domingo, 31 de diciembre de 2017

Resumen del año cinematográfico (2017)

La opinión general de la crítica especializada apunta a un bajón en la calidad cinematográfica de las obras estrenadas este año si se las compara con las producciones del 2016. El recuento que figura a continuación, que recoge los mejores trabajos vistos, según criterio del administrador, de alguna forma refleja esto: sólo tres títulos con fecha 2017 han conseguido hacerse lugar en el listado, mientras que los siete restantes corresponden a filmes que recién se han estrenado durante los últimos doce meses, y que, por lo tanto, no han figurado en el recuento del año anterior.
Sin muchos más rodeos, las menciones especiales (otorgadas a aquellas obras destacadas que no han logrado treparse a lo más alto del conteo) y las diez mejores películas vistas en el año.



MENCIONES ESPECIALES

Efterskalv, de Magnus von Horn (Suecia / 2015)
Divines, Houda Benyamina (Francia / 2016)
Juste la fin du monde (Sólo el fin del mundo), Xavier Dolan (Canadá / 2016)
Ma vie de Courgette, Claude Barras (Suiza / 2016)
O Ornitologo, João Pedro Rodrigues (Portugal / 2016)
Personal shopper, Olivier Assayas (Francia / 2016)
Rai (Paraíso), Andrei Konchalovsky (Rusia, 2016)
Good time, Ben Safdie & Joshua Safdie (Estados Unidos / 2017)
L'amant double, François Ozon (Francia / 2017)
The killing of a sacred deer, Giorgos Lanthimos (Gran Bretaña / 2017)
The square, Ruben Östlund (Suecia / 2017)
Toivon tuolla puolen (Al otro lado de la esperanza), Aki Kaurismäki (Finlandia / 2017)
Zama, Lucrecia Martel (Argentina / 2017)




TOP 10.

(10) The beguiled (El seductor)
Dir.: Sofia Coppola (Estados Unidos / 2017)

Un recordatorio de las grandes virtudes de Sofia Coppola como realizadora. Que tome como punto de partida la novela de Thomas Cullinan o el largometraje homónimo dirigido por Don Siegel no impide que la cineasta se apropie del material y lo asimile a un estilo propio que ha sabido formar a lo largo de los años. Prodigio estético y minado de sutilezas, la obra es mesurada y contenida. Ofrece un erotismo silencioso pero igualmente embriagador. La representación del universo femenino tiene una visión muy singular y delicada. El elenco se pone al servicio de una de las grandes voces del cine americano, que fue reconocida con el prix de la mise en scène en el Festival de Cannes. 



(9) Jackie.
Dir.: Pablo Larraín (Estados Unidos / 2016)

Era la prueba de fuego para el realizador chileno, y tenía todas las de perder: primera incursión en el cine norteamericano y con la biografía de uno de los personajes históricos de los Estados Unidos. El resultado fue más que alentador. Lejos de las convenciones del género, y con un tono más cercano a la ''mala leche'' de producciones anteriores, ofreció un equivalente a La reina, de Stephen Frears, desde el otro lado del Atlántico. La interpretación de Natalie Portman merecería un párrafo aparte. Es una obra compleja en muchos sentidos, con un tono profundamente incisivo, y uno de los estudios de personajes históricos más jugosos e íntimos de los últimos años. 



(8) Christine.
Dir.: Antonio Campos (Estados Unidos / 2016)

Indudablemente, una de las grandes sorpresas del año. Al igual que el trabajo de Larraín, también ofrece un estudio minucioso de un personaje protagónico femenino, basado en una historia real, pero de menor impacto global que la ex Primera Dama. Relata los infructuosos intentos de una periodista por hacerse visible en los diversos ámbitos que frecuenta allá por la década del setenta. Se agradece que, a pesar de lo escabroso del caso, Campos no tome una posición más sensacionalista. Después de todo, el 'hecho' en sí no es tan relevante, ni siquiera tan interesante, como las diversas capas del personaje, y es ahí donde está puesto el ojo. La actuación de Rebecca Hall se lleva todas las palmas. 



(7) Nelyubov.
Dir.: Andrei Zvyagintsev (Rusia / 2017)

El gran maestro del cine ruso actual vuelve a la carga con su quinto largometraje, un duro y amargo relato de búsqueda de un niño desaparecido cuyos padres se encuentran en pleno trámite de divorcio. Pero la estructura tiene particularidades que merece la pena mencionar: la trama policial (si cabe el término) tiene lugar recién en el segundo acto; durante el primero, Zvyagintsev realiza un abordaje genealógico, intentando explicar la angustia del niño in absentia, a través de la conducta de sus padres, que buscan destruirse el uno al otro al tiempo que intentan construir un vínculo amoroso con sus respectivas nuevas parejas. En el medio quedan las jóvenes criaturas, rehenes de familias sin amor, de sociedades individualistas y de instituciones estatales que no brindan amparo ni ayuda. 



(6) Aquarius.
Dir.: Kleber Mendonça Filho (Brasil / 2016)

Una de las obras más estimulantes del nuevo cine sudamericano, que habla sobre la convivencia conflictiva entre lo tradicional y lo nuevo, tomando como eje las disputas en torno a un edificio, el Aquarius, que una multinacional pretende convertir en un complejo comercial. Es un drama transgeneracional, pero también un drama político sobre la memoria histórica y sobre los cambios que experimenta Brasil en la actualidad. Con una retórica poderosa y una más que convincente Sonia Braga, cargándose sobre sus hombros el peso de un personaje protagónico como el de Doña Clara, ofrece un placer para los sentidos, por su estupenda puesta en escena, su técnica precisa y su exquisito final. 



(5) Silence (Silencio)
Dir.: Martin Scorsese (Estados Unidos / 2016)

Muchos años tuvieron que pasar para que Scorsese pudiera dar a luz la obra que tanto le interesaba crear, una nueva intervención en el terreno religioso, sobre la expansión de ciertos credos y el silencio de Dios. También echa luz sobre una época y una misión de la que poco se sabe, como la de los jesuitas en Japón, hacia el siglo XVII. Es un descenso al horror motivado por la búsqueda de un hombre que se ha rendido, algo similar a lo que ocurría en el drama bélico Apocalypse now, de Coppola (salvando las distancias). Las trampas de la fe, la apostasía y la mentira sugieren que los verdaderos fundamentos de las creencias se hallan en lo más profundo de la carne y el alma humanas, y no en los forzosos protocolos que aspiran a institucionalizar y monopolizar la religión de un pueblo. Obra apasionante e inquietante del mejor Scorsese. 



(4) Fai bei sogni (Dulces sueños)
Dir.: Marco Bellocchio (Italia / 2016)

Uno de los temas que a menudo reaparecen en el cine de este gran director italiano (uno de los mejores realizadores vivos, junto a Paolo Sorrentino) es el paso del tiempo, ligado a aquello que permanece inmutable. En Fai bei sogni, el protagonista ha vivido una infancia  fracturada y adulterada, pero lo ignora. Y al hacerse grande, va reviviendo esa fractura, que tiene mucho que ver con la ausencia de la madre, de muchas maneras, como si intentara, de forma inconsciente, contener el curso del río con las manos. Con un estilo pesadillesco, habla del terror que está más allá de lo accesible, lo oculto, lo real. Lo hace desde el amor maternal, el perdón y el dolor. Una película conmovedora y preciosa. 



(3) Sieranevada.
Dir.: Cristi Puiu (Rumania / 2016)

Las reuniones familiares en el séptimo arte merecen un capítulo aparte. Y si alguien se encargara de redactarlo, definitivamente no podría faltar el más reciente largometraje de Cristi Puiu, quien tal vez sea el exponente más sólido de la nueva ola de cine rumano. Razones sobran: es técnicamente prodigiosa, claustrofóbica y asfixiante, interpretada a la perfección y con diálogos muy ácidos. Al mismo tiempo, pinta un cuadro de costumbres sumamente interesante, la excusa perfecta para retomar algunos de los temas preferidos del cine rumano de hoy, como la ley y la tradición. Una obra densa en el mejor sentido de la palabra, desafiante e inteligente. 



(2) Call me by your name.
Dir.: Luca Guadagnino (Italia / 2017)

La nueva obra del cineasta italiano ha recogido aplausos alrededor de todo el mundo. Y hay que decirlo, las ovaciones son incontestables. Uno de los logros más notables en la historia del género romántico. El desconcierto, la emoción, el dolor, la decepción, la ilusión y el ardor del primer amor pocas veces se ha representado con tanta fidelidad en una pantalla. Y la química entre los intérpretes arrasa con todo. Se toma su tiempo para que el vínculo se vaya desarrollando de forma paulatina, y envuelve al espectador en una suerte de hechizo que, por fortuna, no se estanca en discursos de aceptación ni de género, porque entiende a la pasión como algo universal. En ese sentido, no sólo es una buena opción para enamorarse: también es una inmensa obra para aprender de ella. 



(1) Manchester by the sea (Manchester frente al mar)
Dir.: Kenneth Lonergan (Estados Unidos / 2016)

Una película terriblemente honesta sobre las distintas maneras de lidiar con el dolor y la culpa, intentando salir adelante para no hundirse. Habla de las relaciones afectivas con una humanidad que sólo unos pocos maestros tienen. Y Kenneth Lonergan puede jactarse de ser uno de ellos. Además de contar con un libreto extraordinario, lleno de matices, grandes momentos y personajes entrañables, también destaca por un trabajo de dirección que puede parecer fácil, pero que resulta muy arriesgado: es profundamente sutil, atenta al mínimo detalle, al gesto, a la mirada de angustia y a la comunicación familiar. Es una obra admirable, y sirve como vehículo de lucimiento a un titán como Casey Affleck, en una de las mejores interpretaciones de su carrera. Es una pequeña gran obra maestra. 

domingo, 26 de febrero de 2017

89ª entrega de los Premios Oscar - Segunda Parte (Favoritos)

Las preferidas del blog

Este año, la oferta de nominadas en la categoría reina asciende a nueve títulos. El sistema de votación permite un número cualquiera entre cinco y diez, aunque siempre suelen ser ocho o nueve las propuestas. De la selección no puede decirse demasiado. En principio, que es muy pobre en comparación con otras ediciones y, sobre todo, bastante floja dentro de un año cinematográfico que fue, hay que decirlo, muy bueno. Es, también, una selección cómoda y algo conservadora. La ausencia de títulos controversiales como Silencio, Jackie, Animales nocturnos, Christine o Elle ya advierte que un cine desafiante y difícil (para hacer y para ver) no tiene cabida en la premiación. Tal es así, que sólo Jackie cuenta con más de una candidatura (y casi por obligación: ignorar el trabajo superlativo de Portman o su diseño de vestuario habría sido una locura). Del resto, todas han conseguido una mención, excepto Christine, que brilla por su ausencia. A continuación, Una Locura de Película realiza un breve recorrido por los principales rubros, las producciones más destacadas, los artistas que deberían ganar esta noche y aquellos que nada tienen que hacer en el Kodak Theatre. Los listados siguen un orden preferencial. 



MEJOR PELÍCULA.

Los perfiles de las nominadas se repiten año tras año: títulos inspiradores que bregan por la aceptación y la igualdad, dramas bélicos rebosantes de patriotismo y sin un ápice de autocrítica, alguna que otra odisea lacrimógena sin escrúpulos, entre otros. El nivel es desparejo en estos nueve trabajos: mientras una mayoría se mantiene en un nivel promedio, hay algunos que se ubican bastante por debajo de la media. Manchester junto al mar, de Kenneth Lonergan, posiblemente sea la película americana del año. Es una obra de pequeñas proporciones, del estilo que, en la década del 80, habría tenido mayor reconocimiento. Un drama contenido, trágico, duro, filmado con admirable naturalismo, sin artificios, de manera precisa. La diferencia con el resto de las contendientes es demasiado amplia. Moonlight y La Llegada son trabajos estupendos, con puntos cuestionables, pero que dignifican la selección. Sin nada que perder es un thriller tragicómico a reivindicar, y que no podría haberse estrenado en mejor momento. En cuanto al título del año (porque lo es, le pese a quien le pese), La La Land, es un buen musical, ambicioso, y que, sin ser la obra maestra que sugieren sus catorce nominaciones (y que habrán de sugerir, muy probablemente, las diez o más estatuillas que se llevará en las próximas horas), es bastante disfrutable.

  1. Manchester junto al mar.
    Dir.: Kenneth Lonergan.
  2. Moonlight.
    Dir.: Barry Jenkins.
  3. La llegada.
    Dir.: Denis Villeneuve.
  4. Sin nada que perder.
    Dir.: David McKenzie.
  5. La La Land.
    Dir.: Damien Chazelle
  6. Talentos ocultos.
    Dir.: Theodore Melfi.
  7. Hasta el último hombre
    Dir.: Mel Gibson.
  8. Fences.
    Dir.: Denzel Washington.
  9. Un camino a casa.
    Dir.: Garth Davis.


MEJOR DIRECCIÓN.

El nivel de realización este año está por los cielos. Hay que decirlo. Cualquiera de los cinco trabajos merece el premio. Mel Gibson regresa a la gran pantalla para quedarse y hace gala de un virtuosismo que pocos tienen. Barry Jenkins, una enorme promesa, convierte la típica propuesta de personajes marginales que la pasan mal (por su color de piel, su orientación sexual, sus adicciones... o por todo eso junto) en algo más elevado, cargado de lirismo. Quizá demasiado lirismo, pero funciona. Denis Villeneuve, por su parte, se ha convertido en uno de los directores extranjeros más respetados y rentables de la industria. Y merecido lo tiene. Su intervención en La Llegada es clave. Pero el duelo está entre Kenneth Lonergan y Damien Chazelle. Sus películas son prácticamente opuestas. Una es una tragedia grisácea de bajo vuelo que deja un buen sabor de boca; la otra, un rimbombante musical de alto vuelo que deja un regusto amargo. Ambos lo hacen muy bien. Pero hay dos factores que inclinan la balanza de Una Locura de Película hacia el director de Manchester junto al mar: primero, que es difícil lucirse detrás de las cámaras con un drama independiente como este y, sin embargo, lo logra; segundo, un plano durísimo del lugar al que se muda Casey Affleck después de un episodio central en su vida. La sutileza lo es todo en Manchester junto al mar, y el control de Lonergan sobre todos y cada uno de los elementos que componen el filme es incuestionable.

  1. Kenneth Lonergan – Manchester junto al mar.
  2. Damien Chazelle – La La Land.
  3. Denis Villeneuve – La llegada.
  4. Barry Jenkins – Moonlight.
  5. Mel Gibson – Hasta el último hombre.




MEJOR ACTOR.

Faltaron nombres ilustres en el quinteto, pero la elección de la Academia es bastante acertada. Viggo Mortensen compone a un sujeto entrañable, pero eso no es demasiado difícil (sobre todo con un libreto de las características de Capitán Fantástico). Andrew Garfield explora al menos dos caras (la de tonto enamorado y la de tipo bonachón que salva vidas en el campo de batalla), todo un logro para un intérprete de poca monta. Ryan Gosling mantiene el mismo rostro de siempre, pero su carisma es innegable y se roba unas cuantas sonrisas, además de exhibir un nivel de preparación para el personaje por encima del de su compañera de reparto. Casey Affleck realiza una interpretación soberbia, contenida, meticulosamente elaborada, prolija y sutil. La Academia adora los papeles explosivos (además de los retrasados mentales, los homosexuales, los negros y los personajes de biopics), de modo que al pequeño Affleck puede jugarle en contra esa predilección por los personajes que llaman la atención. Denzel Washington es uno de estos: no para de hablar, grita, maltrata, somete, es violento y despreciable, pero hay algo que genera empatía. Es difícil saber qué es. Son dos actuaciones majestuosas y cuesta decidirse por una.

  1. Casey Affleck – Manchester junto al mar.
  2. Denzel Washington – Fences.
  3. Ryan Gosling – La La Land.
  4. Andrew Garfield – Hasta el último hombre.
  5. Viggo Mortensen – Capitán Fantástico.


MEJOR ACTRIZ.

La selección fue decepcionante. No era el año ideal para que Meryl Streep alcanzara la vigésima nominación al Oscar (aunque tarde o temprano lo iba a lograr). Tampoco era el año de Emma Stone aunque, dado que protagoniza la película del año, no hace demasiado ruido su presencia. Eso sí: no hay que olvidar que los nombres que figuran en el listado dejaron afuera a Amy Adams, a Taraji P. Henson, a Sonia Braga, a Rebecca Hall. Y la lista sigue. Pero hay tres nombres que están por justicia. Uno de ellos es el de Isabelle Huppert, una leyenda del cine universal (porque decir europeo sería recortar demasiado), sin miedo a nada, en una comedia negra controvertida y compleja. El rostro rejuvenecido de Huppert y su espalda de gigante se cargan el peso de las ambigüedades y convierten a Elle en una obra maestra de la provocación. Pero, de nuevo, la Academia no suele inclinarse hacia personajes que manejen tan bien la sutileza. Para dar un ejemplo: Emma Stone tiene, en La La Land, una escena ridícula en la que baila como una loca, al costado de una piscina, y hace morisquetas ante la cámara. Es posible que la joven intérprete lo gane. Aunque la única que tiene derecho a derrotar a la francesa es Natalie Portman, quien encarna a la ex primera Dama de los Estados Unidos, viuda de Kennedy. Es cierto que uno siempre ve a la actriz de origen israelí “haciendo de...”, pero eso tampoco tiene nada de malo. Es una buena estrategia para comprender todo lo que se pone en juego en un biográfico de estas características, el trabajo (que, sí, puede parecer forzoso) con la voz y con los gestos. En el medio queda Ruth Negga, en un rol notable que, dentro de una obra un poco mejor, habría tenido mayor relevancia en la temporada de premios.

  1. Isabelle Huppert – Elle
  2. Natalie Portman – Jackie
  3. Ruth Negga – Loving
  4. Emma Stone – La La Land
  5. Meryl Streep – Florence Foster Jenkins




MEJOR ACTOR SECUNDARIO.

Quizá deba declararse desierto y ya. No es que los cinco lo hagan mal, pero una estatuilla le quedará grande a cualquiera. Lucas Hedges hace algo muy bonito, pero uno no deja de pensar que podría haberlo hecho cualquiera. Dev Patel trata de asimilar la pronunciación australiana y ofrece una buena actuación, aunque no demasiado destacable (gran parte de la población mundial cree que el niño hace una mejor actuación que él, y tal vez nunca haya actuado antes, ni vuelva a actuar en el resto de su vida). Jeff Bridges tiene los mejores diálogos de Sin nada que perder, pero... ¿cuántas veces se lo ha visto ya con el rostro duro y la voz ronca de cowboy texano? Uno pierde la cuenta, y es normal que eso ocurra. Mahershala Ali aparece sólo quince minutos, pero si lo que importa es la calidad, y no tanto la cantidad (pregúntenle a Judi Dench, que ganó un Oscar por una sola escena), entonces podrá decirse que lo hace bastante bien. A primera vista, parece una actuación sencilla. Pero en verdad, es difícil caer tan bien siendo un personaje que se le revela, al protagonista, tan negativo. Esa ambigüedad (el muchacho generoso que es, a la vez, un narcotraficante) amerita un trabajo sumamente cuidado, y sí, Ali lo logra. En cuanto a Michael Shannon, decir que es un maestro es quedarse corto, y tal vez deberían dárselo, aunque sólo sea por respeto. El último bastión de los animales nocturnos tiene rasgos psicopáticos, y Shannon se permite jugar un poco con todo eso. Pero al igual que Bridges, ¿cuántas veces ha hecho lo mismo ya?

  1. Mahershala Ali – Moonlight.
  2. Michael Shannon – Animales nocturnos.
  3. Jeff Bridges – Sin nada que perder.
  4. Dev Patel – Un camino a casa.
  5. Lucas Hedges – Manchester junto al mar.


MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA.

Esta categoría se resuelve fácil. Viola Davis repite posturas (se sabe que es la actriz viva que mejor llora en Hollywood) y lo vuelve a hacer extraordinariamente bien. No hay razones para que no se lleve la estatuilla. Sus cuatro competidoras no hacen nada memorable. Michelle Williams tiene una escena fantástica en la que llora sin lágrimas y habla como si fuera a quedarse ahogada y a ponerse verde. Nicole Kidman se calza una peluca de payaso y finge que prefiere adoptar niños pobres, enfermos y abandonados antes que tener los propios. Octavia Spencer recicla su “hmm.. hmm”, inmortalizado en Historias cruzadas, y abre bien los ojos para volver a hacer lo que hace siempre. Y Naomie Harris interpreta a Mo'Nique, en Precious, pero sin vello en las axilas, y sin que le salga tan bien. Nada que agregar.

  1. Viola Davis – Fences.
  2. Naomie Harris – Moonlight.
  3. Michelle Williams – Manchester junto al mar.
  4. Nicole Kidman – Un camino a casa.
  5. Octavia Spencer – Talentos ocultos.


MEJOR GUIÓN ORIGINAL

El guión que Efthimis Filippou y Giorgos Lanthimos hicieron para Langosta es tan excéntrico y alocado que merece figurar en una categoría especial dedicada a libretistas con desequlibrios mentales y/o autores griegos. Hace que el libreto que un joven Chazelle escribiera, años atrás, para La La Land, parezca un garabato hecho por un bebé. Sin ofender. Después de todo, es mejor que el que escribió para Whiplash, tiene más aristas, pero no deja de ser demasiado simple en comparación con otros trabajos, como Sin nada que perder o Manchester junto al mar. Los diálogos, en un caso, y la construcción de personajes, en el otro, son puntos fuertes en estos trabajos. Finalmente, está 20th century women, que no ha sido vista ni estrenada hasta la fecha y que, por lo tanto, no será tenida en cuenta para el orden preferencial. 

  1. Langosta.
  2. Manchester junto al mar.
  3. Sin nada que perder.
  4. La La Land.
  5. 20th century women.


MEJOR GUIÓN ADAPTADO.

Si la categoría de realizadores estaba por los cielos, la de adaptadores está por los suelos. Fences posee un texto original magistral, pero la línea entre la adaptación, la transcripción y la fotocopia es demasiado delgada para que figure en el quinteto. El libreto de Un camino a casa es bochornoso, disperso, inverosímil y manipulador. Cuesta creer que cualquiera de estas dos películas haya dejado afuera a la adaptación que Tom Ford hace de Tres noches, la novela de Austin Wright. En cuanto a los otros tres trabajos, señalar que Talentos ocultos toma decisiones ingeniosas, Moonlight trata de hacer malabares con un segundo acto mil veces visto, y La Llegada no puede esquivar un solo tópico.

  1. Talentos ocultos.
  2. Moonlight.
  3. La llegada.
  4. Lion.
  5. Fences.




Preferencias en las categorías restantes.

MEJOR DISEÑO DE PRODUCCIÓN: Ave, César.
MEJOR DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: La La Land.
MEJOR MONTAJE: La La Land.
MEJOR DISEÑO DE VESTUARIO: Jackie.
MEJOR MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA: Star Trek.
MEJORES EFECTOS VISUALES: Kubo y las cuerdas mágicas.
MEJOR CANCIÓN ORIGINAL: "City of Stars" – La La Land.
MEJOR BANDA SONORA ORIGINAL: Jackie.
MEJOR MEZCLA DE SONIDO: Hasta el último hombre.
MEJOR MONTAJE DE SONIDO: Hasta el último hombre.
MEJOR PELÍCULA ANIMADA: Zootopia.
MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA: Toni Erdmann.



Recuento.
Manchester junto al mar (3) [Mejor película, mejor dirección, mejor actor]
La La Land (3) [Mejor dirección de fotografía, mejor montaje, mejor canción]
Jackie (2) [Mejor diseño de vestuario, mejor banda sonora original]
Hasta el último hombre (2) [Mejor montaje de sonido, mejor mezcla de sonido]
Ave, César, Star Trek, Kubo y las cuerdas mágicas, Zootopia, Toni Erdmann, Elle, Talentos ocultos, Moonlight, Fences, Langosta (1)


sábado, 25 de febrero de 2017

89ª entrega de los Premios Oscar - Primera Parte (Predicciones)

La importancia del record.

La entrega de los premios Oscar constituye una cita obligada para los cinéfilos. En muchos casos, contra su voluntad. Nadie se atrevería a cuestionar su importancia para la cultura popular y su incidencia en el mercado. Tal es así, que no son pocos los ejemplos de producciones fuertemente denostadas por el público tras una muestra generalizada de apoyo por parte de la industria. Las catorce candidaturas que ostenta La La Land, de Damien Chazelle (el título del año, le pese a quien le pese), han recrudecido las discusiones. Este enfrentamiento faccioso entre fanáticos y haters redujo la zona gris a la mínima superficie posible, como si fuera insultante, frente a un proyecto artístico de tal envergadura, expresarse con indiferencia o tibieza. No cabe duda de que la intensidad del amor y del odio por esta cinta debe bastante a la postura de la Academia, que está luchando con todas sus fuerzas para poder contar con el titular “La La Land iguala a Titanic” el lunes próximo. Es que, con todos sus defectos, Chazelle rodó la obra que tiene hablando a todo el mundo, y tampoco hay que quitarle mérito a eso. Lo que no quita, por otra parte, que un número tan alto y tan borgiano como el catorce resulte escandaloso y exagerado.

Cuando se anunciaron las candidaturas, muchos se ruborizaron al ver cómo Emma Stone formaba parte de un quinteto que no contaba con Amy Adams, Sonia Braga, Taraji P. Henson, Rebecca Hall ni con un buen puñado de otros nombres de grandes intérpretes femeninas. También se rieron, de manera involuntaria, cuando reconocieron su diseño de vestuario, que poco tiene de sobresaliente (más allá de las estadísticas, completamente desfavorables para diseños contemporáneos). La candidatura a montaje sonoro hizo que muchos se preguntaran si se trataba de una broma (no lo era). Tampoco fue chiste la nominación de Chazelle como libretista. La Academia se pronunció con seriedad al respecto, y no escatimó en mimos hacia una producción que homenajea a la industria (es decir, los homenajea a todos ellos, los votantes) y se retuerce en un pasado en el que crecieron muchos de los votantes más longevos.

Es posible que varios de estos académicos octogenarios (que los hay, y son muchos) marcaran con una cruz todo lo que dijera La La Land, porque la película, hay que decirlo, es una golosina para nostálgicos, y difícilmente dejara en ellos una mala impresión. También es posible que aquellos que marcaron la opción de montaje sonoro no tuvieran ni la más remota idea de qué significa o cuál es la diferencia con el rubro que reconoce a la mejor mezcla de sonido. Uno puede imaginar, también, que el humo del café empañó los lentes de unos cuantos, e hicieron garabatos en la papeleta. No importa. La Academia consiguió el primer titular: “La La Land empata las catorce candidaturas de Titanic”. También empató las de La malvada, pero eso no le importa a nadie más que a los cinéfilos, y ese público es siempre incondicional. Además, el perfil de ambas es similar, salvando las distancias. Sobre todo, porque tanto Cameron como Chazelle narran una historia de amor haciendo uso (y abuso) de la técnica. Y el resultado es, en los dos casos, memorable.

En pocas horas se conocerán los ganadores en las veinticuatro categorías. La La Land figura en trece de ellas (y, en el rubro de las mejores canciones originales, cuenta con dos propuestas, con lo que completaría las catorce tan buscadas), y existe una gran posibilidad de que arrase. Su triunfo es un hecho, pero la duda pasa por otro lado: si su cosecha será inferior, igual o superior a la decena de estatuillas. Diez son los premios que se llevó Amor sin barreras, otro musical, hace medio siglo. Pero ese no sería un gran titular, porque más de la mitad de los espectadores que vieron La La Land no saben qué es eso. Con nueve, tal vez, se perdería en un largo listado de ganadoras que, con el tiempo, fueron reivindicadas por algunos y criticadas por otros. Con once, empataría a Titanic, a Ben-Hur y a El retorno del rey, y los organizadores quedarían satisfechos con el resultado. No deja de reflejar un amor enfermizo por la película, como el de un muchacho que persigue por la calle a su enamorada. Con doce, revelaría el grado de locura (y de narcisismo) de la industria, pero la Academia bien conoce los límites del ridículo y sabe perfectamente cómo especular con ellos.

La La Land será la gran ganadora. El hecho de no molestar a nadie es su gran virtud y, en una gala que estará repleta de tensiones (discursos cruzados, iraníes maltratados y muchas caras largas), eso merece su recompensa. La pregunta es: ¿su victoria será moderada o arrasará con todo? ¿Logrará el glorioso titular? Acá, las predicciones de Una Locura de Película en todas las categorías correspondientes a largometrajes.


MEJOR PELÍCULA: La La Land.

MEJOR DIRECCIÓN: Damien Chazelle – La La Land.

MEJOR ACTOR: Casey Affleck – Manchester junto al mar / Manchester by the sea.

MEJOR ACTRIZ: Emma Stone – La La Land.

MEJOR ACTOR SECUNDARIO: Mahershala Ali – Moonlight.

MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA: Viola Davis – Fences.

MEJOR PELÍCULA ANIMADA: Zootopia.

MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA: Toni Erdmann.

MEJOR DOCUMENTAL: Life, animated.

MEJOR GUIÓN ORIGINAL: La La Land.

MEJOR GUIÓN ADAPTADO: Moonlight.

MEJOR DISEÑO DE PRODUCCIÓN: La La Land.

MEJOR DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: La La Land.

MEJOR MONTAJE: La La Land.

MEJOR DISEÑO DE VESTUARIO: La La Land.

MEJOR CANCIÓN ORIGINAL: "City of stars" – La La Land.

MEJOR BANDA SONORA ORIGINAL: La La Land.

MEJOR MEZCLA DE SONIDO: La La Land.

MEJOR MONTAJE DE SONIDO: Hasta el último hombre / Hacksaw ridge.

MEJOR MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA: Escuadrón suicida / Suicide squad.

MEJORES EFECTOS VISUALES: El libro de la selva / The jungle book.