10.

10. El código Enigma (The imitation game). Dir.: Morten Tyldum [INGLATERRA, 2014]

Un biográfico inglés frío y calculador, pero muy eficiente. Logra plasmar la historia de Alan Turing, sobre todo cuanto concierne a su sexualidad (tan secreta como la máquina que creó para descifrar mensajes transmitidos por radio por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial), de una manera sobria y prolija. Lo mejor es cómo Graham Moore, guionista, maneja todo ese tecnicismo y lo vuelve sustancia cinematográfica. Posiblemente Spielberg, emperador de la sustancia cinematográfica, lo tenga en cuenta para sus próximos trabajos. 



9. Birdman (Birdman or the unexpected virtue of ignorance). Dir.: Alejandro G. Iñárritu [ESTADOS UNIDOS, 2014]

Nuevamente Iñárritu en la lista, esta vez por su anteúltimo largometraje, ganador del Oscar en su más reciente edición. Se trata de un falso plano secuencia en el que un grupo de personajes vinculados al mundo del teatro pretenden montar una adaptación de una obra de Raymond Carver. Sin embargo, las guerras de egos y ciertas tendencias esquizofrénicas del protagonista, un actor que intenta dejar atrás su pasado como superhéroe lanzándose al incierto futuro como actor dramático, complican el curso de las cosas. Un trabajo sumamente irónico con Armando Bo (nieto) y Nicolás Giacobone como dos de los cuatro guionistas. Argentina presente.



8. Orígenes (I Origins). Dir.: Mike Cahill [ÈSTADOS UNIDOS, 2014]

Una de las propuestas más arriesgadas de la ciencia ficción en los últimos años. Del mismo modo que lo hacía Coherence (James Ward Byrkit, 2013), se trata de una puesta en escena sencilla que aborda una trama compleja pero lo suficientemente sólida como para convencer al espectador, ya que le permite reflexionar sobre ciertas creencias que trascienden la experiencia sensible. En este caso, los ojos funcionan como disparador para preguntarse si la reencarnación es posible. En el medio, una historia de amor inolvidable que conmueve casi tanto como el tramo final. Imprescindible para fans del género. 



7. The lobster. Dir.: Giorgos Lanthimos [GRECIA, 2015]

Cuando se rumoreaba que el cineasta griego Giorgos Lanthimos, responsable de Colmillo (2009) y Alpes (2012), rodaría en inglés con un elenco de actores de renombre (Colin Farrell, Rachel Weisz), muchos temían que le ocurriera lo mismo que a Florian Henckel von Donnersmarck cuando se vendió (o se regaló) a Hollywood. Por fortuna, llegó The lobster, una de las comedias más divertidas de las últimas épocas, con un argumento tan intrincado y tan inteligente, que es recomendable verla sin saber demasiado para dejarse sorprender. Lanthimos usa sus recursos habituales (retorcer el lenguaje, introducir sketches humorísticos exageradamente bizarros, disertar sobre la animalización de la conducta humana) para construir una oscura sátira que habla de las idioteces que hace el hombre cuando se enamora. Imperdible.



6. Intensamente (Inside out). Dir.: Pete Docter & Ronaldo del Carmen [ESTADOS UNIDOS, 2015]

Y siguiendo la línea de obras complejas y guiones inteligentes, está la última animación del estudio Pixar. Intensamente habla de las emociones de los seres humanos, y de las emociones de esas emociones. Usando la estructura habitual del cine infantil de aventuras (personajes perdidos que deben regresar a casa), el guionista se permite hacer un análisis minucioso de la conducta adolescente, ese momento de transición a lo nuevo, de crisis, de abruptas transformaciones. En el fondo, es un tratado de psicología. Pero los colores, las risas, el llanto y los trabajos con las voces hacen que los niños lo disfruten en lugar de sentir que están viendo un documental en Discovery Channel. Ahí radica su maestría.  



5. Vicio propio (Inherent vice). Dir.: Paul Thomas Anderson [ESTADOS UNIDOS, 2014]

Nadie hubiera creído que fuera posible adaptar a Thomas Pynchon hasta que llegó Paul Thomas Anderson, el Maestro, y lo hizo de maravillas. Para muchos fue excesivamente fiel a su prosa, para otros se desvió pecaminosamente. Pero si se analiza a la obra en sí misma, y no como un producto derivado, hay material realmente valioso ahí. No sólo una reconstrucción de un mundo y una época, sino un delicioso policial negro con tintes alucinógenos y sumamente divertidos. En este listado abunda lo desopilante, y la permanente de Joaquín Phoenix, así como una galería interminable de secundarios que incluye a Josh Brolin ordenando comida china (en chino), no pueden quedarse afuera. Todo es insólito y genial, incluyendo algo que Paul Thomas Anderson siempre hace bien: los finales. El último diálogo entre Phoenix y Brolin es digno de elogios. 



4. Dheepan. Dir.: Jacques Audiard [FRANCIA, 2015]

Si uno es capaz de diferenciar una película oportuna de una película oportunista, podrá disfrutar de Dheepan sin problemas. Palma de Oro en el Festival de Cannes 2015, drama polémico sobre la situación de los refugiados que emigran a Europa en busca de una vida mejor. Tres desconocidos (dos adultos y una niña) escapan de una guerra sangrienta a Francia y se apropian de la identidad de una familia fallecida seis meses atrás. Al llegar, deben no solo aprender el idioma y las costumbres, sino también aprender a ser esa familia. Esta farsa va volviéndose progresivamente más real, en un relato que (como casi siempre en el cine de Audiard) combina amor y humor. Pero la violencia acecha, y a veces es necesario responder con más violencia para erradicarla del todo. Sí, es una película necesaria, dura, impactante, violenta, con momentos típicos del cineasta (a la altura del "les yeux / les oreilles" de Un prophète (2009), por nombrar uno), y con una brutal escena que lo confirma como el mejor director capaz de rodar un tiroteo desde dentro de un automóvil. O también podríamos decir que lo confirma como el mejor director de la actualidad. No sería ninguna mentira. 



3. Leviatán (Левиафан). Dir.: Andrey Zvyagintsev [RUSIA, 2014]

Las películas de Zvyagintsev no son menos desoladoras que las de Audiard. Al contrario, no suele haber demasiado lugar para el humor y, si lo hay, no es un humor que sirva para distender, sino más bien para tensionar aun más el ambiente. La película recupera muchos de los temas que planteó en su anterior película, Izgnanie (2007), pero con una fuerte dosis de crítica al gobierno ruso (aunque su director defienda que en realidad es una "crítica universal" a los gobiernos autoritarios, algo poco creíble considerando que algunos personajes practican tiro tomando como objetivos algunos cuadros de presidentes rusos/soviéticos). Sea como sea, la querella inmobiliaria entre una familia que resiste y un alcalde gordo y borracho que quiere aplastar todo es terrible de todas las formas posibles. Sobre todo cuando las instituciones son ciegas, sordas y mudas, y nada queda excepto la dignidad de la resistencia. Cine crítico que denuncia, pero que no deja de ser cine artístico que endulza la vista y el oído. Es una película maravillosa. 



2. The tribe (Плем'я). Dir.: Miroslav Slaboshpitsky [UCRANIA, 2014]

¿Es posible prescindir del lenguaje para realizar una película? Con una larga tradición de cine mudo a principios del siglo XX es difícil decir que no. Pero aun las películas mudas necesitaban, a veces, de intertítulos explicativos que introdujeran a la audiencia en la acción, en el contexto, etc. Slaboshpitsky rueda una película que prescinde del lenguaje: todos sus personajes son sordomudos (de hecho, los actores que los interpretan lo son) y no hay un solo subtítulo ni una sola palabra, solo lenguaje de señas. Experiencias cinematográficas de este tipo logran que uno reconozca el valor de la imagen, o cómo esa imagen (la vida o el pictograma) es el lenguaje (que tiene matices, sí, pero que puede ser comprendido e interpretado). En ese mutismo se desenvuelve una historia de pandillas estudiantiles, tráfico de drogas y prostitución. El horror mudo, imperceptible, pero que aun así está en el mundo, acecha y puede irrumpir sorpresivamente. Es un drama fascinante, pero es asimismo un experimento fascinante, de esas obras que quedan marcadas a fuego.



1. Foxcatcher. Dir.: Bennett Miller [ESTADOS UNIDOS, 2014]

Proyectada en cines la primera semana del corriente año, no hubo ningún otro estreno a su altura. Nada que igualara la complejidad psicológica de sus personajes o de las relaciones que establecen unos a otros, que no son solamente vínculos familiares sino vínculos de dominación. Ahora, ¿qué ocurre cuando esta dominación es la única que mantiene enteros a los seres humanos? La dependencia puede ser peligrosa, puede desencadenar comportamientos indeseados. Tal fue el caso que narra con admirable maestría Bennett Miller: el extraño vínculo entre un ornitólogo, filatelista y filántropo, aficionado a la lucha, y un campeón olímpico de lucha que se prepara para ganar una nueva medalla de oro en los JJ.OO de Seúl, 1988. Es una historia real que involucró a la familia más rica de los Estados Unidos, la Dinastía Du Pont, que amasó una fortuna gracias a la fabricación de armas para la guerra, y a dos hermanos deportistas, Mark y Dave Schultz. Con un ritmo pausado, una fotografía inquietante y unas actuaciones de primer nivel, Foxcatcher puede jactarse de crear una atmósfera especial, siniestra, envolvente, generando la sensación de que "algo va a ocurrir". Es devastadora e inolvidable, y por todo lo antes mencionado encabeza el listado del año.  

   


4 comentarios:

Gabo dijo...

Bueno, aquí estamos. A 4 días empezado el 2016.

Como siempre digo, tus selecciones son mucho más amplias que las mías, tal es el caso que sólo he visto 3 de las 10 que se llevan los laureles este año.

Birdman me deslumbró en su momento. Su falso plano secuencia y la intensidad de sus actores (Norton WE ♥ YOU) pero con el paso del tiempo la fui olvidando. Aún así creo que Iñarritu es bueno en lo suyo y espero con ansías su The Revenant. Con The Imitation Game me pasó más o menos lo mismo. Amé el Turing de Benedict Cumberbatch, y la sonrisa de Keira Knightley me puede. Inside Out me pareció de lo más original. La disfruté muchísimo.


Mad Max, Mommy (Cómo la dejaste afuera?) como sabés, me fascinaron.
Me sorprende un poco Truman ahí, pero bueno.


El resto no las he visto todavía, pero tendré que buscar Foxcatcher.


Saludos Rodrigo!
Feliz año!

Rodrigo Moral dijo...

Muchas gracias por comentar.
No sé si mis selecciones son más amplias, pero son medio raras. Aparte incluyen estrenos del mismo año, del anterior, películas truchas que saldrán en el mercado tres años después (si es que salen), etc. Pero se hace lo que se puede.
Te aconsejo que veas Foxcatcher, creo que lo de Bennett Miller ahí es impresionante. Me acuerdo de haberla visto el día del estreno (hace un año de esto, casi clavado), la sala casi vacía y me sentía incómodo viéndola. De hecho, a los americanos les debe haber pasado lo mismo (es la clase de película "avergonzante" que no les gusta ver). Y Vicio propio se la debés al gran PTA, aunque divide aguas. Yo soy fan de Pynchon así que salí escupiendo humo de la emoción (digo lo del humo porque en la película son todos charuteros).

Parece que pasó un siglo desde Birdman y The imitation game, es cierto que en su momento me gustaron, y hoy se desinflaron un poco (tampoco volví a verlas), pero creo en su grandeza. De todos modos, si hubiera visto Steve Jobs doce horas antes, The imitation game habría ido a parar a la otra sección. Hay que decirlo. Inside out es una cosa de locos, uno se pone a mirar cómo funciona la mente del adolescente común (ese que conocemos o que alguna vez fuimos), y ve Inside out, y calza perfecto. Gran trabajo. Nada fácil, pero muy bueno.

Mommy no es de las que más me entusiasman de Dolan, creo que me molestó un poco su pesimismo. Pero está bárbara, por eso se ganó su lugar. Mad Max está muy bien hecha. Truman hizo que me gustara Ricardo Darín por primera vez en veintiún años. Y las otras siete son muy recomendables. Si te gustó Mommy, dale play a Saint Laurent, que tiene una estética similar. Y el día que llegue la Palma de Oro, Dheepan, date el lujo de verla en la gran pantalla. La vi hace un mes y no puedo sacármela de la cabeza.

Feliz año para vos, maestro!
Y no me olvido que me cortaste el ticket de Sicario. Traés buena suerte.

Olvin Otero dijo...

Rodrigo, tiempo de hacer recuentos, la mayoría de las cintas de tu listado no las he visto. Mirá, no soporté Truman, no me la creí. Leviatán y The tribe monumentales.
Sicario y The revenant,que aun con sus irregularidades tienen lo suyo, las disfruté mucho. I Origins y sus créditos, imperdible.
De tu listado principal no he podido ver ni Foxcatcher, Dheepan, Inherent vice, Inside out, Birdman, The imitation game. Desde ya tengo anotadas Stratos, A hard day.

Saludos colega! Ojalá este año nos regale mucho cine, del bueno.

Rodrigo Moral dijo...

Olvin, gracias por comentar.
Una pena que no te haya gustado Truman, a mí me pareció muy linda y, sí, creíble. Pero no a todos les puede caer igual, claro. Noto que de las que sí viste, estás bastante de acuerdo en que son buenas películas. Me alegra que las hayas disfrutado. Y ojalá puedas ver alguna de las otras, sobre todo Foxcatcher (que me parece inmensa) y Dheepan, que da para discutir largamente, pero que no deja indiferente. Las otras están muy bien, por algo las pongo en el listado, pero entusiasman en menor medida.
Conociéndote, creo que Stratos te puede parecer muy interesante.

Saludos.