domingo, 4 de marzo de 2018

90ª edición de los premios Oscar - Favoritos del blog.



Quedan sólo unas pocas horas para que se lleve a cabo la nonagésima entrega de los premios Oscar, los galardones que anualmente entrega la industria de cine de Hollywood, y que siempre dan que hablar, por los motivos que sean (la corrección política, los sobres traspapelados, los vestidos, los bloopers, los discursos...). Pero hay una discusión que rara vez tiene lugar en los grandes medios, y que los cinéfilos, desde nuestro humilde lugar, intentamos reponer, que tiene que ver con los méritos artísticos de los títulos nominados. En esta edición, la categoría reina alberga nueve producciones, en una selección notable -al menos si se la compara con años anteriores-, y todo apunta a que la Academia se ha animado a mencionar obras valientes, trascendentales, excelentes, que hubieran sido marginadas en otra ocasión. Pase lo que pase esta noche, celebremos la diversidad de estilos y voces que confluyen en el rubro, porque da cuenta de un cambio de paradigma, que es lo que los seguidores ansían desde hace ya varios años. Sin más, va un breve análisis de los favoritos del blog en las principales categorías. Quiénes deben llevarse la estatuilla a casa, quiénes son los más destacados, quiénes sobran en el listado y quiénes se echan en falta...


Mejor película.
Son pocos los reproches de una categoría que, por fortuna, mantiene un nivel bastante bueno, y que rescata algunos de los mejores trabajos en habla inglesa estrenados en los últimos meses. Sobran algunas, faltan otras: mientras el convencionalismo de Darkest hour y The Post hace ruido, uno siente que los ases de Molly Bloom y el triple axel de Tonya Harding (en Molly's game y I, Tonya, respectivamente) podrían haberse hecho un lugar. Tampoco es que uno patalee por su ausencia, pero indudablemente hubiera dignificado aun más el listado. Las ya mencionadas obras de Joe Wright y Steven Spielberg son todo lo que puede esperarse de sus directores. Bueno, quizá un poco menos de lo que cabía esperar de ellos. Son obras que, técnicamente, están logradas; sin embargo, hay algo en el orden de lo discursivo que no termina de cerrar. Personajes desdibujados, exceso de subrayados y algunas escenas fuera de lugar las envían al fondo de la tabla. Dunkerque y The shape of water son dos enormes películas de dos grandes cineastas, que dejan una impresión muy buena mientras se las ve (pocos tienen un dominio de la técnica como Guillermo del Toro y Christopher Nolan), pero que, cuanto más se las piensa, menos acaban por gustar. Todo lo contrario sucede con Phantom thread, una película calculada, racional, incluso fría, que desconcierta, desarma, y que va creciendo exponencialmente con el correr de las horas hasta convertirse en la obra maestra que, en definitiva, es. Get Out y Lady Bird son dos películas honestas y preciosas, de dos géneros en las antípodas que removieron la conciencia y la sensibilidad de la audiencia estadounidense. Es posible que ellos las disfrutaran mucho más que nosotros, pero si uno intenta ponerse en el lugar del yanqui promedio, seguramente comprenderá el fenómeno que ambas generaron. Y en el peor de los casos, también salta a la vista que son dos grandes películas, por su originalidad, por el diseño de personajes, por la agudeza de sus diálogos. Queda por hacer una mínima mención de Call me by your name y Three billboards outside Ebbing, Missouri, dos de los títulos más mimados por el círculo cinéfilo. Razones sobran, y no entraré en detalles. Sólo mencionaré una: son dos de las mejores películas del año. Debería bastar.

  1. Llámame por tu nombre / Call me by your name.
    Dir.: Luca Guadagnino.
  2. El hilo fantasma / Phantom thread.
    Dir.: Paul Thomas Anderson.
  3. Tres anuncios por un crimen / Three billboards outside Ebbing, Missouri.
    Dir.: Martin McDonagh.
  4. Lady Bird.
    Dir.: Greta Gerwig.
  5. La forma del agua / The shape of water.
    Dir.: Guillermo del Toro.
  6. Dunkerque.
    Dir.: Christopher Nolan.
  7. ¡Huye! / Get out.
    Dir.: Jordan Peele.
  8. The Post: Los archivos del Pentágono / The Post.
    Dir.: Steven Spielberg.
  9. Las horas más oscuras / Darkest hour.
    Dir.: Joe Wright.

Cualquiera de las primeras siete mencionadas en la tablilla de las preferencias del blog que se lleve la estatuilla a casa será una digna ganadora. Y de hecho, ocurre algo bastante curioso: los dos mejores títulos de la temporada no son compatibles con lo que la Academia ha premiado a lo largo de la historia, y todo parece indicar que están más allá del galardón. Algunos, incluso, dirán que ganar este premio las perjudicaría. Son carne de festival europeo, y todos lo saben. En cambio, Three billboards..., Lady Bird y The shape of water sí responden al estilo que Hollywood suele premiar, aunque, paralelamente, las tres presentan elementos que son incompatibles: el género de comedia negra no acostumbra a tener la mejor suerte, y mucho menos el fantástico (habría que retroceder década y media para hallar a una ganadora del Oscar perteneciente al género). Lady Bird es la clase de comedia sencilla de instituto que, como mucho, solía conseguir un reconocimiento en el apartado de libretos. Hoy es candidata a cinco de los premios más importantes. Para pensar...


Mejor dirección.
Mucho se ha hablado de esta categoría en las últimas semanas. La ausencia de Martin McDonagh, siendo que sólo unas pocas películas han sido las grandes ganadoras sin tener a su realizador en la quinterna, restó chances a Three billboards..., aunque no la terminó de extinguir por completo. Por otro lado, la ausencia de Luca Guadagnino hizo enojar a más de un fanático de Call me by your name. En la vereda de enfrente, la presencia de Jordan Peele y Greta Gerwig hizo que muchos se preguntaran, en las redes, si la nominación es una reivindicación de género, en un caso, y de color de piel en el otro. En realidad, los comentarios eran mucho más ofensivos y malintencionados de lo que puede reproducirse por acá, pero cualquier lector podrá reponerlos con apenas algo de imaginación. Lo cierto es que ambos están por mérito propio. Jordan Peele está a cargo de una obra que causó sensación, y sobre la que exhibe un absoluto control. Logra salir airoso de esa mezcla inimaginada de géneros y puede jactarse de su solidez en cada uno de ellos. Es cierto que, como todo principiante, le falta perfeccionar su voz como autor, pero no cabe duda alguna de que es una de las grandes promesas del cine americano. En cuanto a Gerwig, decir que dirige como si tuviera décadas en esto puede sonar algo trillado, pero es verdad. Y hay que empezar a ser mejores críticos y a asumir que las comedias no son géneros menores, y que pueden tener una realización a la altura de los grandes tanques de Hollywood. Hago esta referencia porque los cinéfilos suelen quejarse de la presencia de directores de películas independientes sencillas del estilo de Lady Bird (siempre quedaban como “quintos nominados” David O. Russell, por Silver Linings Playbook; Alexander Payne, por The Descendants; Jason Reitman, por Juno), como si dirigirlas no costara esfuerzo alguno, como si los actores interpretaran lo que se les da en gana sin los lineamientos de una realizadora (que, en el caso de Gerwig, también es actriz), y como si fuera fácil lograr el tono justo. No, no, no, Greta Gerwig no está por ser mujer. Está ahí por muchas otras virtudes. El tono sensible (pero no melodramático), la estupenda dirección de actores y el perfecto enganche con otras obras que ella ha protagonizado bajo la dirección de Noah Baumbach (que hacen que Lady Bird sea una suerte de precuela de sus obras con personajes de chica treintañera inmadura en NY) deberían ser suficientes. En cuanto a Guillermo del Toro, no hay dudas de su maestría, y poner eso en discusión ahora sería infructuoso. Pero hay momentos en los que uno piensa que el cineasta está demasiado enamorado de lo que ha hecho y, como suele decirse por estos pagos, “se le va un poco la mano”. Hay algún número musical aberrante y un exceso de poesía, pero la poesía está, y enamora. Eso es innegable. Christopher Nolan hace maravillas con una película basada en las impresiones, en la experiencia, y que prácticamente carece de libreto: todo está centrado en su labor como director, y consigue dotar a su obra de un dramatismo asombroso. Está lejos de sus trabajos más apasionantes, pero lo que hace detrás de las cámaras es algo realmente grande. Finalmente, Paul Thomas Anderson presenta uno de sus trabajos más redondos, sugestivos y tremendos, en el que nada es lo que parece. Compite en otras ligas...

  1. Paul Thomas Anderson por El hilo fantasma / Phantom thread.
  2. Greta Gerwig por Lady Bird.
  3. Christopher Nolan por Dunkerque.
  4. Guillermo del Toro por La forma del agua / The shape of water.
  5. Jordan Peele por ¡Huye! / Get out.


Mejor actor.
No hay grandes ausencias. Muchos sostienen que lo que hicieron con James Franco (léase: dejarlo afuera) fue una injusticia enorme, y creo que hubiera sido interesante verlo en el quinteto; sin embargo, es mucho mejor imitando que actuando, y si bien emula a la perfección a Tommy Wiseau en The disaster artist, no es una actuación demasiado estimulante, incluso dentro de los cánones de su filmografía, que tampoco es para destacar. Como sea, Jake Gyllenhaal y Tom Hanks (por Stronger y The Post) podrían haber ocupado ese quinto lugar de un Denzel Washington que, para casi todo el mundo, sobra. No he visto Roman J. Israel, esq como para darles la razón. Luego está Gary Oldman, una leyenda del séptimo arte que está a punto de llevarse la estatuilla dorada por uno de sus trabajos menos interesantes. No me malentiendan: el intérprete ha estudiado a fondo a Winston Churchill, y se nota. Pero las capas de maquillaje que porta encima ocultan uno de los grandes misterios: ¿habría tenido el mismo impacto sin ellas? Pienso en cómo Fassbender logró revivir a Steve Jobs sin parecerse ni un poco, o en cómo Natalie Portman, a cara descubierta, logró dar vida a la ex Primera Dama, viuda de Kennedy, sin grandes parecidos. Asimismo, el limitado abanico de emociones del personaje y la renuncia a toda indagación psicológica de Churchill (la película siempre está en la superficie, en lo conocido, en la figura pública) le resta enteros. No es que sea culpa de Oldman, pero quien lo ha visto haciendo cosas tan fabulosas en su carrera puede sentir que este no es el tipo de papel por el que uno querría verlo ganando un Oscar. En la otra esquina del ring, Timothée Chalamet, un completo desconocido (que fue secundario en Interstellar y en Men, women and children), se puso en la piel de Elio, el joven protagonista de Call me by your name, y podría decirse que volvió a la vida cinematográfica a un adorado personaje de la literatura queer. Su manejo de la corporalidad, su genuina emoción, su (también genuina) ilusión y la química con su partenaire, sumados al talento musical y a la comodidad con la que puede pronunciar palabras en casi cualquier idioma lo hacen grande. La escena final, eso sí, lo convierte en una leyenda instantánea. Y luego están los Daniels: Kaluuya y Day-Lewis; el primero, destacando en una película cuyo fuerte no es el elenco, pero que cumple; el segundo, despidiéndose -al parecer- de la actuación con un papel sumamente complejo, que da un giro de ciento ochenta grados y que te hace creer cualquier cosa. “La tierra es chata” “Sí, es chata, Daniel, es chata...”

  1. Timothée Chalamet por Llámame por tu nombre / Call me by your name.
  2. Daniel Day-Lewis por El hilo fantasma / Phantom thread.
  3. Gary Oldman por Las horas más oscuras / Darkest hour.
  4. Daniel Kaluuya por ¡Huye! / Get out.
    Denzel Washington por Roman J. Israel, esq.


Mejor actriz.
Si entre los hombres había que salir a buscar candidatos para llenar el quinto lugar, entre las mujeres hay de sobra. Hay cuatro intérpretes que se han mantenido firmes en toda la temporada de premios, y un quinto lugar que ha ido variando entre muchas y que, hay que decirlo, han estado muy bien. Es una verdadera lástima que, finalmente, se haya impuesto Meryl Streep, más por ser una leyenda viva que por haber hecho algo verdaderamente destacable. Nada que no haya hecho ya. Judi Dench, Jessica Chastain o Daniela Vega sonaban como candidatas, y hubiera sido hermoso verlas. Frances McDormand hace algo grandioso, de verdad, y tiene un personaje con el que se permite jugar hasta cansarse. Es cierto que no se la ve muy distinta a otras películas suyas, pero qué más da. Saoirse Ronan demuestra ser la mejor intérprete de su generación, y en Lady Bird hace algo totalmente diferente a lo que ha hecho antes. Es común que actrices de veintitantos años interpreten a menores de edad, pero ella puede ser considerada la primera que te hace creer que en verdad tiene diecisiete. Además de que enamora a cualquiera. Luego, Margot Robbie, quien para muchos siempre estuvo más cerca de ser tapa de Playboy que de estar en el Kodak Theatre, hoy es productora y protagonista de una de las grandes comedias de la temporada, con un personaje que causa sensación. Y Sally Hawkins conmueve casi sin palabras.

  1. Saoirse Ronan por Lady Bird.
  2. Frances McDormand por Tres anuncios por un crimen / Three billboards outside Ebbing, Missouri.
  3. Margot Robbie por Yo soy Tonya / I, Tonya.
  4. Sally Hawkins por La forma del agua / The shape of water.
  5. Meryl Streep por The Post: los archivos del Pentágono / The Post.


Mejor actor secundario.
Hagámoslo breve. Hay mucho talento junto y, sin haber visto al gran Christopher Plummer, está claro que cualquiera que lo gane estará bien. Pero Sam Rockwell saca mucha diferencia al resto, y sería una injusticia verlo perder, aun cuando sea justo ver a cualquiera de los otros ganar. Espero se entienda esta paradoja. El personaje de Richard Jenkins es precioso y su actuación es de lo más destacado del film. Woody Harrelson está de maravillas en Three billboards..., mientras que Willem Dafoe, con un papel de proporciones más pequeñas a lo común en el rubro, va directo al corazón.

  1. Sam Rockwell por Tres anuncios por un crimen / Three billboards outside Ebbing, Missouri.
  2. Richard Jenkins por La forma del agua / The shape of water.
  3. Woody Harrelson por Tres anuncios por un crimen / Three billboards outside Ebbing, Missouri.
  4. Willem Dafoe por The Florida project.
    Christopher Plummer por Todo el dinero del mundo / All the money in the world.


Mejor actriz secundaria.
El nivel es un poco más bajo entre las secundarias, pero también bastante más parejo. Sin haber visto a Blige, las demás lo hacen bastante bien. Octavia Spencer sigue reciclando tics que la han consagrado por The Help, pero acá está particularmente simpática, y su complicidad con Hawkins explora siempre nuevos horizontes. Lesley Manville es una actriz maravillosa, y es un placer que deslumbre bajo la mano maestra de Anderson. Su rostro es un monumento, y es el personaje más incómodo de Phantom thread, ese que inquieta por su omnipresencia y que puede reducir al mínimo a los otros con unas pocas palabras. Allison Janney es una actriz increíble, pero el registro monótono de un personaje que es malvado en toda la función, y el hecho de que no haga otra cosa más que decir malas palabras, lastimar o revolear cosas hace que uno piense que su personaje podría haberlo hecho cualquier otra actriz. Pero pocas hubieran conmovido tanto como Laurie Metcalf en Lady Bird, quien va de un extremo a otro en pocos segundos y demuestra su talento en cada escena en que aparece.

  1. Lesley Manville por El hilo fantasma / Phantom thread.
  2. Laurie Metcalf por Lady Bird.
  3. Allison Janney por Yo soy Tonya / I, Tonya.
  4. Octavia Spencer por La forma del agua / The shape of water.
    Mary J. Blige por Mudbound.


Mejor guión original: Lady Bird.
Mejor guión adaptado: Llámame por tu nombre / Call me by your name.
Mejor película extranjera: Sin amor / Nelyubov (Rusia).
Mejor película animada: Coco.
Mejor diseño de producción: Blade Runner 2049.
Mejor dirección de fotografía: La forma del agua / The shape of water.
Mejor montaje: Dunkerque.
Mejor diseño de vestuario: El hilo fantasma / Phantom thread.
Mejores efectos visuales: Blade runner 2049.
Mejor maquillaje y peluquería: Las horas más oscuras / Darkest hour.
Mejor banda sonora original: El hilo fantasma / Phantom thread.
Mejor canción: “Mystery of love”, de Llámame por tu nombre / Call me by your name.
Mejor sonido: Dunkerque.
Mejor edición de sonido: Dunkerque.

No hay comentarios: